El extraño fósil que reveló la extraordinaria riqueza natural bajo el suelo del AIFA

El INAH destacó que este fósil es el primero de esta familia biológica que se localiza en América y el segundo hallazgo a nivel mundial

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Hace 12 mil años, el
Hace 12 mil años, el Valle de México estaba dominado por lagos alcalinos, según las revelaciones. FOTO: INAH

La riqueza del yacimiento paleontológico de Santa Lucía, en el Estado de México dio una nueva sorpresas esta semana, luego que científicos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) presentaron los resultados del estudio de un huevo fósil de flamenco, probablemente de entre 12 mil y 8 mil antes del presente, descubierto en excepcional estado de conservación durante la construcción del Aeropuerto Internacional “Felipe Ángeles”.

El INAH destacó que este fósil es el primero de esta familia biológica que se localiza en América y el segundo hallazgo a nivel mundial.

De acuerdo con la evidencia, el terreno que actualmente ocupa el AIFA fue una rica zona de lagos hace miles de años. Se piensa que en ese entonces existían condiciones climáticas más cálidas y húmedas que las actuales y por ello se concentraban especies que actualmente sólo se encuentran en la Península de Yucatán.

El huevo fósil se halló en la séptima capa estratigráfica de la zona que hoy ocupa el nuevo aeropuerto, aproximadamente 31 centímetros de profundidad, dentro de arcillas y lutitas con algunas raíces mineralizadas, sedimentos lacustres depositados en el paleolago de Xaltocan.

 Anidamiento de Flamenco común.
Anidamiento de Flamenco común. Reserva de la biósfera Ría Lagartos. FOTO: Archivo

Es así que el huevo fósil de Santa Lucía permite inferir la presencia de un antiguo lago poco profundo y de alta salinidad en la transición de los periodos Pleistoceno-Holoceno, es decir entre 8 mil y hasta 33 mil años antes del presente.

El descubrimiento del huevo fósil de Santa Lucía confirma que los flamencos formaron parte de los paisajes lacustres del Centro de México, y que los lagos que conformaron la Cuenca de México sufrieron una cantidad importante de cambios, posiblemente, por la influencia ambiental derivada de las glaciaciones y la intensa actividad volcánica.

Hasta antes de este hallazgo, solo se conocía el registro de cinco huevos de flamenco del Mioceno temprano (15 y 23 millones de años) en España, documentado como el único registro de huevos fósiles de flamencos en el mundo.

Estudios recientes han propuesto que altas temperaturas, precipitaciones y condiciones de salinidad prevalecieron en el lago Chalco, al sur de la Cuenca de México y relativamente cercano al yacimiento de Santa Lucía.

 Comparación del huevo de
Comparación del huevo de flamenco de Santa Lucía con otras aves y con registros previos. FOTO: INAH

El huevo fósil mide 93.491 milímetros de largo y ancho máximo de 55.791 milímetros; tiene forma alargada, con ambas puntas agudas y sin patrón de manchas o inmaculado en la cáscara. Para determinar el productor del huevo, como criterio principal, se realizó un estudio que consistió en distinguir los huevos de diferentes grupos de aves, utilizando sus medidas: longitud y ancho máximo, así como la forma y el patrón de la cáscara.

Por tanto, el lago de Xaltocan debió tener un momento donde sus aguas fueron altas en salinidad y alcalinidad, condiciones para que el flamenco pueda existir y consumir el alga espirulina y pequeños invertebrados.

Los paleontólogos del INAH consideran que esta investigación es el punto de partida para una serie de estudios más detallados, como son analizar la estructura y la morfología del huevo, y efectuar diversos análisis geoquímicos, de ADN antiguo y proteínas, para precisar su relación con otras especies vivientes y extintas de flamencos.

El hallazgo reveló la riqueza
El hallazgo reveló la riqueza natural bajo el suelo del AIFA. FOTO: INAH

Los resultados del estudio del huevo fósil se publicaron apenas el 31 de julio de 2023 en la revista internacional de paleobiología Historical Biology, en el artículo “La primera aparición en América del huevo fósil de Phoenicopteridae y sus implicaciones paleobiogeográficas y paleoambientales”, firmado por los investigadores del INAH, J. Alberto Cruz, Joaquín Arroyo Cabrales, Eduardo Corona-M, junto con el investigador del Tecnológico Nacional de México, Campus Zacapoaxtla, Omar Moreno Flores.

Este descubrimiento se suma a la riqueza de elementos descubiertos en Santa Lucía, donde los investigadores también encontraron restos de Mamuts.