¿Cuánto tiempo puede durar el pescado en el refrigerador?

Los alimentos marinos, como pescados y mariscos, son muy delicados y su proceso de conservación y descomposición es distinto respecto a otras proteínas

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Los pescados de todas las
Los pescados de todas las especies son la proteína animal más delicada para su consumo (Foto: Thinkstock)

Durante Cuaresma y la Semana Santa, la tradición de consumir pescados y mariscos se destaca como una preferencia culinaria, además de por su significado dentro del mundo de la fe, también debido a su aporte de nutrientes esenciales para una dieta balanceada.

Sin embargo, es fundamental conocer las técnicas adecuadas de almacenamiento para evitar el deterioro rápido por desarrollo de bacterias y alteración de sus proteínas y grasas.

La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) ofrece recomendaciones específicas para la conservación óptima de estos productos del mar.

La FDA aconseja que el pescado magro —como merluza, bacalao, rape, lenguado, y gallo— puede conservarse en el refrigerador de 1 a 2 días.

De acuerdo a la especie
De acuerdo a la especie de pescado, varía el tiempo que puede mantenerse en refirgeración, aunque no suele ser de más de 4 días (Yoshie Minamidani vía AP)

Por otro lado, el pescado cocido puede permanecer refrigerado de 3 a 4 días y el pescado ahumado hasta 14 días.

Los pescados azules, incluyendo xarda, bonito, salmón y sardina, deben consumirse dentro de los 3 días en refrigeración y no más de tres meses si están congelados.

La correcta conservación no sólo prolonga la duración de estos alimentos sino que también asegura el mantenimiento de su sabor y frescura.

Para garantizar una conservación adecuada, la temperatura del refrigerador debe oscilar entre los 2°C y 4°C.

En el caso de optar por la congelación, es recomendable mantener una temperatura de 0 a -5°C, lo que permitirá conservar el pescado magro hasta seis meses.

Durante la cuaresma es habituyal
Durante la cuaresma es habituyal el consumo de pescado (Foto: tomada de TW/@ClaraBrugadaM)

Además, es aconsejable el uso de recipientes herméticos de cristal y evitar abrir frecuentemente el refrigerador o congelador, para no interrumpir el proceso de enfriamiento.

Se subraya la importancia de optar por pescado fresco, ya sea para consumo inmediato o almacenamiento prolongado, ya que la calidad de la proteína influye directamente en su durabilidad.

Estas guías no solo facilitan la conservación de alimentos durante periódicos festivos como la Semana Santa, sino que también contribuyen a una alimentación saludable a lo largo del año.

La adopción de estas prácticas puede mejorar significativamente la calidad de las comidas preparadas en casa, garantizando que los nutrientes importantes y el sabor característico del pescado se preserven hasta su consumo.

Los pescados azules, incluyendo xarda,
Los pescados azules, incluyendo xarda, bonito, salmón y sardina, deben consumirse dentro de los 3 días en refrigeración (Unsplash)

Cómo refrigerar o congelar el pescado

La conservación adecuada del pescado en refrigeradores y congeladores es una práctica esencial para mantener la calidad y seguridad alimentaria.

Es vital optar por el uso de contenedores de vidrio herméticos para proteger estos alimentos tanto en su estado crudo como cocinado, aseguró un informe reciente.

Esta medida previene el deterioro y extiende la duración consumible de este tipo de proteínas.

El informe destaca la importancia de adquirir pescado fresco de alta calidad como paso inicial para garantizar una conservación óptima.

Sugiere evitar la apertura frecuente del aparato refrigerador para no interrumpir el proceso de enfriamiento.

Además, indica que cubrir los recipientes sin tapa con papel film o papel aluminio es una estrategia eficaz cuando no se dispone de opciones completamente herméticas.

Tales prácticas contribuyen no solo a la prolongación de la vida útil del pescado sino a la preservación de su textura y sabor.

La importancia de estas recomendaciones reside en su capacidad para garantizar la seguridad alimentaria y maximizar el disfrute de este alimento en condiciones ideales.