
Ya se cumplieron 25 años desde que tres sicarios atravesaron un puente peatonal en Periférico Sur y dispararon 24 veces contra la camioneta en que Francisco ‘Paco’ Stanley y Jorge Gil esperaban a Mario Bezares: los tres acababan de comer en El Charco de las Ranas, pero sólo uno de ellos murió en el atentado.
La exitosa carrera del famoso presentador de televisión se truncó la tarde del 7 de junio de 1999 -hace exactamente 25 años-, dejando detrás varios episodios polémicos que ocurrieron en vivo y en televisión nacional; otros más que se quedaron en el mito y unos cuantas leyendas que lo vincularon con dos de los cárteles más poderosos de la época: el Cártel de Tijuana y el Cártel de Juárez.
¡“Le hallaron ‘coca’; creen que fue obra de narcos”!, fue el titular elegido por el periódico Alarma para dar a conocer la noticia; en su portada se aprecia el cabello rubio de su cabeza (con cuatro balazos) de Paco Stanley recargada en el vidrio de la camioneta.
El titular de Alarma no está lejos de la realidad, la Procuraduría del entonces Distrito Federal encontró cocaína en el cuerpo y en el vehículo de Paco Stanley. La relación del conductor con la “droga de moda” no era nueva y le costó su trabajo en Televisa.

“El Tigre” Azcárraga y Paco Stanley
Uno de esos mitos que quedaron sin resolver tras la muerte de Paco Stanley fue el relacionado con el motivo de su salida de Televisa. Cuenta el mito que “Paco, Pacorro, de los locutores el rorro y el más cotorro” -así se presentaba él- intentó bromear con el entonces dueño de Televisa pero sólo provocó que le cancelaran su programa teniendo que emigrar a TV Azteca.
Hay al menos dos versiones de esta historia. La primera contenida en el libro de Jorge Gil Mi Verdad: según el amigo de Paco Stanley y testigo de su asesinato, el conductor y “El Tigre” Azcárraga se encontraron en los pasillos de Televisa y el primero le presentó al segundo a una mujer desconocida como si fuera su esposa, a lo que el empresario respondió con un amable saludo, sin embargo, segundos después estallaron las risas y las burlas. Dice Gil que “El Tigre” no perdonó la broma y en ese momento se firmó la salida de Stanley de la empresa de Chapultepec.

El segundo mito tiene que ver con la adicción de Paco Stanley a las drogas y el supuesto negocio que llevó hasta las instalaciones de Televisa.
El escritor Fabrizio Mejía escribe en su libro Nación TV: la novela de Televisa, que “El Tigre” Azcárraga y Paco Stanley se encontraron en un elevador de la televisora:
-”¿Usted tiene ese mechón blanco porque se limpia la nariz para arriba?
-”Vete a la mierda. En este instante. Saca tus chingaderas y vete.
Aunque el texto de Mejía recoge varias fuentes periodísticas, no es posible comprobar que esas hayan sido las palabras del dueño de Televisa, el mismo que murió en 1997, sólo un año antes de que Paco estrenara su nuevo programa en TV Azteca y dos antes de ser asesinado.
Fabrizio Mejía escribe que “El Tigre” sabía del “negocio” de Paco Stanley -venta de droga en las instalaciones de Televisa- y que al sacarlo de la televisora se deshacía también de ese problema.
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