Salmo 91: la oración de protección que compartían “El Mencho” y “El Mayo” Zambada

El pasaje bíblico apareció en los altares personales de ambos capos del narcotráfico

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Ismael “El Mayo” Zambada y
Ismael “El Mayo” Zambada y Nemesio “El Mencho” Osegura (Fotos: archivo Infobae)

La vida de los líderes del narcotráfico en México transcurre entre la violencia, la clandestinidad y la persecución constante. Pero también, en medio del lujo y el poder, muchos de estos capos han recurrido a la fe y la protección espiritual para enfrentar el riesgo permanente.

Uno de los símbolos más recurrentes es el Salmo 91, un pasaje bíblico que aparentemente formaba parte de los altares personales tanto de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), como de Ismael “El Mayo” Zambada, figura histórica del Cártel de Sinaloa.

El común entre El Mayo y El Mencho

El operativo que puso fin a la vida de El Mencho no ocurrió en un campamento improvisado ni en una zona marginal, sino en una casa de lujo dentro del exclusivo fraccionamiento Tapalpa Country Club, en Jalisco. Rodeado de bosque y silencio, el líder del CJNG intentó evadir el cerco de las fuerzas federales, pero fue alcanzado tras intentar escapar por el jardín trasero que daba a una zona boscosa.

El Mencho CJNG (Fotoarte: Steve
El Mencho CJNG (Fotoarte: Steve Allen)

Periodistas de Milenio, lograron ingresar a la residencia, documentando una cabaña con espacios amplios, muebles de alta gama, medicamentos, ropa y más detalles que vislumbran cómo era el día a día de este narcotraficante.

En la recámara principal, sobre una mesa pequeña, se encontraba un altar con imágenes de San Judas Tadeo, la Virgen de Guadalupe y San Charbel, un monje y santo libanés venerado por su intercesión milagrosa y por ser símbolo de protección y sanación.

En ese espacio destacaba una carta fechada el 25 de enero con un fragmento del Salmo 91: “Dígale al Señor: mi amparo, mi refugio, mi Dios, en quien yo pongo mi confianza”.

Las oraciones y símbolos religiosos se repetían en varios rincones de la casa, y en el jardín trasero, dos piedras labradas con figuras de San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe marcaban el límite con el bosque.

Según la periodista María Scherer,
Según la periodista María Scherer, el texto estaba enmarcado en un espacio de la casa del capo. (Anayeli Tapia/Infobae)

En el caso de “El Mayo” Zambada, la relación con la fe se hace igualmente evidente. Según la periodista María Scherer, quien le hizo la última entrevista antes de que fuera secuestrado y enviado a EEUU, el líder del Cártel de Sinaloa tenía el Salmo 91 enmarcado en un espacio especial de su casa, junto a una frase de Mahatma Gandhi sobre el pacifismo. Zambada mostró a la periodista ese rincón personal, donde también se encontraban pinturas de su hijo y recuerdos familiares.

El Mayo, conocido por su capacidad para evadir la captura durante décadas, ha declarado que su creencia en la protección divina es parte de su vida cotidiana.

Aun en su papel de jefe criminal, la imagen del Salmo 91 y otros símbolos religiosos refuerzan la idea de que, en el narco mexicano, la fe no es solo superstición, sino parte de la estrategia de supervivencia.

¿Qué dice el Salmo 91?

Esta emotiva imagen muestra elementos
Esta emotiva imagen muestra elementos religiosos católicos, incluyendo crucifijos, rosarios y velas, en una escena llena de devoción y fe. - (Imagen ilustrativa Infobae)

Salmo 91

  1. Tú que vives al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Omnipotente,
  2. di al Señor: «Mi amparo, mi refugio, mi Dios, en quien yo pongo mi confianza».
  3. Él te librará del lazo del cazador y del azote de la desgracia;
  4. te cubrirá con sus plumas y hallarás bajo sus alas un refugio. Su lealtad será tu escudo y armadura.
  5. No temerás los miedos de la noche ni la flecha disparada de día,
  6. ni la peste que avanza en las tinieblas, ni la plaga que azota a pleno sol.
  7. Aunque caigan mil hombres a tu lado y diez mil a tu derecha, tú estarás fuera de peligro.
  8. Basta que mires con tus ojos y verás cómo se le paga al malvado.
  9. Porque hiciste del Señor tu refugio y pusiste como defensa al Altísimo,
  10. no te alcanzará la desgracia ni la plaga se acercará a tu tienda.
  11. Pues él dio orden a sus ángeles de protegerte en todos tus caminos.
  12. En sus manos te habrán de sostener para que no tropiece tu pie en alguna piedra.
  13. Caminarás sobre víboras y leones y pisarás cachorros y dragones.
  14. «Porque a mí se acogió, lo libraré; lo protegeré, pues mi Nombre conoció.
  15. Si me invoca, le responderé; en la angustia estaré con él, lo libraré y lo llenaré de honores.
  16. Lo saciaré de largos días y le haré ver mi salvación».