Si tu auto eléctrico quedó bajo el agua en California, no lo enciendas ni lo cargues: podría incendiarse días después

Las autoridades recomiendan mantener la unidad desconectada, trasladarla mediante asistencia especializada y ubicarla lejos de viviendas, garajes, materiales combustibles y otros transportes

Los propietarios de vehículos eléctricos e híbridos expuestos al agua salada no deben encenderlos ni conectarlos a un cargador (REUTERS/David Ryder)
Los propietarios de vehículos eléctricos e híbridos expuestos al agua salada no deben encenderlos ni conectarlos a un cargador (REUTERS/David Ryder)
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Los propietarios de vehículos eléctricos que hayan quedado bajo el agua durante las inundaciones costeras en California no deben encenderlos, conducirlos ni conectarlos a un cargador, aunque parezcan funcionar con normalidad.

La exposición, en especial al agua salada, puede dañar el paquete de baterías de ion-litio y provocar incendios días o semanas después.

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La advertencia cobró relevancia tras las inundaciones que afectaron a la península de Balboa, en Newport Beach, durante las tormentas vinculadas a la tormenta tropical Rachel.

El agua de mar ingresó en calles y zonas de estacionamiento, por lo que algunos autos pudieron quedar expuestos a corrosión y fallas eléctricas que no son visibles de inmediato.

El Departamento de Bomberos de Laguna Beach indicó que, si el vehículo emite humo, un silbido, chasquidos, burbujeos, olores inusuales o calor, las personas deben alejarse y llamar al 911. La recomendación también es no intentar apagar un posible incendio ni mover el automóvil por cuenta propia.

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La corrosión provocada por el agua de mar en las baterías de ion-litio puede derivar en cortocircuitos y fuga térmica (REUTERS/Sandra Stojanovic)
La corrosión provocada por el agua de mar en las baterías de ion-litio puede derivar en cortocircuitos y fuga térmica (REUTERS/Sandra Stojanovic)

Un auto inundado no debe cargarse ni volver a circular antes de una revisión

La primera medida para un conductor cuyo auto eléctrico o híbrido estuvo parcial o totalmente sumergido es mantenerlo desconectado del cargador y no intentar ponerlo en marcha.

Si estaba enchufado cuando llegó el agua y hacerlo no implica acercarse a una zona peligrosa, debe interrumpirse la carga; luego corresponde contactar a los servicios de emergencia, a la aseguradora y a una empresa de remolque capacitada.

El vehículo debe ser trasladado por profesionales a un espacio abierto, lejos de viviendas, garajes y otros autos, para que un técnico cualificado revise la batería de alto voltaje y los sistemas eléctricos.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de Estados Unidos (FEMA) aconseja mantener los equipos con baterías de ion-litio afectados por una inundación a distancia de estructuras y de materiales combustibles.

La urgencia no depende solo de que haya llamas. Un paquete de baterías dañado puede conservar energía y volverse inestable después de secarse. Por eso, que el auto arranque o no muestre alertas no descarta una avería interna.

El traslado de un vehículo inundado exige el trabajo de profesionales hacia un espacio abierto y alejado de estructuras (Damian Nikodem/via REUTERS)
El traslado de un vehículo inundado exige el trabajo de profesionales hacia un espacio abierto y alejado de estructuras (Damian Nikodem/via REUTERS)

El agua salada puede provocar cortocircuitos y fuga térmica

Las baterías de los autos eléctricos van dentro de carcasas selladas, pero no están diseñadas para permanecer sumergidas.

Cuando el agua alcanza el paquete de baterías o sus conexiones, puede deteriorar el aislamiento y causar corrosión. El agua salada incrementa el peligro porque conduce la electricidad mejor que el agua dulce.

Ese daño puede derivar en un cortocircuito y en una fuga térmica, una cadena de reacciones que eleva la temperatura de las celdas de ion-litio.

El fuego puede propagarse con rapidez y requerir grandes cantidades de agua y tareas prolongadas de enfriamiento, según explicó Los Angeles Times al recoger las advertencias de especialistas y autoridades.

Patrick Durham, capitán voluntario de bomberos en Michigan, ingeniero mecánico y consultor de departamentos de emergencia, señaló al diario que unos pocos centímetros de agua que solo alcancen los bajos del vehículo probablemente no causen daños.

La situación cambia si el nivel supera el panel lateral inferior, que protege las baterías instaladas bajo el piso en muchos modelos eléctricos e híbridos.

Los antecedentes tras el paso de distintos huracanes en Estados Unidos registran decenas de incendios en autos eléctricos (REUTERS/David Swanson)
Los antecedentes tras el paso de distintos huracanes en Estados Unidos registran decenas de incendios en autos eléctricos (REUTERS/David Swanson)

“Si el piso del auto está mojado, probablemente tenga un problema”, afirmó Durham. El especialista pidió tratar el vehículo como un riesgo potencial ante cualquier duda sobre el alcance del agua y priorizar una inspección profesional, sobre todo si la inundación fue de agua salada.

Las inundaciones tras huracanes dejaron decenas de vehículos incendiados

Los antecedentes en Estados Unidos muestran que el riesgo puede aparecer una vez que el agua se retira. Tras el huracán Sandy, en 2012, 16 vehículos híbridos enchufables Fisker Karma se incendiaron en Port Newark, Nueva Jersey. Una investigación atribuyó los casos a un cortocircuito asociado a la corrosión por sal.

Después del huracán Ian, que golpeó Florida en 2022, se registraron 36 incendios en vehículos eléctricos afectados por el agua, según investigadores del Laboratorio Nacional de Idaho que trabajaban con la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA). En algunos episodios, el fuego se inició mientras los autos eran transportados en remolques.

Las inundaciones provocadas por el huracán Helene en 2024 causaron incendios en 11 vehículos eléctricos y en 48 baterías de ion-litio, de acuerdo con un recuento citado por Los Angeles Times. Algunos focos alcanzaron viviendas.

El riesgo tampoco se limita a los autos: bicicletas eléctricas, monopatines, carritos de golf, herramientas y otros aparatos con baterías de litio también requieren una manipulación específica después de una inundación.

Qué hacer antes y después de una crecida

Los bomberos aconsejan alejarse del automóvil y llamar a emergencias si la batería emite humo, ruidos inusuales o calor (REUTERS/David Swanson)
Los bomberos aconsejan alejarse del automóvil y llamar a emergencias si la batería emite humo, ruidos inusuales o calor (REUTERS/David Swanson)

Antes de una tormenta o de mareas altas, los conductores que vivan en sectores inundables deben llevar su vehículo a una zona elevada y evitar atravesar calles anegadas.

Las autoridades de Long Beach también pidieron a los propietarios de autos eléctricos que no conduzcan por áreas costeras cubiertas por agua salada.

Si no es posible retirar el vehículo, no debe quedar conectado a la red. Durham recomendó estacionarlo a por lo menos 15 metros (50 pies) de otros vehículos o estructuras y, cuando pueda hacerse con seguridad antes de una inundación, mantener la batería por debajo del 30 % de carga.

Los dispositivos pequeños que hayan estado en contacto con agua tampoco deben tirarse a la basura doméstica o al reciclaje convencional.

Deben llevarse a un punto autorizado para residuos peligrosos, ya que una batería dañada puede incendiarse durante la recolección o el procesamiento. La regla para los autos eléctricos afectados es la misma: no encender, no cargar y pedir ayuda profesional.

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