Cómo se diferencia la artritis reumatoide de la artritis psoriásica

Identificar rápidamente la condición específica permite diseñar estrategias de tratamiento adaptadas y reducir el riesgo de daño irreversible en las articulaciones

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Una correcta distinción entre trastornos
Una correcta distinción entre trastornos como la artritis reumatoide y la artritis psoriásica facilita la elección de terapias ajustadas a las necesidades de cada caso y contribuye a reducir riesgos de afectación sistémica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las enfermedades autoinmunes que afectan las articulaciones son cada vez más reconocidas por su impacto en la calidad de vida de quienes las padecen.

Entre ellas, la artritis reumatoide y la artritis psoriásica suelen confundirse debido a que ambas generan dolor, rigidez e inflamación, pero en realidad presentan características muy distintas.

Las enfermedades autoinmunes que afectan
Las enfermedades autoinmunes que afectan las articulaciones, como la artritis reumatoide y la artritis psoriásica, generan dolor y limitaciones significativas. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Comprender sus diferencias no sólo ayuda a un diagnóstico más preciso, sino que también permite diseñar tratamientos adecuados y estrategias de prevención. Identificar si se trata de una condición u otra es clave para evitar complicaciones y mejorar el pronóstico a largo plazo.

¿Qué es la artritis reumatoide?

De acuerdo con la Sociedad Asturiana de Reumatologia, la artritis reumatoide (AR) es una de las formas más comunes de artritis autoinmune.

Se caracteriza por una inflamación crónica que afecta las articulaciones de manera simétrica, es decir, en ambos lados del cuerpo. Por ejemplo, si una rodilla presenta dolor e hinchazón, es frecuente que la otra también lo haga.

Entre sus síntomas más destacados se encuentran:

  • Dolor persistente que empeora en reposo.
  • Rigidez matutina prolongada, que puede durar más de una hora.
  • Hinchazón y calor en las articulaciones afectadas.
  • Posible afectación de órganos internos como pulmones, corazón y ojos.
La artritis reumatoide muestra inflamación
La artritis reumatoide muestra inflamación simétrica de las articulaciones y puede afectar órganos internos como pulmones, corazón y ojos. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este padecimiento puede llegar a ser incapacitante si no se trata de manera constante ya que no sólo compromete las articulaciones, sino que puede tener un impacto sistémico en todo el organismo.

Los enfoques terapéuticos incluyen medicamentos inmunosupresores, antiinflamatorios, fisioterapia y cambios en el estilo de vida.

¿Qué es la artritis psoriásica?

La artritis psoriásica (APs) está directamente asociada a la psoriasis, una enfermedad de la piel que provoca placas rojas cubiertas por tejido blanco o plateado. No todos los pacientes con psoriasis desarrollan artritis, pero se estima que hasta un 30% pueden llegar a presentarla.

Sus características principales incluyen:

  • Dolor e inflamación asimétrica, que puede afectar soloamente un lado del cuerpo (por ejemplo, una rodilla o una muñeca).
  • Cambios en la piel y uñas, como engrosamiento, desprendimiento o manchas características.
  • Posible afectación de tendones y ojos, además de las articulaciones.
La artritis psoriásica se asocia
La artritis psoriásica se asocia a la psoriasis de la piel y presenta dolor articular asimétrico junto con alteraciones cutáneas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El tratamiento de la artritis psoriásica combina terapias para controlar tanto la inflamación articular como las lesiones cutáneas. En resumen, la APs es una condición que une el mundo de la reumatología con el de la dermatología, y requiere un abordaje integral.

Diferencias clave entre ambas

Aunque ambas enfermedades son autoinmunes y afectan las articulaciones, sus diferencias son claras:

  • Simetría: la artritis reumatoide es simétrica; la psoriásica suele ser asimétrica.
  • Manifestaciones extraarticulares: la AR puede comprometer órganos internos, mientras que la APs afecta piel, uñas y tendones.
  • Edad y factores de riesgo: la AR aparece con mayor frecuencia entre los 30 y 60 años; la APs suele manifestarse en adultos con antecedentes de psoriasis.
  • Tratamiento: la AR se centra en inmunosupresores y fisioterapia; la APs requiere terapias combinadas para piel y articulaciones.

De esta manera, reconocer las diferencias entre la artritis reumatoide y la artritis psoriásica es fundamental para un diagnóstico temprano y un manejo adecuado.

Conocer señales y entender variaciones
Conocer señales y entender variaciones permite acceder a terapias específicas que mejoran las perspectivas a largo plazo, evitando el agravamiento silencioso de la enfermedad. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Ambas condiciones pueden ser debilitantes, pero con atención médica especializada y un tratamiento constante, es posible mejorar la calidad de vida de quienes las enfrentan.