Sudi, la perra que sobrevivió a la tortura y encontró su propósito cuidando cachorros

Durante su vida en Irán, Sudi fue víctima de maltrato por parte de su dueño, quien le mutiló sus extremidades

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Sudi sobrevivió a mutilaciones y
Sudi sobrevivió a mutilaciones y múltiples formas de maltrato. (Facebook/Homeward Trails Animal Rescue)

La labradora de pelaje blanco de nombre Sudi vivió en Irán, donde durante muchos años fue víctima de maltrato animal y brutales abusos por parte de su dueño, quien la castigaba por no estar de acuerdo con el trabajo que desempeñaba dentro de su granja.

El hombre le cortó a la mitad sus cuatro patas, oídos y cola, lo que le dificultó mantenerse de pie y por consiguiente caminar. Gracias a un buen samaritano que vio las condiciones en las que vivía, Sudi fue rescatada de la granja antes de ser trasladada a Homeward Trails Animal Rescue (HTAR), refugio basado en Virginia, Estados Unidos, en agosto de 2022.

Sus cuidadores pronto descubrieron que, a pesar de su oscuro pasado, Sudi es una perra muy cariñosa, pues rápidamente se hizo amiga de todos los cachorros del lugar, a quienes cuida como si fueran suyos mientras espera a que una familia le de el amoroso hogar que siempre se mereció junto a personas que estén dispuestas a ayudarle a olvidar sus traumáticas experiencias.

Aprendiendo a vivir con sus traumas

Gracias a sus rescatistas, Sudi
Gracias a sus rescatistas, Sudi ahora se desempeña como "cuidadora" de cachorros huérfanos que llegan a su hogar de acogida. (Facebook/Homeward Trails Animal Rescue)

Durante su vida en Irán, Sudi era utilizada como un perro de granja que se encargaba de cuidar del ganado y de la propiedad de su dueño, quien abusaba de ella por considerar que no hacía un buen trabajo.

El despiadado hombre “cortó a la mitad sus cuatro extremidades, cola y los dedos de los pies”, declaró Selma Barroso, coordinadora de adopción de Sudi y voluntaria en el HTAR, en entrevista con la revista People.

Además de cortar sus extremidades, el hombre amarró a Sudi a una cuerda atada a la parte trasera de un camión, con la que la arrastró por la carretera, lo que le provocó una fractura de cadera.

Sudi no pierde la esperanza
Sudi no pierde la esperanza de ser adoptada por una amorosa familia. (Facebook/Homeward Trails Animal Rescue)

Todos los años de abuso la dejaron con sólo una pierna funcional, lo que obviamente limitó su movilidad, un desafío al que sus cuidadores debían enfrentar, además de sanar sus heridas emocionales.

Barroso relata que la primera vez que supo sobre Sudi fue gracias a dos mujeres iraníes que habitan en Estados Unidos, quienes están relacionadas con Sajjad Nadimii, rescatista que se encargó de su salvamento en Irán.

Nadimii se encargó del cuidado de la perra durante varios meses, pero sabía que necesitaba de un reemplazo de cadera, por lo que contactó a múltiples organizaciones, siendo HTAR una de ellas.

Su personalidad enamoró a todos
Su personalidad enamoró a todos sus cuidadores, quienes esperan que consiga un hogar permanente pronto. (Facebook/Homeward Trails Animal Rescue)

“Selma supo de Sudi a través de un defensor de animales, quien compartió la historia conmigo. Esperaba que el refugio pudiera acogerla y darle la atención que necesitaba”, añadió Sue Bell, directora ejecutiva del HTAR.

Una vez en EEUU, Sudi fue sometida a múltiples procedimientos para intentar que vuelva a caminar sin prótesis, pero a raíz de la naturaleza de sus lesiones necesitó más cirugías para aliviar su dolor.

“El hueso (de su pata) fue cortado en forma diagonal, así que está parada sobre la punta como si fuera una bailarina. No es cómodo”, añadió Barroso.

La amorosa nueva vida de Sudi

En el refugio Sudi se
En el refugio Sudi se hizo amiga de todos los cachorros. (Facebook/Homeward Trails Animal Rescue)

Sudi encontró una forma de soportar el dolor que la aqueja. “En la casa de acogida se especializó en recibir y cuidar a madres caninas preñadas y a sus cachorros. Llamamos al lugar el hogar temporal y la guardería de Sudi”, dijo Barroso.

Encontró su nueva vocación, pues le encanta cuidar a los cachorros y les enseña a cómo comportarse, cualidades que los convierten en excelentes candidatos para adopción.

A pesar de ser una perra muy amorosa todavía no ha conseguido encontrar un hogar permanente, ya que no se lleva bien con los perros grandes y tampoco le gusta obedecer. “Si no quiere hacer algo será mejor que estés preparado para levantar a un can de 45 kilos que está pegado al suelo”, bromeó Barroso.

Bell espera que la historia de Sudi concientice a las personas y visibilice el maltrato y sufrimiento que muchos perros alrededor del mundo sufren.

“El mundo es un lugar pequeño, cuando personas de culturas totalmente diferentes que hablan distintos idiomas y que quizás nunca se conocerán cara a cara se unen por un animal, nos recuerda cuánto tenemos realmente en común”, concluyó Bell.