Gobierno realizará programa piloto de la estrategia nacional contra el embarazo infantil y matrimonio forzado en Chiapas

La secretaria Citlalli Hernández destacó que el embarazo adolescente disminuyó 30 por ciento en la última década

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El aborto terapéutico se legalizó
El aborto terapéutico se legalizó en el Perú en 1924. - Crédito: Educo/Voces Feministas

La Secretaría de las Mujeres anunció la implementación de un programa piloto para combatir el embarazo infantil y el matrimonio forzado en Chiapas, como parte de una estrategia nacional que busca garantizar la libertad y seguridad de niñas y adolescentes.

A través de la red social X, Citlalli Hernández, secretaria de las Mujeres, informó que en los últimos diez años el embarazo adolescente disminuyó un 30 por ciento en México.

Hernández subrayó que, desde la creación de la Secretaría en 2024 y bajo la estrategia impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la institución se integró a los esfuerzos para erradicar el abuso sexual infantil, el embarazo adolescente y el matrimonio forzado.

En la primera sesión ordinaria de 2026 del Comité Ejecutivo de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo Adolescente (ENAPEA), realizada en el Consejo Nacional de Población (CONAPO), Hernández enfatizó: “Más de 13 instituciones nos coordinamos para atender dichas problemáticas y combatirlas”.

El plan definió 127 municipios prioritarios, y en 50 de ellos la Secretaría desplegará una estrategia territorializada.

Entre las acciones pactadas destaca el desarrollo de un programa piloto estratégico en Chiapas, orientado a atacar las causas estructurales del embarazo infantil y los matrimonios forzados, en colaboración con organismos federales y locales.

La reunión, encabezada junto al Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), estableció como meta eliminar la maternidad infantil y reducir de forma considerable el embarazo adolescente para 2030. 

Hernández calificó el embarazo infantil como una de las formas más graves de violencia de género y una prioridad nacional.

El programa incluye la Ruta NAME (Niñas y Adolescentes Madres y/o Embarazadas), que asegura atención integral, acceso a servicios de salud sexual y reproductiva y acompañamiento jurídico.

La estrategia se estructura en tres ejes: prevención de la violencia sexual, atención a víctimas y erradicación de matrimonios y uniones forzadas. 

“Avanza nuestra estrategia de niñas y adolescentes libres y seguras”, reafirmó Hernández, quien reiteró el compromiso institucional para proteger los derechos de niñas y adolescentes en México.