Cuatro rituales tradicionales que podrían ser peligrosos para la salud de los bebés

Prácticas habituales que parecen inofensivas pueden causar lesiones y enfermedades graves en los recién nacidos

Guardar
Algunas prácticas que parecen inocentes
Algunas prácticas que parecen inocentes podrías ser agresivas con el bienestar de un bebé. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En muchas culturas, las prácticas tradicionales y rituales familiares forman parte de la crianza de los bebés. Sin embargo, algunos de estos rituales pueden resultar peligrosos para la salud de los más pequeños. Prácticas como colocar monedas en el ombligo, presionar la mollera, aplicar hierbas o hacer limpias espirituales pueden generar complicaciones graves, desde infecciones hasta daños físicos permanentes.

Uno de los rituales más comunes es colocar una moneda sobre el ombligo del recién nacido. La idea detrás de esta práctica es “proteger” al bebé de enfermedades o malos espíritus. Sin embargo, médicos advierten que este hábito puede favorecer infecciones en el cordón umbilical si la moneda no está debidamente limpia o si se cubre con vendas que retienen humedad. Además, la presión sobre el ombligo puede interferir con la cicatrización natural del cordón umbilical, aumentando el riesgo de complicaciones como omfalitis, una infección potencialmente grave en recién nacidos.

Es indispensable priorizar prácticas con
Es indispensable priorizar prácticas con evidencia científica como la vacunación y los controles médicos periódicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro ritual que preocupa a los pediatras es la manipulación de la mollera, también conocida como fontanela, la zona blanda en la cabeza del bebé. En algunas familias se cree que presionarla o “cerrarla” mediante masajes o golpecitos ayuda a fortalecer al bebé o prevenir enfermedades.

Sin embargo, los expertos subrayan que la fontanela cumple funciones importantes en el crecimiento y desarrollo cerebral, permitiendo la expansión del cráneo. Presionarla o masajearla de manera intensa puede causar hematomas, fracturas craneales o incluso hemorragias internas, lo que representa un riesgo serio para la salud del bebé.

El uso de hierbas, aceites o preparados caseros para “curar” cólicos, resfriados o problemas digestivos también es un ritual que puede ser peligroso. Muchas familias aplican infusiones o ungüentos en la piel o la boca de los bebés sin conocer la dosis ni los posibles efectos secundarios. Algunos de estos productos pueden ser tóxicos, provocar alergias, irritaciones en la piel o complicaciones gastrointestinales. La Sociedad Mexicana de Pediatría recomienda evitar este tipo de remedios caseros y consultar siempre a un médico ante cualquier síntoma.

Este tipo de rituales pueden
Este tipo de rituales pueden ser agresivos con los bebés, ya que estos se encuentran en desarrollo , por lo que su organismo es más débil. Foto: (iStock)

Por último, las limpias o rituales espirituales con objetos calientes, humo o líquidos sobre el cuerpo del bebé son otra práctica que puede tener consecuencias graves. Algunas familias utilizan velas, copal, alcohol u otros líquidos que, además de ser inflamables, pueden causar quemaduras, inhalación de humo o intoxicación. Aunque estos rituales buscan proteger al niño, los riesgos superan ampliamente los beneficios, ya que los bebés tienen una piel muy delicada y un sistema respiratorio en desarrollo que los hace particularmente vulnerables.

Los padres y cuidadores deben evitar estos rituales y enfocarse en prácticas de crianza basadas en evidencia científica: lactancia materna, higiene adecuada, vacunación o controles médicos periódicos. Además, sugieren que las tradiciones familiares se adapten de manera segura, reemplazando rituales riesgosos por gestos simbólicos que no pongan en peligro la salud del bebé.