Estos son los beneficios del deporte en la adolescencia

La actividad física durante la juventud influye positivamente en el equilibrio mental y en la integración social, de acuerdo con la UNAM

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La práctica regular de ejercicio
La práctica regular de ejercicio y deporte en la adolescencia favorece el desarrollo físico, emocional y social de los jóvenes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El desarrollo durante la adolescencia encuentra un aliado inequívoco en la práctica regular de ejercicio y deporte, cuyas repercusiones positivas no se limitan solo al cuerpo, sino que involucran la gestión emocional y la integración social.

Así lo subrayan especialistas del podcast Deporte UNAM, citados por UNAM Global, quienes destacan que el compromiso de los adolescentes con la actividad física puede sentar las bases de una vida adulta más saludable y equilibrada. El impacto se extiende incluso a la prevención de enfermedades y a la reducción de conductas de riesgo, como el consumo tempranero de sustancias.

Claudia Becerril Rivera, entrenadora de atletismo y psicóloga deportiva de la UNAM, explicó que es fundamental diferenciar entre actividad física y deporte: la primera implica cualquier movimiento corporal orientado al bienestar, sin fines competitivos; el segundo abarca una práctica organizada y sistemática con objetivos de competencia.

Ambas son valiosas durante la juventud, puesto que moverse y cuidar el cuerpo, sin importar el nivel competitivo, representa un avance hacia mejores hábitos futuros.

Beneficios del ejercicio para los adolescentes

Especialistas de la UNAM destacan
Especialistas de la UNAM destacan que el compromiso temprano con la actividad física previene enfermedades y conductas de riesgo en adolescentes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Especialistas indicaron que el ejercicio regular contribuye al fortalecimiento de:

  • El sistema cardiovascular
  • El sistema respiratorio
  • El sistema muscular

Además, influye de manera directa en la función hormonal durante la adolescencia, etapa marcada por intensos cambios físicos y emocionales. La práctica constante mejora la condición física, el desarrollo de fuerza, la coordinación y la resistencia, y facilita la adopción de hábitos saludables que pueden mantenerse durante décadas.

María José Martínez Lozano, psicóloga egresada de la FES Zaragoza, remarcó que la adolescencia suele estar “marcada por cambios bruscos de ánimo. En este contexto, el deporte actúa como regulador emocional y herramienta para fortalecer la autoestima, la confianza y la resiliencia emocional: “la capacidad de enfrentar dificultades, aprender de ellas y seguir adelante, dijo Martínez Lozano al podcast Deporte UNAM.

Cuando se trata de deportes en equipo, adquiere una dimensión adicional: “el sentido de pertenencia, la construcción de vínculos y la experiencia de formar parte de un grupo ofrecen al adolescente un espacio de contención y protección, señaló la especialista.

Beneficios del ejercicio al cerebro

Estudios internacionales citados por Deporte
Estudios internacionales citados por Deporte UNAM confirman que el deporte mejora la atención, la memoria, la planificación y la toma de decisiones juveniles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El alcance del ejercicio no se limita al terreno corporal y emocional. Diversos estudios internacionales, citados por el medio, han demostrado que la práctica constante mejora funciones como la atención, la memoria, la planificación y la toma de decisiones.

Estas habilidades resultan esenciales tanto para el rendimiento académico como para la organización personal y la vida cotidiana, permitiendo al adolescente comprender y retener mejor la información.

Consuelo Velázquez García, entrenadora en jefe de Natación Artística de la UNAM, subrayó el papel formativo que ofrecen los entornos estructurados del deporte: “Al existir reglas, valores y objetivos claros, los jóvenes encuentran una guía que les permite ordenar sus emociones y conductas”, declaró al podcast Deporte UNAM.

Más allá de la victoria competitiva, los especialistas consultados por la UNAM coinciden en que el deporte contribuye a aprender disciplina, organización del tiempo, compromiso y hábitos que trascienden la cancha. El hábito desde la adolescencia ayuda a prevenir enfermedades y aleja a los jóvenes de conductas peligrosas, como el consumo de alcohol, tabaco o drogas antes de la adultez.