Cómo dejar de fumar después de los 50 años puede cambiar tu vida

Nuevos estudios muestran que abandonar el tabaco en la madurez reduce riesgos de enfermedades cardíacas y deterioro cognitivo, según datos de la OMS y la revista The Lancet Healthy Longevity

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El consumo de tabaco es
El consumo de tabaco es uno de los hábitos más dañinos para la salud (Imagen Ilustrativa Infobae)

La década de los 50 resulta clave durante la vida de una persona, pues es en ese momento que el metabolismo se ralentiza y se acelera la pérdida de masa muscular. Uno de los consejos clave de expertos para quienes inician están en esa etapa es dejar de fumbar.

En el ámbito de la salud pública, abandonar el consumo de tabaco después de los 50 años ofrece beneficios clínicos inmediatos y a largo plazo, según informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y publicaciones recientes en The Lancet Healthy Longevity.

Las investigaciones de la OMS subrayan que los cambios positivos comienzan a registrarse a los pocos minutos de dejar de fumar, con una reducción de la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que representa una mejora significativa en la salud cardiovascular.

De acuerdo con la OMS, en tan sólo 12 horas tras el último cigarrillo, los niveles de monóxido de carbono en sangre vuelven a valores normales. En un plazo de dos a doce semanas, la circulación sanguínea y la función pulmonar presentan avances notables. A medida que transcurren los años, se reducen los riesgos de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, acercándose a los valores de personas que nunca fumaron.

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Al dejar de fumar se reducen los riesgos de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un estudio publicado en The Lancet Healthy Longevity analizó datos de más de 9.400 adultos mayores de 40 años y evidenció que quienes abandonaron el tabaco después de los 50 años experimentaron una desaceleración en el deterioro de la memoria y la fluidez verbal.

El trabajo especifica que la tasa de disminución de la fluidez verbal se redujo a la mitad entre los exfumadores y la pérdida de la memoria desaceleró un 20%. Estos hallazgos sugieren una menor probabilidad de demencia y un mejor rendimiento cognitivo en adultos mayores.

La Organización Mundial de la Salud destaca que el riesgo de cardiopatía coronaria disminuye a la mitad transcurrido un año desde la cesación tabáquica, mientras que el peligro de accidente cerebrovascular se equipara al de no fumadores en cinco años. En el caso del cáncer de pulmón, la probabilidad de muerte se reduce a la mitad al cabo de una década.

Las proyecciones internacionales estiman que dejar de fumar después de los 50 años puede aumentar la esperanza de vida en aproximadamente seis años, frente a quienes persisten con el consumo.

The Lancet Healthy Longevity resalta que los beneficios no se limitan al plano físico, ya que la cognición y la calidad de vida también mejoran tras la cesación.

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Dejar de fumar después de los 50 años puede aumentar la esperanza de vida (Imagen Ilustrativa Infobae)

Qué pasa en el cuerpo cuando se deja de fumar

  • A los 20 minutos de dejar de fumar, la presión arterial y la frecuencia cardíaca disminuyen.
  • A las 12 horas, los niveles de monóxido de carbono en sangre se normalizan.
  • Entre 2 y 12 semanas, mejora la circulación y la función pulmonar.
  • Al año, el riesgo de cardiopatía coronaria se reduce a la mitad respecto a quienes siguen fumando.
  • A los 5 años, el riesgo de accidente cerebrovascular se equipara al de una persona no fumadora.
  • A los 10 años, el riesgo de muerte por cáncer de pulmón se reduce a la mitad frente a quienes no abandonan el tabaco.
  • A los 15 años, el riesgo cardíaco se iguala al de quienes nunca fumaron.
Fijar una fecha para dejar
Fijar una fecha para dejar de fumar puede ayudar en el proceso para superar la adicción (Imagen Ilustrativa Infobae)

Recomendaciones para quienes están dejando de fumar

Abandonar el consumo de tabaco resulta bastante complicado porque la nicotina genera una fuerte adicción.

Sin embargo, existen algunas acciones que pueden ayudar a la persona durante el proceso.

  • Fijar una fecha concreta para dejar de fumar y preparar un plan de acción aumenta las probabilidades de éxito. Fuente: Mayo Clinic
  • Identificar y evitar los desencadenantes habituales del consumo de tabaco, como situaciones de estrés, reuniones sociales o el consumo de alcohol, ayuda a prevenir recaídas. Fuente: National Institutes of Health (NIH)
  • Buscar apoyo en familiares, amigos o grupos de ayuda incrementa la adherencia al proceso de cesación. El acompañamiento profesional también mejora los resultados. Fuente: Organización Mundial de la Salud
  • Considerar el uso de terapias de reemplazo de nicotina, como parches, chicles o pastillas, puede reducir los síntomas de abstinencia y facilitar el abandono del tabaco. Fuente: Centers for Disease Control and Prevention (CDC)
  • Mantenerse activo físicamente y adoptar hábitos saludables contribuye a controlar la ansiedad y el aumento de peso asociados a la cesación tabáquica. Fuente: Harvard Medical School