Cuál es el negocio emprendido por ‘El Mini Lic’ que adoptaron Los Chapitos en Sinaloa

Dámaso López Serrano sostuvo una confrontación con los hijos de ‘El Chapo’ previo a su detención en 2017

Guardar
Los Chapitos es una facción
Los Chapitos es una facción del Cártel de Sinaloa liderada por los hijos de 'El Chapo' Guzmán (Foto: Especial)

El 27 de julio de 2017, Dámaso López Serrano, alias ‘El Mini Lic’, fue detenido por autoridades de Estados Unidos (EEUU) en el puerto fronterizo de Caléxico, en California. Para ese entonces, el narcotraficante de entonces 29 años de edad era identificado como un destacado miembro del Cártel de Sinaloa.

Dos meses antes, el padre de ‘El Mini Lic’, Dámaso López Núñez, fue detenido en la Ciudad de México (CDMX). Se presume que esa fue la principal razón por la que López Serrano decidió entregarse al país vecino previo a una acuerdo con la Administración para el Control de Drogas (DEA).

Y es que si bien ‘El Mini Lic’ trabajó en el Cártel de Sinaloa e incluso es ahijado de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, en los últimos años antes de su entrega sostuvo una confrontación con los hijos del capo sinaloense (Iván Archivaldo, Jesús Alfredo, Joaquín y Ovidio Guzmán), mejor conocidos como Los Chapitos.

Aunque López Serrano se dedicaba principalmente al tráfico de drogas, también operaba otro tipo de negocios, uno de los cuales fue adoptado por Los Chapitos. De acuerdo con el periodista José Luis Montenegro, se trata de máquinas tragamonedas.

El Mini Lic se entregó
El Mini Lic se entregó a EEUU tras la captura de su padre, Dámaso López Núñez, en 2017 (Foto: Especial)

“Los negocios del Mini eran diversos. Hasta antes de su entrega a las autoridades de Estados Unidos, el narcotraficante controlaba las operaciones de las máquinas tragamonedas, según extrabajadores de Los Dámasos que decidieron colaborar para esta investigación”, señala Montenegro en su libro Los Chapitos: radiografía criminal de los herederos del Cártel de Sinaloa (Penguin Random House, 2024).

De acuerdo con el autor, ‘El Mini Lic’ contaba con múltiples máquinas desplegadas en tiendas locales ubicadas a lo largo de Sinaloa. Para garantizar el éxito de sus operaciones, López Serrano contaba con el apoyo de la Policía Estatal, la cual se encargaba de retirar los aparatos que no tuvieran el aval del narcotraficante.

Un excolaborador de Dámaso señaló que los elementos policiales solían recorrer los municipios sinaloenses, como Cosalá, para recolectar las monedas de las tiendas. Asimismo, le daban una mínima paga a los dueños de los establecimientos y les exigían que conservaran las máquinas, aunque los ingresos para ellos fueran bajos.

“El negocio se terminó para Los Dámasos cuando se entregaron a autoridades de Estados Unidos, pero el negocio pasó a manos de Los Chapitos”, mencionó el sujeto cuya identidad se mantuvo bajo reserva por cuestiones de seguridad.

José Luis Montenegro publicó en
José Luis Montenegro publicó en marzo de 2024 su más reciente libro sobre Los Chapitos (Foto: X@montenegrojluis)

Tras la entrega de Dámaso López Núñez y su hijo, Los Chapitos empezaron a controlar el cobro de cuotas a las máquinas tragamonedas, pero también a la venta de tabaco y los expendios de alcohol.

Según las fuentes consultadas por el periodista, los expendios de bebidas alcohólicas pueden vender hasta las 20:00 horas en Sinaloa. Después de ese tiempo, las ganancias recolectadas van dirigidas a Los Chapitos.

Los hijos de ‘El Chapo’ Guzmán también han impuesto cuotas a los ganaderos, a quienes les cobran el 50% por cada cabeza de ganado que vendan. Lo mismo sucede con los madereros. Esto pese a que su principal negocio ilícito es el tráfico de fentanilo a EEUU.