Así es el cetro de oro que habitantes de Querétaro regalaron a la emperatriz Carlota y que terminó en un museo de Italia

La princesa de Bélgica fue cónyuge de Maximiliano de Habsburgo, emperador de México por 3 años

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La princesa de Bélgica fue cónyuge de Maximiliano de Habsburgo, emperador de México por 3 años
Carlota de Bélgica fue emperatriz de México de 1864 hasta la caída y disolución del imperio en 1867. (Foto: Twitter@PGaleanaH)

En el contexto de la efervescencia política y social que caracterizó a México durante el siglo XIX, sobresale un episodio singular: la entrega de un elegante cetro de oro a Carlota de Bélgica, entonces emperatriz de México, en 1864.

Según informó el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), este acontecimiento ocurrió el 4 de julio de 1864, en San Juan del Río, Querétaro, cuando la comunidad local ofreció el cetro a la emperatriz Carlota de Bélgica como símbolo de respaldo y bienvenida al recién instaurado Segundo Imperio Mexicano. De acuerdo con la institución académica, el regalo fue elaborado por el prestigioso orfebre José María Larralde.

De acuerdo con información publicada por la Agenzia Nazionale Stampa Associata (ANSA), el cetro de la emperatriz Carlota se construyó en oro de 22 quilates, con acabados de filigrana y relieves que evocan hojas y flores.

La princesa de Bélgica fue cónyuge de Maximiliano de Habsburgo, emperador de México por 3 años
El Cetro de Carlota se encuentra en el Catillo de Miramar, antigua residencia de ella y Maximiliano de Habsburgo. Crédito: captura de pantalla Instagram la.monarquia.esp

Sus proporciones son de 34 centímetros de longitud y 6 centímetros de ancho, y su peso de 418,5 gramos. En la parte superior, el cetro ostenta una corona imperial compuesta por hilos de oro, perlas y águilas con las alas extendidas.

Otro de los detalles del cetro es la inclusión de piedras preciosas en la pieza: rubíes, esmeraldas y diamantes engastados en la luneta situada sobre un cojín de pasamanerías doradas. Tiene, además, una inscripción que dice: “San Juan del Río 1864” y el monograma imperial promovido por Maximiliano de Habsburgo. La pieza se conservó dentro de su estuche original.

Una vez que Carlota partió de México rumbo a Europa, el cetro desapareció de la esfera pública, pasando a formar parte de la colección privada de los descendientes de Adrien Goffinet, funcionario vinculado a la familia real belga y quien se encargó de custodiar el patrimonio de la emperatriz, según consigna la información de la ANSA.

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El lujoso cetro de Carlota fue entregado por los habitantes de San Juan del Río, Querétaro, en 1864 . Crédito: Wikimedia Commons

Décadas más tarde, el cetro terminó en 2023 durante una subasta en Mónaco. La pieza fue adquirida entonces por la Fundación CRTrieste por la cantidad de 120 mil euros. Poco después, la organización estableció un acuerdo de comodato con el Museo Histórico y Parque del Castillo de Miramar de Trieste, Italia, residencia de Maximiliano de Habsburgo y Carlota de Bélgica antes de que aceptaran el puesto de emperadores de México

El cetro de la emperatriz Carlota fue puesto en exhibición desde abril de 2024 en el Castillo de Miramar, en Trieste, actualmente puede admirarse ahí, sigue siendo propiedad de la Fundación CRTrieste pero se encuentra en el museo en calidad de préstamo. Su rescate y puesta han sido posibles gracias a la colaboración de instituciones italianas.