Las dos tortugas astronautas que viajaron alrededor de la Luna: la misión secreta soviética que desafió a Estados Unidos

En plena carrera espacial, Moscú puso en marcha una misión que podía ser el ensayo general para enviar luego seres humanos a la luna. Tras seis días en el espacio, la Zond 5 reingresó a la atmósfera y cayó en el océano Índico

Zond 5 tortugas al espacio Unión Soviética
La Zond 5 llevaba en su interior viajaban dos tortugas de estepa, además de moscas de la fruta, gusanos, plantas, semillas y otros materiales biológicos
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Durante seis días, en septiembre de 1968, una pequeña cápsula soviética quedó sola frente a uno de los mayores desafíos tecnológicos de su tiempo. Todavía no llevaba astronautas. En su interior viajaban dos tortugas de estepa, además de moscas de la fruta, gusanos, plantas, semillas y otros materiales biológicos. Eran pasajeros involuntarios de un experimento que tenía una finalidad mucho más ambiciosa que comprobar cuánto podía soportar un animal.

La Unión Soviética quería saber si una nave podía abandonar la seguridad de la órbita terrestre, llegar hasta la Luna, pasar por detrás de ella y volver a casa. El 21 de septiembre de 1968 llegó el momento decisivo. Zond 5 penetró en la atmósfera terrestre después de completar el primer viaje circunlunar exitoso de la historia. La cápsula debía descender en territorio soviético, pero un problema de guiado alteró el plan. En lugar de caer en una zona preparada para su recuperación, terminó bajando sobre el océano Índico.

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Durante unos instantes, el resultado de aquella misión estuvo literalmente a merced del mar. Pero la cápsula flotó. Y los pasajeros sobrevivieron. Cuando los soviéticos finalmente recuperaron Zond 5, consiguieron algo que hasta entonces ninguna máquina había hecho: viajar desde la Tierra hasta la Luna y regresar. Las dos tortugas dieron la vuelta al satélite y estaban vivas. La carrera espacial acababa de entrar en una etapa nueva.

Zond 5 tortugas al espacio Unión Soviética
La Unión Soviética quería saber si una nave podía abandonar la seguridad de la órbita terrestre, llegar hasta la Luna, pasar por detrás de ella y volver a casa

El objetivo detrás de las tortugas

La historia comenzó bastante antes de aquel regreso. En 1968 Estados Unidos y la Unión Soviética competían por demostrar cuál de las dos superpotencias podía llevar al hombre más lejos. Los estadounidenses tenían el programa Apolo. Los soviéticos desarrollaban en secreto su propio proyecto lunar tripulado. El problema era que enviar seres humanos hasta la Luna exigía resolver primero una cantidad enorme de interrogantes. Una respuesta equivocada podía significar la muerte de una tripulación.

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Por eso la URSS creó la serie Zond, basada en una versión modificada de la nave Soyuz, pero adaptada para las misiones alrededor de la Luna. La cápsula estaba diseñada como precursora de un eventual vuelo tripulado. Antes de Zond 5 habían existido fracasos y pruebas incompletas.

La nave Zond 4, lanzada en marzo de 1968, consiguió internarse en el espacio profundo, pero problemas con su sistema de navegación impidieron que realizara el regreso previsto a territorio soviético. La presión aumentaba. Había que probar otra vez. Pero en esta oportunidad la apuesta sería mucho mayor.

Zond 5 tortugas al espacio Unión Soviética
El 15 de septiembre de 1968, desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, un cohete Proton puso en camino a Zond 5

El lanzamiento

El 15 de septiembre de 1968, desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, un cohete Proton puso en camino a Zond 5. Después de alcanzar una órbita inicial alrededor de la Tierra, una nueva ignición del lanzador impulsó la nave hacia la Luna. El viaje acababa de comenzar.En la cápsula, las dos tortugas de estepa eran las protagonistas involuntarias de una experiencia que, en caso de salir mal, podía terminar mucho antes de alcanzar el objetivo.

La nave llevaba también un laboratorio biológico: moscas de la fruta, gusanos, plantas, semillas y otros organismos. No se trataba de llevar animales por curiosidad. Estaban intentando conocer los efectos de un viaje que hasta entonces ningún ser vivo había realizado. La cápsula debía recorrer una trayectoria alrededor de la Luna y regresar hacia la Tierra. Pero el espacio no perdonaba errores.

Durante aquellos días, en las estaciones de seguimiento soviéticas, cada dato tenía un significado especial. La misión tenía que funcionar de manera prácticamente autónoma. Una nave a esa distancia no podía ser rescatada por nadie. Si algo fallaba de manera grave, no existía una segunda oportunidad para corregirlo desde el exterior.

Y todavía quedaba el momento más peligroso: La Luna. Después de aproximadamente tres días de viaje, Zond 5 pasó por detrás de ella. No entró en órbita lunar. La trayectoria estaba calculada para realizar un vuelo de circunvalación y utilizar la geometría del encuentro para regresar hacia la Tierra. La distancia mínima fue de unos 1.950 kilómetros sobre la superficie. Para una misión destinada a preparar un vuelo humano, era un momento extraordinario. La cápsula había conseguido llegar hasta allí. Ahora tenía que volver.

Zond 5 tortugas al espacio Unión Soviética
El 21 de septiembre llegó el momento crítico. La cápsula, con las dos tortugas, se acercaba a la Tierra después recorrer cientos de miles de kilómetros

En el trayecto tomó fotos de la Tierra desde unos 90.000 kilómetros de distancia. Aquellas tomas permitían contemplar nuestro planeta desde una perspectiva que, hasta entonces, había sido reservada a muy pocas misiones espaciales. Pero las imágenes eran apenas una parte del objetivo. El verdadero examen todavía estaba por delante. Zond 5 tenía que sobrevivir a la vuelta.

El regreso

El 21 de septiembre llegó el momento crítico. La cápsula se acercaba a la Tierra después recorrer cientos de miles de kilómetros. Su velocidad era enorme. La atmósfera, que para cualquier objeto cotidiano es simplemente el aire que respiramos, se transformaba a esa velocidad en una barrera capaz de destruir una nave. El escudo térmico debía absorber y soportar temperaturas extremas, la trayectoria ser correcta, igual que el sistema de descenso, y después encontrar la cápsula.

El plan contemplaba un aterrizaje en territorio de la Unión Soviética. Pero apareció un problema de guiado y Zond 5 no terminó donde estaba previsto: cayó en el océano Índico. En lugar de una bajada controlada en tierra firme, los soviéticos tuvieron que recuperar la cápsula en el mar. El inconveniente, sin embargo, no anuló el objetivo fundamental: viajar alrededor de la Luna y regresar. Y lo había hecho llevando seres vivos.

Las tortugas que hicieron historia

Cuando los equipos de recuperación llegaron hasta la cápsula, encontraron una noticia que podía cambiar la historia de la exploración espacial. Las tortugas estaban vivas. Habían perdido algo de peso, pero los científicos soviéticos las encontraron en buenas condiciones generales.

Zond 5 tortugas al espacio Unión Soviética
La NASA señala que las tortugas fueron los primeros organismos vivos que realizaron un viaje circunlunar y regresaron a la Tierra

La NASA señala que fueron los primeros organismos vivos que realizaron un viaje circunlunar y regresaron a la Tierra. El resultado tenía un enorme valor científico. Por primera vez existía una evidencia práctica de que una misión de ida y vuelta alrededor de la Luna podía completarse. La pregunta siguiente era inevitable. Si una tortuga podía hacerlo, ¿podía hacerlo un ser humano? La respuesta todavía no estaba lista. Y eso era lo que más preocupaba.

La Unión Soviética anunció el éxito de la misión, pero la carrera lunar tenía una dimensión secreta. Detrás de Zond 5 existía la posibilidad concreta de una misión tripulada. Los cosmonautas estaban entrenándose para una eventual misión circunlunar. El objetivo no era aterrizar en la Luna, sino enviar una nave tripulada alrededor del satélite y traerla de regreso. El éxito hizo que ese proyecto pareciera mucho más cercano.

Para Estados Unidos, la noticia fue inquietante. La NASA seguía trabajando para recuperar el tiempo perdido después del incendio del Apolo 1, que en enero de 1967 había matado a Virgil Grissom, Edward White y Roger Chaffee. El programa estadounidense tuvo que rediseñar profundamente la nave antes de volver a enviar astronautas.

Mientras tanto, los soviéticos parecían estar preparando una misión alrededor de la Luna. Y había otro dato que aumentaba la preocupación estadounidense: los servicios de inteligencia fotografiaron un enorme cohete soviético N-1 en Baikonur, un lanzador concebido para las ambiciones lunares de Moscú. La carrera ya no consistía solamente en llegar a la Luna. Ahora se trataba de quién sería capaz de llevar primero a un ser humano hasta sus proximidades y traerlo de vuelta.

Zond 5 tortugas al espacio Unión Soviética
Detrás de Zond 5 existía la posibilidad concreta de una misión tripulada

El efecto Zond 5

El éxito soviético tuvo consecuencias que fueron mucho más allá de la propia misión. En Estados Unidos creció el temor de que Moscú pudiera realizar un vuelo tripulado alrededor de la Luna antes que Apolo. NASA reconoce que el éxito de Zond 5, combinado con las imágenes de inteligencia del cohete N-1, pudo contribuir a la decisión de enviar Apolo 8 en una trayectoria circunlunar en diciembre de 1968.

La decisión estadounidense fue extraordinaria. Apolo 8 originalmente tenía otro perfil de misión, pero la posibilidad de que los soviéticos pudieran adelantarse llevó a evaluar una operación mucho más arriesgada: enviar tres astronautas alrededor de la Luna. Frank Borman, James Lovell y William Anders serían finalmente los protagonistas. Pero antes de ellos habían viajado las tortugas.

El éxito de Zond 5 no significó que el programa soviético estuviera listo para llevar seres humanos. El siguiente vuelo, Zond 6, llegaría en noviembre de 1968 y demostraría precisamente lo contrario: una misión podía alcanzar la Luna y regresar, pero todavía existían problemas graves.

La historia de las Zond estuvo marcada por anomalías que, en caso de haber llevado cosmonautas, podían llegar a alcanzar consecuencias fatales. Un estudio histórico de NASA señala que entre 1967 y 1968 hubo ocho intentos soviéticos de lanzar misiones L1 circunlunares no tripuladas y que solo una logró completar entonces un vuelo circunlunar sin una pérdida catastrófica.

Tres meses más tarde...

Mientras los técnicos soviéticos estudiaban los resultados, Estados Unidos avanzaba con Apolo. El 21 de diciembre de 1968, apenas tres meses después del regreso de Zond 5, Apolo 8 despegó con tres hombres a bordo. Por primera vez, seres humanos viajaron hasta la Luna, la rodearon y regresaron a la Tierra. La misión estadounidense convirtió en realidad lo que Zond 5 había ensayado con animales. El momento fue histórico. Pero también dejó en evidencia el límite del programa soviético. Los cosmonautas preparados para una misión Zond nunca llegaron a realizar ese vuelo alrededor de la Luna.

Después de Apolo 8, el argumento político para acelerar una misión soviética tripulada perdió fuerza. Los problemas técnicos continuaron y el programa terminaría siendo abandonado sin enviar una tripulación alrededor de la Luna. La Unión Soviética nunca consiguió realizar aquella misión que durante tanto tiempo mantuvo en secreto.

Vista desde hoy, Zond 5 puede parecer una curiosidad dentro de la enorme historia del programa lunar. Pero fue uno de esos momentos en que la frontera entre lo imposible y lo posible se mueve unos centímetros. La cápsula no aterrizó en la Luna ni llevó astronautas. Ni siquiera regresó al lugar donde sus diseñadores habían previsto recuperarla. Pero hizo algo que hasta entonces no se había conseguido. Partió de la Tierra, llegó hasta la Luna, pasó por detrás de ella, emprendió el regreso, atravesó nuevamente la atmósfera y llegó al océano con sus pasajeros vivos. Fue la primera misión circunlunar exitosa.

Y en plena Guerra Fría, aquel éxito tenía un significado que iba mucho más allá de las dos tortugas que viajaban en la cápsula. Durante seis días, la Unión Soviética demostró que podía mandar una nave hasta la Luna y traerla de vuelta. Luego Estados Unidos lograría lo mismo con tres hombres.

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