Estas son las articulaciones que más se afectan por la artrosis, una de las enfermedades más dolorosas

El avance silencioso de esta enfermedad limita la independencia de millones de personas en todo el mundo

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El sobrepeso, la sobrecarga y
El sobrepeso, la sobrecarga y el uso frecuente de estas articulaciones provocan que sean especialmente vulnerables, originando dolor crónico, disminución de la autonomía y dificultad para realizar actividades esenciales. (Foto: Infobae México/ Jesús Aviles)

La artrosis es una de las enfermedades articulares más comunes y, al mismo tiempo, una de las más dolorosas. Se trata de un padecimiento degenerativo que afecta principalmente a personas adultas y mayores.

Es la forma más común de artritis y también puede presentarse en quienes han sufrido lesiones o sobrecargas en sus articulaciones. Su impacto es profundo porque genera dolor crónico, rigidez y pérdida de movilidad, reduciendo la calidad de vida de quienes la padecen.

Esta enfermedad degenerativa avanza de
Esta enfermedad degenerativa avanza de forma silenciosa y dolorosa, afectando rodillas, caderas, manos y columna vertebral. (Freepik)

El origen de la artrosis está en el desgaste progresivo del cartílago, el tejido que recubre los extremos de los huesos y permite que las articulaciones se muevan sin fricción. Aunque puede afectar cualquier articulación, existen algunas que son más vulnerables por el peso que soportan o por el uso repetitivo que se les da en la vida diaria.

Rodillas: el epicentro del desgaste

Las rodillas son las articulaciones más afectadas por la artrosis. Al soportar gran parte del peso corporal, están expuestas a un desgaste constante. Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Dolor al caminar o subir escaleras.
  • Inflamación leve en la zona.
  • Pérdida de movilidad progresiva.
  • Dificultad para realizar actividades básicas como permanecer de pie por largos periodos.
La enfermedad se convierte en
La enfermedad se convierte en una de las principales causas de discapacidad en personas adultas y mayores. (Shutterstock)

En este sentido, la artrosis de rodilla es una de las principales causas de discapacidad en adultos mayores, ya que limita funciones esenciales de la vida diaria.

Caderas: movilidad comprometida

Las caderas también figuran entre las articulaciones más vulnerables. La artrosis en esta zona genera dolor en la ingle, el muslo o los glúteos, y limita movimientos esenciales. Sus efectos más comunes son:

  • Dolor que se intensifica al sentarse o levantarse.
  • Rigidez que limita la marcha.
  • Necesidad de apoyos como bastones en fases avanzadas.
  • En casos graves, reemplazo articular mediante prótesis.
El desgaste progresivo del cartílago
El desgaste progresivo del cartílago en distintas articulaciones provoca dolor crónico y dificultades para realizar actividades cotidianas. (Freepik)

La artrosis de cadera, por su parte, compromete directamente la autonomía de la persona, dificultando incluso actividades básicas como caminar o levantarse.

Manos y columna: el desgaste silencioso

Aunque menos visibles, las manos y la columna vertebral son otras áreas donde la artrosis se manifiesta con fuerza:

  • En las manos:
    • Afecta nudillos y base del pulgar.
    • Provoca deformidad progresiva.
    • Reduce la fuerza y dificulta tareas cotidianas como escribir o abrir objetos.
  • En la columna:
    • Se presenta en la región lumbar y cervical.
    • Genera rigidez y dolor persistente.
    • Puede causar compresión nerviosa, con molestias que se extienden a brazos o piernas.

Como padecimiento en estas zonas, la artrosis avanza de manera silenciosa, afectando la independencia y la capacidad de realizar una gran cantidad de tareas cotidianas con normalidad.

Reconocer síntomas como dolor, rigidez
Reconocer síntomas como dolor, rigidez o pérdida de movilidad en articulaciones permite actuar antes de que la artrosis genere una disminución significativa en la capacidad de movimiento. Foto: (iStock)

De esta manera, la artrosis se convierte en una enfermedad que puede atacar diversas articulaciones, pero las rodillas, caderas, manos y columna son las más afectadas.

Su carácter progresivo y doloroso la convierte en un desafío de salud pública, ya que limita la independencia de millones de personas. Reconocer sus síntomas y actuar de manera temprana es clave para retrasar su avance y preservar la movilidad.