Clima en Monterrey: pronóstico de lluvias y ráfagas de viento

Debido a su ubicación geográfica, que le dan una gran variedad de climas, México es uno de los países con mayor biodiversidad y es hogar de al menos 12% de las especies del mundo

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Cuál será la temperatura máxima
Cuál será la temperatura máxima en la ciudad (Wikimedia Commons)

En la época del cambio climático, un cálido día de verano puede convertirse rápidamente en una fuerte lluvia que cause inundaciones en unos cuantos minutos, por lo que cada vez es más común que ante las variaciones de la temperatura las personas traten de estar prevenidas.

A continuación el reporte meteorológico esperado en las próximas horas para Monterrey este 3 de febrero:

El tiempo para este martes en Monterrey alcanzará los 28 grados, mientras que la temperatura mínima será de 12 grados. El pronóstico del índice de los rayos UV es de 5.

En cuanto a la lluvia, la probabilidad de precipitaciones para dicha ciudad será del 5%, con una nubosidad del 28%, durante el día; y del 8%, con una nubosidad del 69%, a lo largo de la noche.

En tanto, las ráfagas de viento llegarán a los 24 kilómetros por hora en el día y los 20 kilómetros por hora por la noche.

El pronóstico del clima en
El pronóstico del clima en Monterrey (Imagen ilustrativa Infobae)

Cómo es el clima en Monterrey

La mejor temporada para ir a la capital regia es de enero a agosto y de octubre a diciembre, temporada en la que se presenta un clima cálido o caluroso, donde apenas hay precipitaciones y con temperaturas que van de los 27 a 35 grados.

Debido a que en el verano las temperaturas son extremadamente altas, la capital vive una sequía que llega a su clímax entre julio o agosto, un tiempo que también es conocida como “canícula”.

En contraste, la época de lluvia comienza en el otoño, siendo el noveno mes del año el de más precipitaciones, no obstante, ha habido veces en las que han ocurrido tormentas que dejan severas inundaciones entre abril y junio. En enero, el mes más frío, el termómetro disminuye a una media de 14 grados aunque el “día más frío” por lo general se registra en febrero.

Según las marcas, la temperatura más baja en la historia de Monterrey fue la de 1983, cuando el termómetro marcó -7.5 grados, mientras que la última nevada ocurrió en diciembre de 2004; en contraste, el día más caluroso se registró el 24 de abril de 1958, cuando se alcanzaron los 48 grados.

Entre julio y agosto Monterrey
Entre julio y agosto Monterrey vive una fuerte época de sequía. (Cuartoscuro)

México reporta incremento en pérdidas de viviendas tras fenómenos meteorológicos extremos

La falta de preparación ante fenómenos hidrometeorológicos representa un costo diario superior a los 25 millones de pesos para las empresas mexicanas, según datos de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). Entre 2012 y 2024, se pagaron en promedio 7,591 millones de pesos anuales por siniestros relacionados con tormentas, lluvias intensas e inundaciones, un incremento del 91% respecto al periodo 2001–2012.

Este panorama refleja la creciente vulnerabilidad operativa y financiera de las compañías, especialmente durante la temporada de huracanes, que se extiende hasta el 30 de noviembre, de acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

El pronóstico para 2025 indica una alta actividad ciclónica, con la posible formación de entre 8 y 9 tormentas tropicales, 4 o 5 huracanes de categoría 1 o 2 y hasta 6 huracanes intensos, de categoría 3 o superior.

Ante este escenario, Eduardo Gutiérrez, Socio Director en Eikos, consultora especializada en seguros y administración de riesgos, recomienda reforzar tres pilares fundamentales: seguros adecuados, protocolos internos robustos y alianzas estratégicas predefinidas.

En cuanto a cobertura, Gutiérrez advierte que disponer de una póliza no garantiza protección suficiente; “Una póliza integral frente a fenómenos hidrometeorológicos debe contemplar al menos los siguientes elementos: cobertura por huracanes, tormentas, granizo, deslaves e inundaciones; protección frente a interrupción de actividades o pérdida de ingresos; daños a bienes en tránsito o en uso fuera de planta; gastos adicionales por reubicación temporal; remoción de escombros y limpieza; procesos preferenciales de atención de siniestros”, detalla el especialista.

Además, recomienda revisar periódicamente los valores asegurados y mantener actualizadas las ubicaciones de los activos.

Un Plan de Respuesta ante Tormentas (ERP) debe contemplar cinco etapas:

Planeación anual.

Preparación inicial y final.

Respuesta durante el evento.

Recuperación posterior, incluyendo simulacros.

Actualización constante de procedimientos.

Más allá de los seguros, los protocolos internos juegan un papel clave en la gestión de riesgos. Alicia Martínez, Subdirectora de Daños, Autos y Fianzas de Eikos, señala que “es de gran relevancia que los protocolos incluyan canales de comunicación seguros, asignación de responsables por área y mecanismos para documentar daños con el fin de facilitar la gestión con aseguradoras y reducir el impacto en la continuidad del negocio”.