¿Cómo afecta el café al cuerpo?, estos son los beneficios y los riesgos según especialistas

Los compuestos de esta bebida han demostrado efectos positivos en la salud física y cognitiva, sin embargo, su consumo también posee implicaciones adversas a tomar en cuenta

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El café contiene compuestos que
El café contiene compuestos que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El café es una de las bebidas más populares y consumidas a nivel mundial, siendo un componente esencial en la rutina diaria de millones de personas al actuar como una fuente de energía para comenzar el día, no obstante, su consumo ha sido objeto de numerosos estudios científicos que atribuyen efectos tanto positivos como negativos en la salud.

Según el artículo Efectos del consumo de café sobre la salud, publicado por la revista científica Medisur, el café es el segundo producto comercial más importante después del petróleo y es consumido por entre el 70% y el 80% de la población mundial.

Aunque la cafeína es el elemento más conocido, el café contiene una variedad de compuestos que interactúan con el cuerpo humano, lo que ha motivado numerosos estudios que han esclarecido cómo su consumo ofrece múltiples beneficios, desde la mejora del estado de ánimo y la memoria hasta la prevención de enfermedades metabólicas y neurodegenerativas, sin embargo, también es importante considerar los riesgos asociados, especialmente en personas con condiciones de salud específicas o durante el embarazo.

Cuáles son los beneficios de tomar café

La cafeína en el café
La cafeína en el café puede ayudar a las personas mayores a combatir la fatiga.

Dianna Mayrene Ramírez Prada, nutricionista dietista de la Universidad de Córdoba, explica en su artículo Café, cafeína vs. salud: revisión de los efectos del consumo de café en la salud, que uno de los aspectos más destacados del café es su capacidad para estimular el sistema nervioso central, lo que mejora la actividad orgánica y agiliza las funciones mentales, además, el café es alto en antioxidantes, los cuales contribuyen a la protección celular y tienen un impacto positivo en la salud general.

En términos de salud mental, la especialista asegura que el consumo de café ha demostrado mejorar el estado de ánimo aproximadamente una hora después de su ingesta, lo que ayuda a prevenir episodios depresivos; de igual manera, favorece la memoria a corto plazo y la concentración, aunque un consumo excesivo puede sobreexcitar las neuronas, dificultando la retención de información.

Un estudio citado por Ramírez Prada, realizado entre 1988 y 1992 con adultos mayores de 50 años, reveló que el consumo de café a lo largo de la vida está asociado con un mejor desempeño cognitivo, especialmente en mujeres mayores de 80 años. Este efecto se relaciona con la capacidad de la cafeína para bloquear los receptores A2 de la adenosina, lo que también podría reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

En el caso del Parkinson, una investigación llevada a cabo por Fabrizio Benedetti, profesor de fisiología y neurociencia en la Facultad de Medicina de la Universidad de Turín, demostró que a un mayor consumo de café corresponde un menor riesgo de desarrollar esta enfermedad, gracias a la capacidad de la cafeína para mantener los niveles de dopamina en el cerebro.

Otro de los beneficios de beber café se refiere a los metabólicos, como la mejora en la sensibilidad a la insulina, que se presume podría reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo II, efecto que se atribuye tanto a la cafeína como al ácido clorogénico presente en el grano de café, los cuales retrasan la absorción de glucosa en el intestino y mejora su metabolismo. En cuanto al hígado, el café ejerce un efecto protector contra enfermedades hepáticas crónicas, especialmente en personas con factores de riesgo como el consumo excesivo de alcohol o hepatitis viral.

Finalmente, otro beneficio ampliamente reconocido del café es su capacidad para mejorar el rendimiento físico. Según un metanálisis realizado por Kalmar, citado por Ramírez Prada, la cafeína aumenta la contractibilidad muscular al elevar los niveles de catecolaminas, lo que permite una mayor oxigenación de los músculos y un uso más eficiente de las grasas como fuente de energía, esto se traduce en una mayor resistencia y menor fatiga durante el ejercicio, sin embargo, puede ser contraproducente en deportes que requieren precisión, como el golf o el tiro al blanco, debido al aumento en las contracciones musculares.

Cuáles son los riesgos asociados al consumo del café

Aunque pequeñas cantidades de café
Aunque pequeñas cantidades de café no suelen ser perjudiciales, se debe tener en cuenta que la cafeína puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo y complicaciones en el embarazo.

A pesar de sus múltiples beneficios, el consumo de café también conlleva riesgos que deben ser considerados. Desde el punto de vista nutricional, la cafeína es capaz de interferir en la absorción de nutrientes esenciales como el hierro y el calcio. En personas con problemas gastrointestinales, como reflujo, gastritis o úlceras, la cafeína agrava los síntomas al aumentar la producción de ácido clorhídrico, según detalló la especialista, mientras que en casos de enteritis o colitis, su consumo puede intensificar la diarrea como consecuencia del aumento en la motilidad intestinal.

Por otro lado, el café también influye en la función cardiovascular; aunque en personas sanas no representa un riesgo significativo, en individuos con enfermedades cardiovasculares preexistentes aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial. Según un metanálisis realizado por un equipo de investigación encabezado por Noordzij, citado por la especialista, el café eleva la presión arterial en aproximadamente 1,2 mmHg (milímetros de mercurio).

El cafestol, otro de los componentes del café, aumenta los niveles de triglicéridos y lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL), lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, especialmente en combinación con otros factores como el tabaquismo o el consumo de alcohol.

Finalmente, el consumo de café tiene efectos negativos en la reproducción, pues tiene el potencial de retrasar la concepción y aumentar el riesgo de aborto espontáneo, especialmente cuando se consumen más de cuatro tazas al día, ya que durante el embarazo, la cafeína atraviesa la barrera feto-placentaria, que no tiene la capacidad de metabolizarla. Según Ramírez Prada, esto podría traer consigo un mayor riesgo de prematuridad y bajo peso al nacer.