¿Quiénes sufren más infartos en México: hombres o mujeres? Esto dicen las estadísticas

Se trata de uno de los padecimientos con mayor incidencia y la primera causa de muerte en nuestro país

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Representación elegante de un corazón
Representación elegante de un corazón humano integrado en un fondo abstracto con gráficos científicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las enfermedades cardiovasculares se han consolidado como el desafío de salud pública más crítico en el México contemporáneo. De acuerdo con los reportes más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y la Secretaría de Salud, los problemas del corazón no solo representan la primera causa de muerte en el país, sino que muestran una tendencia ascendente que exige una revisión profunda de los hábitos de prevención y diagnóstico temprano entre la población.

Aunque el imaginario colectivo suele asociar el ataque cardíaco con el perfil masculino, las cifras oficiales revelan una realidad más compleja y equitativa en su peligrosidad. En el primer semestre de 2025, México registró más de 95,000 defunciones por enfermedades del corazón, manteniendo una brecha de género que oculta riesgos específicos para ellas debido a la detección tardía y la naturaleza “silenciosa” de sus síntomas.

Los síntomas varían entre hombres
Los síntomas varían entre hombres y mujeres. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El peso del género en México

Según las Estadísticas de Defunciones Registradas (EDR) publicadas por el INEGI con datos consolidados de 2024 y preliminares de 2025, los hombres son quienes más fallecen por infarto en México. En términos absolutos, durante el año 2024 se contabilizaron 192,518 muertes por enfermedades del corazón; de estas, aproximadamente el 53.4% correspondió a hombres (102,936 casos) frente al 46.5% de mujeres (89,567 casos).

Esta diferencia de género tiene raíces multifactoriales. La Secretaría de Salud señala que los hombres mexicanos suelen presentar factores de riesgo como el tabaquismo, el estrés laboral y el consumo de alcohol de manera más acentuada y en edades más tempranas. Por otro lado, la protección hormonal de los estrógenos en las mujeres actúa como un escudo natural hasta la llegada de la menopausia, momento en el cual el riesgo femenino se iguala rápidamente al masculino.

Sin embargo, las instituciones oficiales alertan sobre un fenómeno preocupante: aunque mueren más hombres, los infartos suelen ser más letales en las mujeres. Esto se debe a que la población femenina suele llegar a las salas de urgencias con cuadros clínicos más avanzados. Mientras que en los hombres la incidencia de infarto es 2.2 veces mayor, la mortalidad post-infarto es porcentualmente más alta en mujeres, debido a que su sistema cardiovascular suele verse afectado en vasos sanguíneos más pequeños (enfermedad microvascular), lo que dificulta ciertos procedimientos quirúrgicos estándar.

Por una ligera ventaja, los
Por una ligera ventaja, los varones son los más afectados con este padecimiento. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Diferencias en los síntomas: Guía para salvar una vida

La clave para reducir estas cifras radica en el reconocimiento de las señales de alerta, las cuales varían significativamente según el sexo. La Secretaría de Salud de México enfatiza que ignorar los síntomas “atípicos” es la principal causa de muerte evitable.

En los hombres: El cuadro clásico

El síntoma predominante en los varones es el llamado “infarto clásico”. Se caracteriza por:

  • Dolor opresivo intenso: Sensación de un “elefante” sentado sobre el pecho.
  • Irradiación: El dolor suele extenderse de forma clara hacia el brazo izquierdo, el cuello o la mandíbula.
  • Sudoración fría y náuseas: Síntomas que aparecen de forma súbita tras un esfuerzo o situación de estrés.

En las mujeres: Las señales silenciosas

En las mujeres, el infarto suele presentarse de forma más sutil, lo que a menudo se confunde con indigestión o cansancio extremo. Sus síntomas incluyen:

  • Fatiga inusual: Un agotamiento profundo que no se explica por la actividad física realizada.
  • Malestar abdominal: Sensación de acidez estomacal, náuseas o dolor punzante en la boca del estómago (epigastrio).
  • Dolor de espalda o cuello: En lugar del brazo izquierdo, el dolor suele localizarse entre los omóplatos o en la mandíbula.
  • Dificultad para respirar: Sensación de falta de aire sin que medie un dolor de pecho opresivo.