Banco Mundial proyecta que Honduras crecerá por encima del promedio regional

El organismo financiero identifica una serie de obstáculos que dificultan que el país alcance tasas de expansión superiores al 4%.

El Cohep considera que la seguridad jurídica también resulta determinante para generar confianza entre inversionistas nacionales y extranjeros. (FOTO: ASP Consultores)
El Cohep considera que la seguridad jurídica también resulta determinante para generar confianza entre inversionistas nacionales y extranjeros. (FOTO: ASP Consultores)
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Dentro de este panorama, Honduras aparece entre las economías que lograrían crecer por encima del promedio latinoamericano. Las previsiones del informe apuntan a un crecimiento de 3.4% en 2026, seguido de 3.7% en 2027 y 3.8% en 2028. Para 2025, la estimación es de 3.5%.

Aunque esas tasas colocan a Honduras por encima del promedio regional, también muestran una economía que mantiene un crecimiento relativamente estable pero que enfrenta dificultades para dar un salto hacia niveles superiores.

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Uno de los principales respaldos de la economía hondureña continúa siendo el ingreso de remesas familiares. El dinero enviado por los hondureños que viven en el extranjero tiene un impacto directo sobre el consumo de los hogares y, por esa vía, sobre diferentes sectores de la economía nacional.

A este flujo se suman las exportaciones de servicios y el consumo interno, factores que han permitido mantener un ritmo de crecimiento relativamente sólido. El problema es que estos motores, por sí solos, no necesariamente generan una transformación profunda de la estructura productiva.

El escenario descrito para Honduras plantea, por tanto, una economía capaz de mantener el crecimiento, pero con dificultades para incrementar su capacidad productiva y atraer mayores niveles de inversión.

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Entre los factores que limitan una aceleración de la economía aparece la inversión. La incertidumbre sobre el comportamiento de la economía mundial y las condiciones financieras internacionales llevan a las empresas a mantener una actitud más cautelosa frente a nuevos proyectos.

Las remesas mantienen el impulso

Para Honduras, una mayor inversión resulta fundamental para ampliar la capacidad productiva, mejorar infraestructura, generar empleos y aumentar la productividad. Sin ese incremento, el crecimiento podría continuar concentrándose en el consumo y en los ingresos provenientes del exterior, sin producir un cambio suficientemente fuerte en la estructura económica.

El segundo gran problema está vinculado con la productividad. El país enfrenta dificultades relacionadas con la formación de su fuerza laboral, la calidad de la infraestructura y los costos asociados a la inseguridad.

Una fuerza laboral con mayores niveles de capacitación técnica permitiría a Honduras competir por inversiones que requieren trabajadores especializados y actividades de mayor valor agregado. Mejores carreteras, sistemas logísticos, infraestructura energética y conectividad pueden reducir los costos para las empresas y facilitar el comercio.

El sector empresarial sostiene que energía, seguridad jurídica y seguridad ciudadana son elementos fundamentales para generar inversión y empleo formal.  (FOTO: Infobae)
El sector empresarial sostiene que energía, seguridad jurídica y seguridad ciudadana son elementos fundamentales para generar inversión y empleo formal. (FOTO: Infobae)

Estos elementos adquieren especial importancia en un momento en que los países de la región compiten por atraer inversión y ampliar su participación en las cadenas internacionales de producción.

Honduras por debajo de los líderes de Centroamérica

Aunque Honduras crecería por encima del promedio latinoamericano, no ocuparía el primer lugar dentro de Centroamérica. Panamá aparece entre las economías con mejores perspectivas, con una expansión estimada de 3,9% en 2026, mientras que Guatemala alcanzaría alrededor de 3,7%.

Costa Rica se ubicaría en torno al 3.5%, mientras Honduras rondaría el 3.4%. Nicaragua tendría un crecimiento cercano al 3.1% y Belice aproximadamente 1.5%, según las cifras del informe del Banco Mundial.

El caso de Panamá destaca por el peso de su plataforma logística y su posición como centro regional para el comercio y los servicios. La comparación muestra que el crecimiento centroamericano no depende de un único modelo: algunos países tienen mayor peso de los servicios, otros de las exportaciones, la inversión extranjera o las remesas.

Dependencia energética en Centroamérica

Uno de los riesgos comunes para las economías centroamericanas es su dependencia de los combustibles importados. Cuando los precios internacionales del petróleo y otros productos energéticos aumentan, el impacto puede trasladarse con rapidez a los costos de transporte, electricidad, producción y distribución de mercancías, con efectos tanto para las empresas como para los consumidores.

La volatilidad energética representa además un problema para países que necesitan mantener bajo control la inflación y, al mismo tiempo, estimular el crédito y la inversión. Para Honduras, un aumento sostenido de los precios de los combustibles podría presionar los costos internos y reducir parte del beneficio generado por el crecimiento económico.

El sector empresarial sostiene que energía, seguridad jurídica y seguridad ciudadana son elementos fundamentales para generar inversión y empleo formal.  (FOTO: Diario El País)
El sector empresarial sostiene que energía, seguridad jurídica y seguridad ciudadana son elementos fundamentales para generar inversión y empleo formal. (FOTO: Diario El País)

El escenario del Banco Mundial deja una conclusión importante para Honduras: mantener tasas de crecimiento cercanas al 3,5% permite sostener la expansión económica, pero no necesariamente alcanza para acelerar de manera significativa la generación de oportunidades laborales y mejorar los ingresos de la población.

Para acercarse a tasas superiores al 4%, el país necesita fortalecer factores que van más allá del consumo y las remesas. Entre las prioridades aparecen la formación técnica de los trabajadores, un mayor acceso al financiamiento, el fortalecimiento de la infraestructura, la integración comercial y la capacidad institucional.

Con una proyección de 3,4% de crecimiento para 2026, Honduras tendría un desempeño mejor que el promedio de América Latina y el Caribe. Las propias cifras muestran que el reto no es únicamente crecer, sino crear las condiciones para que ese crecimiento sea más rápido, productivo y sostenible.

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