El Volcán de Fuego mantiene actividad con explosiones frecuentes en Guatemala

Las autoridades del Sismología registraron un aumento en la emisión de gas y ceniza, reportando la persistencia de incandescencia nocturna y afectaciones en comunidades cercanas a las faldas orientales y sureste del cráter

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Este fascinante video muestra al Volcán de Fuego, en Guatemala, cobrando vida en la oscuridad. La brillante lava naranja contrasta fuertemente con la noche, revelando uno de los fenómenos más espectaculares e imponentes de la naturaleza. Crédito Claroscuro Noticias.

El Volcán de Fuego en Guatemala registró entre cinco y siete explosiones por hora durante las últimas horas, según informó el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh). Las columnas de gas y ceniza emitidas alcanzaron los 4,800 metros sobre el nivel del mar, dentro de lo considerado normal para este volcán.

Datos suministrados por el Insivumeh detallan que durante la noche y la madrugada hubo incandescencia persistente en el cráter, con pulsos de material brillante que se elevaron entre 100 y 300 metros. Las comunidades en el flanco este y sureste, especialmente en Sacatepéquez y Escuintla, se encuentran entre las más afectadas por los retumbos y la caída de ceniza fina, según el instituto.

Comportamiento reciente y zonas con mayor exposición

Durante el período informado, se detectó el descenso de material volcánico tras las explosiones, fenómeno que el organismo guatemalteco clasifica como parte del comportamiento regular del Volcán de Fuego.

Boletín vulcanológico diario azul y amarillo del Volcán de Fuego en Guatemala, con mapa, datos geográficos, foto del volcán y detalles de su actividad
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH) detalla la actividad vulcaniana del Volcán de Fuego en Guatemala con desgasificación y explosiones. (Insivumeh Guatemala)

Una red de cámaras web gestionada por el INSIVUMEH permite el monitoreo en tiempo real de la actividad de los volcanes Fuego y Santiaguito en Guatemala. Este sistema opera las 24 horas, actualizando imágenes cada minuto para detectar explosiones, flujos de lava, dispersión de gases y ceniza, según informó la Sección de Vulcanología del Departamento de Investigación y Servicios Geofísicos del INSIVUMEH.

La identificación de fenómenos volcánicos utiliza tanto las cámaras como sensores sísmicos y acústicos, lo que amplía la capacidad de monitoreo, de acuerdo con el INSIVUMEH. Las transmisiones se envían directamente a las oficinas centrales ubicadas en la zona 13 de la Ciudad de Guatemala.

Una imagen de un volcán oscuro y montañoso con su cima parcialmente oculta por nubes blancas. Abundante vegetación verde cubre la base
Una vista panorámica del Monte Scenery, un volcán escudo, con nubes densas rodeando su pico y exuberante vegetación en primer plano bajo un cielo azul parcial. (Insivumeh Guatemala)

Durante periodos de oscuridad, siempre que las condiciones climáticas lo permiten, las cámaras registran incandescencia, flujos de lava y avalanchas. El acceso a las imágenes y videos más recientes está disponible públicamente mediante la plataforma web, que también ofrece un registro fotográfico de las últimas seis horas, según el INSIVUMEH.

El organismo recomienda a usuarios y medios consultar sus boletines diarios, informes especiales y reportes técnicos para la interpretación precisa de datos. Además, advierte que cualquier análisis no realizado por su personal carece de carácter oficial y requiere validación por parte de la Sección de Vulcanología.

Actividad reciente y riesgos identificados por los organismos científicos

La cantidad de explosiones mantiene en vigilancia constante a los equipos técnicos y a los habitantes de las zonas más cercanas. El monitoreo realizado por el INSIVUMEH en el último boletín indica un incremento en la presencia de gases y magma en el interior del cráter, lo que ha intensificado tanto la fuerza como la frecuencia explosiva del fenómeno, especialmente en zonas como las barrancas Ceniza, Seca-Santa Teresa, Taniluyá y Trinidad.

En estas áreas se han observado avalanchas continuas de material incandescente y un aumento en el potencial de acumulación de elementos peligrosos.

El organismo científico advirtió además sobre el riesgo elevado de formación de lahares durante la presente temporada de lluvias, proceso en el que los sedimentos volcánicos se mezclan con agua y pueden provocar desplazamientos destructivos tierra abajo. También persiste la amenaza de incendios forestales por la caída de fragmentos de alta temperatura, situación que suma presión sobre los equipos de gestión de desastres.

Las advertencias actualizadas de la CONRED incluyen recomendaciones prácticas para quienes viven o transitan cerca del volcán de Fuego. Entre las principales medidas figuran el uso de mascarilla para protegerse de la ceniza volcánica, la protección de cultivos y fuentes de agua frente a posibles contaminaciones y la identificación previa de rutas de evacuación y puntos de reunión para toda la población próxima, instrucciones catalogadas como prioritarias desde el organismo de protección civil en el último reporte de INSIVUMEH.

Eventos históricos han marcado la gestión del riesgo en torno al volcán de Fuego

El volcán de Fuego, considerado uno de los más activos de Centroamérica, ha protagonizado episodios de alta peligrosidad documentados desde el siglo XVI, según el INSIVUMEH. Entre los antecedentes más graves destaca la erupción del 3 de junio de 2018, cuando los flujos piroclásticos arrasaron la comunidad de San Miguel Los Lotes y provocaron “cientos de fallecidos y desaparecidos”, un evento que redefinió la gestión del riesgo y la capacidad de respuesta ante emergencias volcánicas en Guatemala.

Otro episodio relevante, ocurrido en 1974, afectó extensamente la agricultura nacional tras la caída de ceniza sobre vastas regiones del país, hecho que demostró la capacidad del volcán para influir de manera directa en la economía y la seguridad alimentaria de la población local.

La vigilancia ininterrumpida del volcán de Fuego ha permitido actualizar y reforzar los protocolos de prevención ante la persistencia de la actividad eruptiva. Tanto las comunidades vecinas como los turistas que visitan la zona reciben reiteradamente recomendaciones centradas en la experiencia adquirida a lo largo de décadas de monitoreo, experiencia que respalda “la importancia de mantener activos los sistemas de alerta rápida y los planes de evacuación”.