Miles de personas acudieron a la venta anual de carteles, asientos y mapas viejos del “subway” de Nueva York

El evento del MTA se realizó en un predio de Gravesend, donde cada asistente dispuso de hasta 45 minutos para seleccionar recuerdos del transporte neoyorquino

La MTA reunió a compradores en su predio de Gravesend, Brooklyn, para adquirir carteles, asientos y otros objetos retirados del sistema de transporte.
La MTA reunió a compradores en su predio de Gravesend, Brooklyn, para adquirir carteles, asientos y otros objetos retirados del sistema de transporte.
Guardar

Miles de personas acudieron el 8 y 9 de octubre de 2026 a Brooklyn para comprar carteles, asientos y otras piezas retiradas del subway de Nueva York, una venta anual de la MTA que convierte objetos de uso cotidiano en recuerdos vinculados con barrios, trayectos y experiencias personales.

La convocatoria se realizó en un predio de New York City Transit ubicado en 23 Avenue X, en Gravesend, debajo de las vías elevadas de la línea D. El acceso no requería reserva, aunque cada comprador tenía hasta 45 minutos para recorrer el lugar y elegir los artículos.

PUBLICIDAD

Señales con nombres de estaciones, líneas, direcciones y salidas se ofrecieron durante los dos días de la venta anual.
Señales con nombres de estaciones, líneas, direcciones y salidas se ofrecieron durante los dos días de la venta anual.

Aproximadamente 4.000 personas participan cada año de esta venta especial, de acuerdo con cifras comunicadas habitualmente por funcionarios de la Autoridad Metropolitana de Transporte. En la edición de octubre, algunos aficionados llegaron varias horas antes de la apertura y otros formaron fila durante la noche previa.

Precios de USD 500 a más de USD 1.000 por piezas auténticas

Los carteles con nombres de estaciones, letras y números de líneas, indicaciones de dirección y referencias a salidas estuvieron entre los objetos más buscados. También se ofrecieron pasamanos, barras metálicas, mapas, tarjetas MetroCard y componentes de trenes fuera de servicio.

La venta atrae cada año a miles de coleccionistas y aficionados al transporte público interesados en conseguir objetos originales del subway.
La venta atrae cada año a miles de coleccionistas y aficionados al transporte público interesados en conseguir objetos originales del subway.

Una señal mediana podía costar alrededor de USD 500, mientras que algunas de mayor tamaño superaban los USD 1.000, según amNewYork. La MTA fija los valores según el tamaño, los materiales, el estado de conservación, la estación de procedencia y el interés que pueda despertar cada pieza.

PUBLICIDAD

Los asientos naranja y amarillo de los vagones R46, que comenzaron a circular en la década de 1970, figuraron entre los productos de mayor tamaño. Un conjunto usado de dos asientos se ofrecía por cerca de USD 650; uno nuevo, por USD 900, y un grupo de tres asientos usados alcanzaba alrededor de USD 1.000.

El precio depende del tamaño, los materiales, el estado de conservación, la procedencia y el interés que despierta cada pieza.
El precio depende del tamaño, los materiales, el estado de conservación, la procedencia y el interés que despierta cada pieza.

La procedencia es parte central del atractivo: no son reproducciones destinadas al turismo, sino elementos que integraron el sistema de transporte. Para algunos compradores, un cartel de Times Square, Grand Central o Yankee Stadium representa el barrio donde crecieron, la estación que usaban para ir a estudiar o trabajar, o un punto de encuentro con familiares y amigos.

El cartel de Penn Station elegido por Spike Lee

El director Spike Lee asistió a la venta y compró un cartel de la estación 34 Street–Penn Station. La elección estuvo ligada a su afición por los New York Knicks, ya que esa parada permite llegar a Madison Square Garden, donde juega el equipo de baloncesto.

El evento se realizó el 8 y 9 de octubre en 23 Avenue X, debajo de las vías elevadas de la línea D en Gravesend.
El evento se realizó el 8 y 9 de octubre en 23 Avenue X, debajo de las vías elevadas de la línea D en Gravesend.

Nacido en Atlanta y criado en Brooklyn, Lee ha incorporado referencias a Nueva York en sus películas. Su presencia en el evento mostró que el interés por las piezas del subway se extiende más allá de los coleccionistas especializados en transporte.

Los objetos retirados también encuentran usos fuera de las estaciones y los vagones. Los compradores instalan asientos en cocinas, salas de estar y espacios de entretenimiento, mientras que las señales terminan en paredes de viviendas, oficinas, bares, restaurantes y comercios.

Los característicos asientos naranja y amarillo podían comprarse en conjuntos de dos o tres piezas, con precios de cientos de dólares.
Los característicos asientos naranja y amarillo podían comprarse en conjuntos de dos o tres piezas, con precios de cientos de dólares.

La MTA recupera y almacena durante el año parte de los materiales reemplazados por trabajos de mantenimiento o modernización. Algunos no poseen un valor histórico excepcional y fueron retirados hace poco tiempo, pero conservan atractivo decorativo o sentimental.

La autoridad de transporte comercializa materiales retirados desde hace aproximadamente tres décadas. El formato presencial abierto al público comenzó en 2021 y, durante los últimos dos años, vendió en promedio cerca de 2.200 objetos por edición.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD