Por qué la sidra es la nueva elegida de los foodies

Los consumidores reivindican su lugar en el universo gastronómico y eligen beberla en nuevas ocasiones de consumo. Versátil y de gran adaptación a los distintos momentos, las versiones premium y de alta gama como Sidra 1888 ganan terreno

Según un relevamiento hecho por CCU, su consumo por persona y por año en el país es de 1,3 litros, el más alto de América Latina
Según un relevamiento hecho por CCU, su consumo por persona y por año en el país es de 1,3 litros, el más alto de América Latina

En una juntada con amigos, ya sea un after office o un fin de semana al aire libre, hay ciertas costumbres que no se negocian. En tiempos en los que lo que cuenta es compartir un momento único, hablar, recordar anécdotas, reír y sentir que el tiempo se detiene, es un ritual que no cambia entre generaciones. Y si esta comunión entre amigos está acompañada de una bebida que maride este momento la experiencia se potencia.

Ya hace unos años que se viene hablando del boom de la sidra en Argentina, bebida que viene ocupando un lugar de privilegio en el ocio porteño, crece su consumo durante todo el año y está pisando fuerte en el mundo gastronómico. Según un relevamiento hecho por CCU, su consumo por persona y por año en el país es de 1,3 litros, el más alto de América Latina.

Natural, refrescante y versátil

La sidra se fue haciendo un lugar en distintos espacios tanto en el universo foodie como bares y restaurantes, como en encuentros con amigos, de día o de noche gracias a su versatilidad, características y origen. Es una bebida 100 % natural que, por su baja graduación alcohólica y su dulzura -también natural-, se está convirtiendo en el ingrediente favorito de los bartenders de Buenos Aires. También hay una buena noticia para los celíacos: es libre de gluten, por lo que pueden indagar en esta bebida y sus respectivos tragos sin problema.

En Argentina, las propuestas que más se destacan en el mercado fuera del consumo de estación son las versiones premium y de alta gama. En este sentido, Sidra 1888 ofrece un producto único, elaborado con manzanas especialmente seleccionadas. Bien fría, tirada o como ingrediente en cócteles, la versatilidad de la sidra explica este crecimiento sostenido en los últimos años y su consumo durante todo el año. Se adapta con facilidad a distintas ocasiones de consumo, ya sea en un after office, en un encuentro con amigos al aire libre, como aperitivo o en los bares para quienes prefieren una opción más fresca y dulce.

De hecho, son cada vez más los bares, restaurantes y distintos espacios que la ofrecen como opción y hasta crean bocados especialmente diseñados para acompañarla. Hell’s Pizza, La Esperanza de los Azcurra, Malloys, Fedra, son algunos de los lugares en donde se puede disfrutar de esta bebida tan agradable al paladar.

Son cada vez más los bares, restaurantes y distintos espacios que la ofrecen como opción y hasta crean bocados especialmente diseñados para acompañarla
Son cada vez más los bares, restaurantes y distintos espacios que la ofrecen como opción y hasta crean bocados especialmente diseñados para acompañarla

Otra tendencia que se empieza a observar es el uso de sidra en las barras. En los últimos años se vienen instalando tragos cuyas recetas contienen bajo contenido alcohólico. Se trata de mezclas que utilizan bebidas livianas, fermentadas en lugar de destiladas dando lugar a opciones como el vermú, los vinos, el sake y ahora las sidras. Su baja graduación los hace ideales para acompañar o maridar una comida.

En el caso de la sidra, cuenta con una graduación alcohólica de 5 grados, igual al de la cerveza. Y no es casual, en el mundo se da esta tendencia que hace foco en lo natural, el buen vivir, el origen y la calidad del producto como atributos innegociables a la hora de consumir.

Sidra 1888, con su frescura y origen natural, da en el clavo y se adapta al paladar del consumidor de hoy en día.