¿Pulpo o calamar? Esto dice la ciencia sobre cuál es mejor para la salud

Además de su sabor, estos mariscos son excelentes fuentes de nutrientes como proteínas y vitaminas

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Estos mariscos son parte de
Estos mariscos son parte de una amplia variedad de productos del mar preparados en diferentes recetas. Foto: (Gemini IA)

El pulpo y el calamar son dos de los mariscos más populares en la gastronomía mundial, especialmente en regiones costeras. Aunque ambos pertenecen al grupo de los cefalópodos y comparten características similares, presentan diferencias importantes en su anatomía, forma de vida y valor nutricional que influyen en su consumo y beneficios para la salud.

El Pulpo es un molusco marino que se caracteriza por tener ocho brazos con ventosas, una cabeza prominente y un cuerpo blando sin esqueleto interno. Vive principalmente en el fondo del mar, donde se refugia en rocas o cavidades. Es considerado un animal muy inteligente y adaptable, capaz de cambiar de color y textura para camuflarse y evitar depredadores.

En contraste, el Calamar tiene una estructura corporal distinta. Posee diez tentáculos: ocho cortos y dos más largos que utiliza para capturar presas. Además, su cuerpo es más alargado y contiene una especie de pluma interna que le da mayor rigidez. A diferencia del pulpo, suele habitar en aguas abiertas y se desplaza mediante impulsos de agua que expulsa a través de un sifón.

Aunque ambos animales son cefalópodos,
Aunque ambos animales son cefalópodos, poseen diferencias que incluso están presentes en su forma de preparación en la cocina. Foto: (Gemini IA)

Estas diferencias anatómicas también se reflejan en la forma en que se preparan en la cocina. El pulpo suele cocinarse entero o en piezas grandes, y es común encontrarlo en platillos como pulpo a la parrilla, en ensaladas o guisos. El calamar, por su parte, se corta con frecuencia en anillos o tiras y es muy utilizado en frituras, arroces, sopas o platillos rellenos.

Más allá de sus diferencias físicas y culinarias, ambos alimentos destacan por su aporte nutricional. Tanto el pulpo como el calamar son fuentes importantes de proteínas de alta calidad y contienen bajos niveles de grasa, lo que los convierte en opciones atractivas para una dieta equilibrada.

En el caso del pulpo, este marisco aporta vitaminas del grupo B, especialmente B12, además de minerales como hierro, zinc, fósforo y selenio. También es relativamente bajo en calorías, lo que lo hace adecuado para personas que buscan controlar su peso sin sacrificar nutrientes esenciales.

El calamar también ofrece beneficios similares. Es rico en proteínas, vitamina B12 y minerales como el fósforo y el cobre. Sin embargo, puede contener un poco más de colesterol que el pulpo, lo cual es un factor que algunas personas consideran al elegir qué consumir con mayor frecuencia.

Los mariscos podrían ser clave
Los mariscos podrían ser clave de una dieta saludable. Foto: (iStock)

En términos generales, ambos alimentos pueden formar parte de una dieta saludable cuando se preparan de manera adecuada. Los especialistas suelen recomendar métodos de cocción como hervido, al vapor o a la parrilla, ya que estas técnicas conservan mejor los nutrientes y evitan el exceso de grasas.

Cuando el calamar se consume frito —como ocurre con frecuencia en algunos platillos populares— su contenido calórico aumenta considerablemente debido al aceite utilizado en la preparación. En cambio, el pulpo suele servirse más comúnmente hervido o asado, lo que mantiene su perfil nutricional más ligero.

En cuanto a cuál es más saludable, muchos nutricionistas coinciden en que el pulpo suele tener una ligera ventaja debido a su menor contenido de grasa y colesterol. No obstante, el calamar sigue siendo una opción nutritiva siempre que se consuma con moderación y se eviten preparaciones con alto contenido de aceite.

En conclusión, tanto el pulpo como el calamar son alimentos nutritivos y versátiles que pueden aportar proteínas, vitaminas y minerales al organismo. La elección entre uno u otro dependerá del gusto personal y del método de preparación, factores que influyen directamente en su impacto dentro de una alimentación equilibrada.