Super bowl: lo que nadie explica, ¿por qué colapsa una protección (y cómo notarlo aunque no seas coach)?

La protección es el plan para que el QB tenga tiempo. En la línea ofensiva no bloqueamos “a lo loco”; bloqueamos por reglas. Y esas reglas cambian según el front defensivo

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Kenny Pickett (8), quarterback de
Kenny Pickett (8), quarterback de los Steelers de Pittsburgh, trata de eludir la presión saliendo de la bolsa de protección ante la mirada de Kei'Trel Clark (13), cornerback de los Cardinals de Arizona durante la primera mitad del juego de la NFL, el domingo 3 de diciembre de 2023. Los Steelers están intercambiando a Pickett a los Eagles, dijo una persona con conocimiento del acuerdo a The Associated Press el viernes 15 de marzo de 2024. (AP Foto/Gene J. Puskar, Archivo)

En playoffs, muchas jugadas se deciden antes de que el balón se mueva. Y si hay un error que cambia un partido sin hacer mucho ruido en la transmisión, es este: una protección que colapsa.

Cuando la gente ve un sack, es normal pensar “falló el tackle” o “el quarterback (QB) se tardó”. A veces es así. Pero muchas veces el problema empezó antes del snap: en la identificación, en la comunicación o en una pista que la defensa dejó y el ataque no leyó a tiempo.

Déjame explicarlo sencillo. La protección es el plan para que el QB tenga tiempo. En la línea ofensiva no bloqueamos “a lo loco”; bloqueamos por reglas. Y esas reglas cambian según el front defensivo, la amenaza de blitz, la distancia y hasta el estilo de jugada.

1)El “free runner”: alguien llega sin que nadie lo toque

Will Hernández, jugador profesional de
Will Hernández, jugador profesional de fútbol americano Foto: Cortesía

Esto es lo peor para cualquier ofensiva. No es un bloqueo perdido, es un error de asignación. Suele pasar cuando la defensa te obliga a elegir: te muestra varias amenazas y, si cuentas mal o no ajustas, alguien entra limpio por un hueco. El golpe se ve “rapidísimo” en TV porque, literalmente, nadie lo frenó.

2)Un detalle de comunicación que casi nunca se menciona

Hay una frase clave que muchos fans escuchan: “ID del Mike”. En términos simples, es ordenar el tablero: “a partir de aquí contamos las amenazas”. Si esa identificación está mal, puedes ver a cinco linieros bloqueando con intensidad… y aun así el blitz entra por el lugar “vacío”. A veces dos bloquean al mismo, alguien queda libre y el QB paga el precio.

3)La defensa gana por diseño, no solo por fuerza

En enero, los coordinadores defensivos no se conforman con mandar cuatro y esperar. Diseñan presiones para confundirte: cruces, intercambios, amagos de blitz y presiones tardías. Son jugadas pensadas para forzar un error de asignación o un paso fuera de ritmo. Por eso a veces el golpe llega por dentro, rápido, como si fuera “imposible” de bloquear. Muchas veces no es fuerza: es engaño + timing.

Aaron Rodgers (8), quarterback de
Aaron Rodgers (8), quarterback de los Steelers de Pittsburgh, es capturado detrás de la línea por Will McDonald IV (9), liniero defensivo de los Jets de Nueva York, durante la primera mitad del partido de la NFL del domingo 7 de septiembre de 2025, en East Rutherford, Nueva Jersey. (Foto AP/Adam Hunger)

¿Qué puedes mirar tú en la pantalla?

Tres señales rápidas para detectar por qué se cayó una protección:

  • Si el QB parece sorprendido y el golpe llega “limpio”, sospecha free runner.
  • Si notas que dos linieros bloquearon al mismo jugador y otro entra sin contacto, suele ser mala asignación o mala identificación.
  • Si el golpe llega por el centro y parece “de la nada”, muchas veces fue un stunt/twist bien ejecutado.

La idea clave es esta: una protección no colapsa “porque sí”. Colapsa porque la defensa te obliga a escoger y, en playoffs, escoger mal cuesta carísimo. En enero, la diferencia entre una bolsa limpia y un golpe gratis suelen ser dos segundos y una decisión.

* Will Hernández, jugador profesional de fútbol americano