“Duermo tranquilo todas las noches”: el piloto que lanzó la primera bomba atómica, los compañeros que sí dudaron y su último pedido

El 6 de agosto de 1945, un bombardero llamado Enola Gay mató a 80.000 personas en Hiroshima en cuestión de segundos. Su comandante Paul Tibbets defendió esa decisión hasta el último día y dejó instrucciones precisas sobre cómo quería ser recordado

La imagen de 6 de agosto de 1945 luego del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima (REUTERS)
La imagen de 6 de agosto de 1945 luego del lanzamiento de la bomba atómica sobre Hiroshima (REUTERS)
Guardar

Paul Tibbets murió el 1 de noviembre de 2007, a los 92 años, en su casa del East Side de Columbus, Ohio, Estados Unidos. Había sufrido varios derrames leves y un cuadro de insuficiencia cardíaca, y pasaba sus últimos días en cuidados paliativos.

Tibbets había pilotado el bombardero B-29 Enola Gay la mañana del 6 de agosto de 1945, cuando lanzó sobre Hiroshima, Japón, la bomba atómica Little Boy. Murieron 80.000 personas en forma inmediata, de un total de 320.000 habitantes, y la temperatura en la zona cero llegó a 2.982 °C.

PUBLICIDAD

Con el fallecimiento de Tibbets se cerraba la vida del último protagonista directo de una de las decisiones más discutidas e injustificables del siglo XX. La controversia sobre el bombardeo nunca se apagó. De hecho creció cuando Harry Truman, el presidente de Estados Unidos que había ordenado el ataque invitó a Tibbets a la Casa Blanca.

La discusión sobre aquel hecho acompañó a Tibbets hasta el final. Defendió la misión toda su vida y evitó cualquier gesto de arrepentimiento. “Duermo tranquilo todas las noches”, repitió en más de una entrevista.

Tibbets nació el 23 de febrero de 1915 en Quincy, Illinois. Su familia se mudó primero a Cedar Rapids, Iowa, y después, alrededor de 1927, a Florida, donde su padre que había sido oficial en la Primera Guerra Mundial, trabajaba como mayorista de golosinas.

PUBLICIDAD

Fotografía en blanco y negro de un hombre con uniforme militar, condecoraciones en el pecho y gorra con insignias
Paul Tibbets completó 25 misiones de combate en Europa y trasladó al general Dwight Eisenhower a Gibraltar en 1942

Pensaba estudiar medicina y llegó a trabajar en una clínica de enfermedades venéreas mientras cursaba en la Universidad de Cincinnati. Pero prefirió volar. Según relató The Guardian, su padre pensó que “había perdido la cabeza”, mientras que su madre lo alentó y le dijo: “Sé que vas a estar bien”.

Su madre se llamaba Enola Gay Haggard, y ese nombre terminaría bautizando al avión más famoso de la historia militar de Estados Unidos. El 25 de febrero de 1937 Tibbets se incorporó al Cuerpo Aéreo del Ejército en Fort Thomas, Kentucky, y al año siguiente se graduó como piloto en Kelly Field, Texas.

Entre 1942 y 1943 participó en 25 misiones de combate al mando de un bombardero B-17, entre ellas se encuentra el primer ataque estadounidense contra la Europa ocupada, con destino a la ciudad francesa de Rouen. En ese vuelo lo acompañaron Theodore “Dutch” van Kirk y Tom Ferebee, dos hombres que después integrarían la tripulación del Enola Gay.

En octubre de 1942 Tibbets trasladó al general Dwight Eisenhower a Gibraltar y al general Mark Clark a Argel, en vísperas del desembarco aliado en el norte de África. Lideró allí el primer ataque de bombardeo pesado estadounidense en apoyo de esa invasión.

Paul Tibbets al mando del Enola Gay momentos antes de despegar para arrojar la bomba atómica sobre Hiroshima (REUTERS)
Paul Tibbets al mando del Enola Gay momentos antes de despegar para arrojar la bomba atómica sobre Hiroshima (REUTERS)

De regreso en Estados Unidos, en febrero de 1943, fue asignado a Wichita para las pruebas de vuelo del nuevo B-29, un avión cuyos motores, los más grandes construidos hasta ese momento, tendían a incendiarse.

En septiembre de 1944, Tibbets fue elegido entre tres candidatos para “hacer la guerra atómica”. Quedó a cargo de desarrollar la organización que debía emplear en combate la bomba atómica y de acoplar ese desarrollo al avión que la transportaría.

El físico Robert Oppenheimer, quien estaba al frente del Proyecto Manhattan, le advirtió que la onda expansiva de la bomba podía destruir el propio B-29. Por eso los aviones del programa fueron aligerados para volar a 9.754 metros de altura.

El 17 de diciembre de 1944, Tibbets tomó el mando del 509° Grupo Compuesto, formado en la base de Wendover, Utah. En mayo de 1945, la unidad, que ya sumaba 1.700 integrantes, comenzó a trasladarse a la isla de Tinian, en las Marianas, a 1.900 kilómetros de Japón.

A diferencia de los escuadrones convencionales ya instalados allí, el 509° no voló ninguna misión de combate hasta fines de julio y se convirtió en objeto de burlas. El comandante regional, Curtis LeMay, dudaba incluso de que Tibbets debiera pilotar la misión final, hasta que un vuelo de prueba demostró la capacidad de la tripulación.

La tripulación del bombardero B-29 Enola Gay en una foto de 1946. Paul Tibbets, quien comandó el vuelo en el que se arrojó la primera bomba atómica, en el centro en la fila de arriba (REUTERS)
La tripulación del bombardero B-29 Enola Gay en una foto de 1946. Paul Tibbets, quien comandó el vuelo en el que se arrojó la primera bomba atómica, en el centro en la fila de arriba (REUTERS)

A fines de julio llegó Little Boy. Un comité en Washington había seleccionado cuatro blancos posibles: Kioto, Hiroshima, Yokohama y Kokura. El secretario de Guerra, Henry Stimson, vetó Kioto por tratarse de una ciudad histórica.

Hiroshima quedó como el objetivo elegido por su geografía, rodeada de ríos y montañas, y porque no había prisioneros aliados en la zona. El 1 de agosto, Tibbets redactó la orden de ataque, y al día siguiente, junto a LeMay y al bombardero Tom Ferebee, eligió el puente Aioi como punto de impacto dentro de la ciudad.

El 4 de agosto reunió a las tripulaciones y les dijo que todo lo anterior había sido “papas chicas” comparado con lo que estaban por hacer, y que la misión acortaría la guerra en seis meses. Un día antes del vuelo Tibbets discutió con su copiloto, Robert Lewis, molesto por no pilotar él la misión y por el bautismo abrupto del avión con el nombre de la madre de su comandante.

Antes de despegar, la tripulación recibió pastillas de cianuro por si caía en territorio japonés y anteojos especiales contra el destello de la explosión. Hasta llegar a Hiroshima, el tramo más exigente del vuelo había sido el despegue, cuando Tibbets mantuvo 65 toneladas de avión en la pista durante tres kilómetros antes de levantar vuelo.

La destrucción de la ciudad de Hiroshima en una imagen posterior que explotara la bomba atómica (REUTERS)
La destrucción de la ciudad de Hiroshima en una imagen posterior que explotara la bomba atómica (REUTERS)

Tibbets escribió después que sintió la detonación antes en los dientes que en los ojos: la radiación interactuó con sus empastes dentales y le provocó un hormigueo. Apenas soltó la bomba, giró el B-29 155° para alejarse de la onda expansiva.

Minutos más tarde les dijo a sus compañeros: “Muchachos, acaban de arrojar la primera bomba atómica de la historia”. Solo él y el capitán de la Marina William “Deke” Parsons, que había armado el dispositivo en pleno vuelo, conocían el secreto completo del proyecto.

El hongo nuclear todavía era visible desde el Enola Gay a las diez de esa mañana, y el avión aterrizó en Tinian a las tres de la tarde.

Tres días después del bombardeo de Hiroshima, Estados Unidos lanzó una segunda bomba atómica sobre Nagasaki, que mató a unas 40.000 personas. El 14 de agosto de 1945, el emperador Hirohito anunció por radio que Japón debía “soportar lo insoportable” y se rindió.

La relación directa entre la misión de Tibbets y esa decisión siguió siendo un punto de discusión histórica que nunca terminó de cerrarse. Al aterrizar en Tinian, toda la tripulación fue condecorada: Tibbets recibió la Cruz de Servicio Distinguido por “heroísmo extraordinario” durante la misión.

No todos los tripulantes del Enola Gay vivieron el episodio de la misma manera. El copiloto Robert Lewis escribió en su bitácora, al ver la devastación: “Dios mío, qué hicimos”. Con el tiempo hizo una donación importante a un fondo para asistir a víctimas heridas de Hiroshima.

Claude Eatherly, piloto del avión meteorológico que exploró la zona antes del ataque, dijo haber arrastrado sentimientos de culpa durante el resto de su vida.

Varios hombres con uniformes militares se encuentran de pie junto a un avión bombardero con motores de hélice en una pista al aire libre
El piloto Paul Tibbets y otros integrantes de la Fuerza Aérea en una pista de aterrizaje junto al bombardero B-29 Enola Gay durante la Segunda Guerra Mundial

Tibbets, en cambio, nunca expresó arrepentimiento. En marzo de 2005 fue tajante: “Si me dan las mismas circunstancias, por supuesto que lo haría de nuevo”, afirmó.

En 1976 participó de una recreación del bombardeo en una exhibición aérea en Texas. Tibbets sostuvo que no había intención de ofender a nadie, pero el gobierno de Estados Unidos terminó pidiendo disculpas formales después de que Japón expresara su malestar por aquella demostración.

En 1995, cuando el Instituto Smithsoniano preparó una muestra por el 50° aniversario del bombardeo que ponía el ataque en el contexto del sufrimiento causado en Hiroshima, Tibbets la calificó como “un insulto tremendo”.

Terminada la guerra, Tibbets pasó por distintos destinos administrativos en el Pentágono y por la Escuela de Comando y Estado Mayor Aéreo. Entre 1950 y 1952 fue oficial de proyecto del B-47 en la planta de Boeing en Wichita, y después comandó la División de Pruebas en la base de Eglin, Florida.

Se formó en el Colegio de Guerra Aérea de Maxwell, sirvió como director de planes de guerra de las fuerzas aliadas en Europa Central, con sede en Francia, y comandó distintas unidades en Georgia y Florida antes de pasar nuevamente por el Estado Mayor Conjunto. En 1959 fue ascendido a general de brigada.

A mediados de los años 60 cumplió funciones como agregado militar en India, cargo que debió dejar luego de que todos los partidos políticos de ese país protestaran por su presencia. Se retiró de la Fuerza Aérea el 1 de septiembre de 1966.

Hombre mayor con cabello blanco y anteojos, vestido con saco gris, camisa azul y corbata, que levanta la mano derecha al hablar
Paul Tibbets falleció en noviembre de 2007 a los 92 años en su residencia de Ohio por causas naturales

Ya como civil se sumó a Executive Jet Aviation, una empresa de taxis aéreos con sede en Columbus, Ohio, de la que llegó a ser presidente entre 1976 y 1987. En el plano personal, se había divorciado de su primera esposa, Lucy, y en 1956, mientras cumplía funciones en la OTAN en París, se casó con Andrea Quattrehomme.

Para entonces ya había pedido que, llegado el momento de su muerte, sus cenizas fueran esparcidas sobre el canal de la Mancha, la zona donde más le había gustado volar durante la guerra. El pedido se cumplió hace 19 años tal cual lo había dejado establecido.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Del nacimiento del veganismo en 1944 a las preguntas incómodas de Gary Yourofsky que replantean nuestra relación con los animales

Desde Donald Watson, quien acuñó el término vegano hace 82 años, hasta el activista cuyas conferencias interpelan a millones de personas: la historia del Día Mundial del Veganismo, que se conmemora cada 1 de noviembre desde 1994

Del nacimiento del veganismo en 1944 a las preguntas incómodas de Gary Yourofsky que replantean nuestra relación con los animales

Hizo estallar un avión con 44 personas para matar a su madre y cobrar el seguro: la escalofriante confesión del autor de la masacre

La tarde del 1° noviembre de 1955, un potente explosivo camuflado en una caja de regalo navideño explotó en el compartimiento de equipajes del vuelo 629 de United Airlines apenas once minutos después de despegar del aeropuerto de Denver. El plan de Jack Graham para acabar con su madre, su indiferencia por las otras víctimas, las pruebas que le valieron una sentencia a muerte y la investigación del atentado que cambió la legislación de Estados Unidos

Hizo estallar un avión con 44 personas para matar a su madre y cobrar el seguro: la escalofriante confesión del autor de la masacre

“Nuestras vidas quedaron patas arriba”: Christian Horner relató cómo su esposa lo sostuvo durante el escándalo que sacudió a la Fórmula 1

En su libro “Drive”, el exjefe de Red Bull detalló el momento en que le comunicó a la excantante de las Spice Girls las acusaciones de conducta inapropiada con una empleada de la escudería y cómo ella eligió respaldarlo en medio de la tormenta mediática

“Nuestras vidas quedaron patas arriba”: Christian Horner relató cómo su esposa lo sostuvo durante el escándalo que sacudió a la Fórmula 1

La foto acertijo: ¿Quién es este niño que jugaba con seres imaginarios y llegó a convertirse en una estrella del cine de acción?

Hijo de una profesora de arte y de un padre que tenía un bar, descubrió desde muy pequeño su pasión por la actuación. De niño disfrutaba imaginar personajes, observar a la gente y participar en obras teatrales. A los 16 años se mudó solo a Londres para perseguir su sueño

La foto acertijo: ¿Quién es este niño que jugaba con seres imaginarios y llegó a convertirse en una estrella del cine de acción?

La fotógrafa hallada muerta en un depósito de autos, el prontuario del condenado por el crimen y el joven al que no le dejaron hablar

Teresa Halbach desapareció el 31 de octubre de 2005. Lo que siguió fue un juicio con pruebas disputadas, una confesión cuestionada y un consejo familiar que pudo cambiar el rumbo de dos vidas para siempre

La fotógrafa hallada muerta en un depósito de autos, el prontuario del condenado por el crimen y el joven al que no le dejaron hablar