Masacre en Salamanca deja al descubierto extorsiones a ligas de futbol amateur

El ataque armado en una cancha de futbol de Loma de Flores, que dejó 11 muertos y seis heridos, evidenció la presión de grupos criminales como el CJNG y el CSRL

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La violencia y el cobro
La violencia y el cobro de piso han obligado a cerrar campos deportivos y detener actividades sociales y deportivas en Salamanca, disputada por el CSRL y el CJNG. (Infobae/Anayeli Tapia)

Once personas fueron asesinadas y al menos seis más resultaron heridas en un ataque armado registrado al término de un partido de futbol amateur en la comunidad de Loma de Flores, en Salamanca, Guanajuato, el pasado domingo 25 de enero.

El ataque ocurrió en un contexto de violencia que apenas 20 días antes había obligado a ligas deportivas locales a suspender partidos en distintas comunidades de Salamanca, ante el temor de agresiones y la falta de garantías de seguridad para jugadores y asistentes.

Así fue la masacre en Loma de Flores

Cerca de las 17:30 horas del domingo se disputaba un partido de semifinales entre los equipos Biodent de Loma de Flores (Salamanca) y San José de Marañón (Irapuato) en el campo deportivo de la comunidad de Loma de Flores.

Esta vista aérea muestra el
Esta vista aérea muestra el campo de fútbol donde al menos 11 personas murieron y 12 más resultaron heridas durante un ataque ocurrido la víspera en Salamanca, Guanajuato, México, el 26 de enero de 2026. Guanajuato es un próspero centro industrial y alberga varios destinos turísticos populares, pero también sigue siendo el estado más mortífero del país debido a las disputas territoriales entre bandas, según las estadísticas oficiales de homicidios. (Foto de Mario Armas / AFP)

Según relataron testigos presenciales a medios locales, la cancha y sus alrededores estaban llenos de jugadores, familiares y vecinos, quienes participaban y observaban el encuentro. Al finalizar el partido, varias personas permanecían en el área, conviviendo y festejando como era habitual en este tipo de eventos comunitarios.

De forma repentina, al menos tres camionetas ingresaron al estacionamiento y a la zona del campo. De los vehículos descendieron entre cuatro y ocho hombres, quienes portaban armas de grueso calibre. Los agresores se dirigieron de inmediato hacia los asistentes y, sin mediar palabra, comenzaron a disparar de manera indiscriminada tanto contra los jugadores como contra los espectadores.

El ataque fue directo y rápido. Los primeros disparos impactaron a las personas que se encontraban más cerca de la entrada y del área de juego, incluyendo a integrantes de una empresa de seguridad privada que resguardaban el evento, quienes según versiones oficiales y testigos, fueron los primeros en caer. Los sicarios dispararon más de un centenar de veces, según el recuento de casquillos encontrados por peritos de la Fiscalía.

Un hombre sostiene un casquillo
Un hombre sostiene un casquillo de bala hallado en el campo de fútbol donde al menos 11 personas murieron y 12 resultaron heridas durante un ataque ocurrido la víspera en Salamanca, Guanajuato, México, el 26 de enero de 2026. Guanajuato es un próspero centro industrial y alberga varios destinos turísticos populares, pero también sigue siendo el estado más mortífero del país debido a las disputas territoriales entre bandas, según las estadísticas oficiales de homicidios. (Foto de Mario Armas / AFP)

Durante la agresión, el pánico se apoderó de los presentes. Hombres, mujeres y niños corrieron en distintas direcciones buscando refugio detrás de bardas, árboles, vehículos o saliendo del campo hacia las calles aledañas. Algunos lograron escapar, mientras que otros quedaron tendidos en el césped o entre las gradas, gravemente heridos o sin vida.

Los agresores no permanecieron mucho tiempo en el sitio; tras vaciar sus armas, subieron nuevamente a las camionetas y huyeron del lugar, aparentemente en dirección a Irapuato.

Horas después, entre los fallecidos se identificó al baterista Carlos Alejandro Moreno, conocido como ‘Charly’ del grupo Reencuentro Norteño; también los hermanos Luis Fernando y Luis Enrique Vázquez Sosa, el exagente de Tránsito Municipal Alejandro Prieto, Carmen ‘N’, Bryan Gutiérrez, Luis Alberto ‘N’, Martín ‘N’, María Elena ‘N’, José Bernal y Francisco Guevara.

Disputa entre el CJNG y CSRL

De acuerdo con la información de las autoridades federales y fuentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato, la masacre en Loma de Flores fue resultado de la disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Santa Rosa de Lima.

Según la versión oficial, al menos cinco de las víctimas mortales estaban vinculadas al CJNG y trabajaban para una empresa de seguridad privada que resguardaba el partido.

Un miembro de la Guardia
Un miembro de la Guardia Nacional se encuentra en la escena del crimen donde al menos 11 personas murieron. El ataque ocurrió en un barrio de la localidad de Salamanca. Un comunicado de la alcaldía indicó que las autoridades iniciaron un operativo para encontrar a los responsables. (Foto de Mario Armas / AFP)

Los agresores, identificados como integrantes de la organización rival, ejecutaron el ataque tras identificar a sus objetivos. Entre los presuntos responsables señalados están Moisés Soto Bermúdez, encargado de un grupo de choque identificado como “Los Marros”; así como Mario Eleazar Lara Belman, alias “Negro/Camorro/Gallo”, este último identificado como generador de violencia en Irapuato, Celaya y Salamanca, con orden de aprehensión por homicidio calificado y presuntos vínculos con extorsión, secuestro y desaparición forzada.

Ligas de futbol amateur asfixiadas por la extorsión

Lo ocurrido en Loma de Flores no fue un evento aislado. Según reportó Periódico Correo, desde inicios de enero varias ligas de futbol amateur en Salamanca, entre ellas la Liga de Veteranos, ya habían suspendido partidos por amenazas, extorsión y ataques previos.

Los organizadores recibieron cartulinas con exigencias de “cobro de piso” de hasta 50 mil pesos mensuales para permitir el desarrollo de los encuentros, y algunos directivos sufrieron directamente la violencia: “nos balearon y me tocaron dos balazos”, relató el presidente de la Liga de Veteranos al medio antes citado. La decisión de cancelar partidos buscaba no exponer a los jugadores de los 24 equipos afiliados.

Una cinta de precaución rodea
Una cinta de precaución rodea el campo de fútbol donde al menos 11 personas murieron. (Foto de Mario Armas / AFP)

La presión criminal no solo afectó a la Liga de Veteranos: la Liga Salmantina y la Liga Regional Campesina también suspendieron toda actividad tras ataques y amenazas, dejando vacíos canchas como Los Campos Nuevos y el de la comunidad de Cárdenas. “Ahora la gente ni siquiera usa el campo para caminar”, relató un vecino a Periódico Correo.

A falta de protección policial, algunas ligas intentaron retomar partidos bajo vigilancia de seguridad privada, reveló La Silla Rota Guanajuato. Fue precisamente este contexto el que llevó a la contratación de guardaespaldas para el partido en Loma de Flores, mismos que habrían resultado ser parte presuntamente de un grupo criminal.

Abandono de campos, miedo y homenajes

Periódico Correo documentó que la violencia y la extorsión han llevado al cierre de instalaciones como Los Campos Nuevos y el campo de la comunidad de Cárdenas, donde después de un ataque armado en 2025 que dejó cuatro muertos, los torneos fueron suspendidos y el campo permanece vacío, con cruces, flores y balones en memoria de las víctimas. Un vecino describió: “Ahora la gente ni siquiera usa el campo para caminar”, mientras que las gradas y bancas están vacías y las instalaciones cerradas con candado.

El presidente de la liga, citado en El Congresista, confirmó que la suspensión afecta también a la Liga Salmantina, y que la falta de respuesta favorable de la Guardia Nacional para brindar vigilancia los obligó a prevenir antes que lamentar: “Nos dijeron que no tienen la obligación de estarlos cuidando. La verdad sí nos molestó, por eso preferimos prevenir que lamentar y suspender los juegos hasta que esto se tranquilice”.

Vista de velas dejadas en
Vista de velas dejadas en el campo de fútbol donde al menos 11 personas murieron. (Foto de Mario Armas / AFP)

La delincuencia ha frenado actividades sociales y deportivas en Salamanca. “Ya no hay fiestas sociales porque tienes que pagar cuota, igual pasa con las patronales. Están peor que el gobierno: de todo quieren que paguemos y, si no, ya sabemos las consecuencias”, expresó un jugador de 56 años a Periódico Correo.

Veinte días después de que las ligas locales suspendieran partidos por amenazas y extorsiones, el ataque en Loma de Flores representa la mayor tragedia violenta en Salamanca en lo que va del año y puso en evidencia el grado de control e intimidación que ejercen los grupos criminales sobre el futbol amateur y la vida comunitaria.

La Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGE) aseguró que la investigación se realiza de manera prioritaria y en coordinación con fuerzas estatales, federales y municipales. “La Fiscalía General del Estado repudia enérgicamente estos hechos que atentan contra la vida y la convivencia social”, comunicó la institución.

La gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García Muñoz, calificó el ataque como “inaceptable”, mientras que la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que existe coordinación entre los gobiernos para dar con los responsables.

El alcalde de Salamanca, César Prieto, afirmó tras la masacre que hay grupos criminales tratando de someter a la autoridad, “cosa que no van a lograr”, y reconoció que el municipio atraviesa una grave descomposición social. Además, llamó a las autoridades estatales y federales a reforzar la seguridad y apoyar a las familias afectadas, al tiempo que exhortó a la ciudadanía a colaborar para evitar que la delincuencia siga avanzando en la comunidad.

Hasta el momento, las autoridades mantienen abierta la investigación y afirman tener importantes avances, aunque no han informado sobre personas detenidas. En tanto, las actividades deportivas amateur continúan suspendidas en varias comunidades del municipio.