Por qué el virus Nipah no sería el próximo gran reto sanitario en México

Las particularidades del contagio impiden que se repita un escenario similar al del COVID-19

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La alta letalidad del virus Nipah y su posible capacidad de adaptación genética han despertado inquietud en la comunidad médica internacional, sin embargo, el doctor Alejandro Macías, especialista en infectología, advierte que aunque el patógeno puede mutar, sus actuales características limitan la transmisión masiva entre personas.

Entre los detalles que más preocupan está la cifra de mortalidad, estimada en un 60 a 70 %, lo que sitúa a este virus por encima de otros agentes infecciosos como el ébola en cuanto a letalidad. No obstante, el especialista señala que la forma en la que se contagia restringe su potencial epidémico.

Crédito: Jesus Aviles/Infobae México
Crédito: Jesus Aviles/Infobae México

El virus del Nipah se transmite principalmente a través del contacto con murciélagos o con alimentos contaminados por secreciones de estos animales, y de forma secundaria por cerdos que también hayan sido expuestos.

El contagio directo entre personas ocurre con baja eficacia, lo que reduce significativamente el riesgo de una pandemia global.

La vigilancia sanitaria y las medidas higiénicas contienen los focos de virus Nipah

Respecto al contexto mexicano, el Dr. Macías subraya que la probabilidad de que el virus del Nipah cause un brote importante es baja.

Explica que, al no transmitirse por vía aérea como ocurre con el COVID-19, sino a través del contacto directo, las posibilidades de propagación masiva se ven considerablemente disminuidas.

Los síntomas del virus Nipah pueden evolucionar rápidamente hacia complicaciones graves

En cuanto al cuadro clínico, los síntomas iniciales incluyen fiebre y dolor de cabeza, que pueden evolucionar rápidamente hacia una fiebre intensa, hipotensión y afectaciones graves en pulmones y otros órganos.

La periodista Fernanda Familiar reapareció públicamente para dar a conocer que padece una enfermedad respiratoria |Crédito: @raulgtzoficial, Instagram

Este deterioro recuerda a enfermedades como el ébola, aunque el comienzo suele ser inespecífico y solo se detecta la gravedad real cuando surgen más casos en un brote.

A pesar de la letalidad del virus, el infectólogo insiste en que la vigilancia y las medidas higiénicas en los países afectados son suficientes para contener nuevos focos.

Considera improbable que el Nipah se convierta en una epidemia de gran escala o que alcance la categoría de pandemia.

En México, la infraestructura sanitaria aún enfrenta debilidades para responder a crisis infecciosas, como reconoce el propio Dr. Macías.

El país necesita reforzar sus capacidades de terapia intensiva y modernizar los hospitales. Sin embargo, puntualiza que, en el caso específico del virus Nipah, no se justifica una alarma mayor ni cambios drásticos en los protocolos actuales, dada la escasa probabilidad de un brote local.