La caída del valor del café genera preocupación entre productores hondureños

Las pérdidas recientes en los ingresos por exportaciones han agudizado las dificultades para cubrir los costos productivos, mientras aumenta la presión sobre el sector agrícola ante la fluctuación de los mercados internacionales

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El precio internacional del café
El precio internacional del café hondureño cayó de $410 a $298 por quintal en solo tres meses, afectando a miles de familias productoras. REUTERS/Luisa González

El precio internacional del café hondureño registró una caída abrupta en los últimos 90 días, al descender de $410 a $298 por quintal, lo que representa un desplome de $110.

Expertos han señalado que este retroceso afecta de forma directa a las cerca de 120 mil familias que dependen de la producción cafetalera en las regiones rurales de Honduras.

El café ha sido tradicionalmente uno de los motores económicos de Honduras, con un peso sustancial en la balanza comercial y el sustento mayoritario de comunidades rurales, explicó el Instituto Hondureño del Café (IHCAFé).

El sector está conformado principalmente por pequeños productores, quienes históricamente se enfrentan a la volatilidad de los mercados internacionales y a presiones estructurales como los altos costos de los insumos agrícolas y la limitada capacidad de negociación frente a compradores globales.

La caída reciente de los precios se produce en un contexto internacional marcado por fluctuaciones en la oferta y demanda que escapan al control de los actores locales, intensificando la vulnerabilidad de las economías dependientes de productos básicos.

Un total de 120 mil
Un total de 120 mil familias hondureñas sufren el impacto directo de la caída del precio del café en las regiones rurales del país. (AP Foto/Bruna Prado)

Preocupación entre productores

La reciente disminución ha generado inquietud entre productores y representantes del sector. Fredy Pastrana, figura reconocida en la industria cafetera, describió la situación como "dramática" para miles de familias que dependen de este cultivo y advirtió sobre los costos inamovibles de la producción: "Esto repercute directamente en el productor, porque los costos de mano de obra e insumos no disminuyen“.

Los productores se han visto forzados a asumir costos elevados en fertilizantes, transporte y jornales, mientras sus ingresos han disminuido de forma repentina. Esta brecha financiera complica el pago de deudas acumuladas y amenaza la sostenibilidad de la actividad cafetalera en un país donde el café genera una de las principales fuentes de empleo rural. El endurecimiento de las condiciones podría traducirse en la paralización de la producción nacional y un impacto social negativo en regiones dependientes de la economía agrícola.

Los pequeños productores representan más
Los pequeños productores representan más del 90% del sector cafetalero en Honduras y enfrentan dificultades crecientes ante la baja de precios. REUTERS/Luisa González

Peticiones al gobierno y medidas urgentes

En vista de la crisis, el sector cafetalero ha solicitado de manera formal la reactivación urgente del Consejo Nacional del Café (CONACAFE) al presidente Nasry Asfura, quién recientemente tomó el poder del país. Los líderes gremiales consideran fundamental contar con un ente de coordinación capaz de diseñar estrategias frente a la volatilidad del mercado global.

Entre las principales peticiones al gobierno destacan el acceso a programas de financiamiento adaptados a las necesidades actuales, la apertura de nuevos mercados internacionales para diversificar las exportaciones y la implementación de apoyos directos que permitan enfrentar los altos costos de producción. Las organizaciones califican como “indispensable” acelerar la respuesta institucional para mitigar los efectos de la crisis y garantizar la estabilidad del sector.

La caída en el valor
La caída en el valor internacional del café amenaza con paralizar la producción nacional y aumentar el desempleo rural en Honduras. (Foto: Shutterstock)

El IHCAFé ha señalado que más del 90% de los productores hondureños corresponden a pequeñas unidades productivas.