Organizadores del Axe Ceremonia asumen responsabilidad por muerte de fotógrafos y buscan acuerdo con familiares

ECO Live se pronunció tras la reciente imputación de otras empresas relacionadas al fallecimiento de Citlali Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Hernández

Guardar
Dos fotoperiodistas fallecieron el pasado
Dos fotoperiodistas fallecieron el pasado 5 de abril en el primer día del festival Axe Ceremonia 2025 (Foto: @cinemanfredini)

Las familias de Citlali Berenice Giles Rivera y Miguel Hernández continúan en la búsqueda de respuestas tras el deceso de ambos fotógrafos durante el festival Axe Ceremonia 2025.

La empresa ECO Live, responsable de la organización del evento, informó a través de un comunicado que reconoce su responsabilidad por lo ocurrido. Además, dejaron claro que buscan un acuerdo con los familiares de las víctimas.

Recientemente, la Fiscalía General de Justicia (FGJ) habría imputado a las empresas Ocesa (aunque ésta negó tal acción legal) y Seguridad Privada Lobo, ambas relacionadas con el caso de los fotoperiodistas.

¿Qué dijo ECO Live?

CIUDAD DE MÉXICO, 29SEPTIEMBRE2025.- Blanca
CIUDAD DE MÉXICO, 29SEPTIEMBRE2025.- Blanca Giles, madre de Berenice, protesta frente a las oficinas del Poder Judicial de la capital, luego de que no se llevarán a cabo las audiencias para esclarecer el caso de su hija, quien murió en el festival Axe Ceremonia, el cual organiza la empresa Ocesa. FOTO: DANIEL AUGUSTO/ CUARTOSCURO.COM

En el comunicado que hicieron circular este 28 de enero del 2026, la empresa organizadora asumió la responsabilidad y explicaron la razón por la que no se habían pronunciado tras lo ocurrido:

“Como organizadores del festival Ceremonia, hemos asumido y seguiremos asumiendo la responsabilidad que nos corresponde (...) Desde el primer momento, hemos mantenido una colaboración constante, abierta y transparente con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, proporcionando de manera oportuna toda la información requerida para el desarrollo de la investigación y sosteniendo un diálogo con las familias de las víctimas. Decidimos mantener silencio público durante estos meses, por respeto a ellas y al proceso de investigación”.

Del mismo modo, manifestaron su deseo de “reparar el daño” y llegar a un acuerdo con la familia de Berenice y Miguel:

“En ECO Live reafirmamos nuestro compromiso con el estricto apego a la legalidad y la transparencia, sabiendo que una reparación integral del daño no es solo una obligación legal, sino un principio ético irrenunciable. Hemos manifestado en todo momento nuestra plena disposición para alcanzar un acuerdo que armonice los deseos de las familias con lo establecido por la ley. No pretendemos entorpecer el proceso”.

Finalmente, escribieron: “La memoria de Citlali Berenice y Miguel Ángel marca un antes y un después en la historia de nuestra organización. Honraremos su memoria con acciones concretas, verificables y sostenidas en el tiempo. Su legado nos recuerda, cada día, la obligación de establecer un entorno seguro para todas y todos”.

Lo ocurrido en Axe Ceremonia

estructura metálica AXE Ceremonia
estructura metálica AXE Ceremonia

El ambiente artístico y periodístico de Ciudad de México se vio sacudido tras el abrupto cierre del festival Axe Ceremonia 2025 en el Parque Bicentenario, donde murieron Citlali Berenice Giles Rivera y Miguel Ángel Rojas Hernández, dos fotoperiodistas que cubrían el evento para un medio independiente.

La tragedia se desató durante la tarde del 5 de abril, cuando una estructura metálica de la escenografía colapsó debido a intensas ráfagas de viento. El desplome fue mortal para los reporteros gráficos, quienes perdieron la vida de manera instantánea en el lugar.

El accidente no solo dejó víctimas fatales, sino que también provocó una fuerte crisis de confianza en torno a la seguridad de los eventos masivos. A pesar de la magnitud del siniestro, la programación musical continuó durante varias horas, lo que generó críticas y un clima de indignación entre asistentes y colegas de las víctimas.

No fue sino hasta que las autoridades intervinieron oficialmente cuando se suspendieron las actividades y se procedió al resguardo de las instalaciones. La reacción tardía de los organizadores y la continuidad del espectáculo mientras se procesaba la muerte de los fotógrafos aumentaron el malestar social.

Diversas voces en redes sociales y espacios culturales cuestionaron la falta de protocolos efectivos de seguridad y la capacidad de respuesta ante emergencias. El suceso puso bajo la lupa la responsabilidad de las empresas encargadas de la producción y del manejo de la infraestructura, así como la supervisión de las condiciones para los trabajadores de prensa.