Este es el castillo con la torre del homenaje más alta de España: casi 50 metros de altura y 8 torres en una fortaleza del siglo XV

Esta fortaleza está declarada Bien de Interés Cultural y cuenta con una imponente arquitectura que la convierte en una de las más impresionantes de Córdoba

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Castillo de los Sotomayor y
Castillo de los Sotomayor y Zúñiga, en Belalcázar, Córdoba (Shutterstock).

España es un país marcado por la silueta de sus castillos, testigos de siglos de historia y de la convivencia de civilizaciones sobre sus tierras. Estas fortalezas, que se alzan sobre cerros, valles y llanuras, no solo son emblemas de la arquitectura militar, sino también guardianes de leyendas, arte y tradiciones que han dado forma a su paisaje. Recorrer la geografía española es descubrir un mosaico de torres, murallas y almenas que transportan al viajero al corazón de la Edad Media y a episodios cruciales del pasado peninsular.

En la provincia de Córdoba, entre dehesas y llanuras infinitas, se erige una fortaleza que desafía los límites de la arquitectura castellana y que ostenta un récord único en el país: el castillo de Belalcázar. También conocido como castillo de los Sotomayor o de Gahete, este coloso de piedra presume de la torre del homenaje más alta de España, un prodigio de 47 metros que domina el horizonte y la memoria de una comarca repleta de tesoros históricos y naturales.

Historia milenaria y linajes poderosos

El castillo de Belalcázar, el
El castillo de Belalcázar, el más alto de España (Toni Valls Pou, Wikimedia Commons).

El castillo de Belalcázar hunde sus raíces en la época romana, cuando ya se erigían fortificaciones sobre el cerro que domina el municipio. Sin embargo, la estructura actual se remonta al siglo XV, bajo el impulso de los condes de Belalcázar, grandes promotores del gótico en la provincia. Su ubicación estratégica y su envergadura convirtieron a la fortaleza en un símbolo de poder y en el centro de una red de defensa que protegía la frontera sur del reino de Castilla.

El castillo es reflejo de un pasado marcado por el paso de musulmanes, cristianos y señores feudales. A lo largo de los siglos, la fortaleza fue testigo de luchas dinásticas, alianzas y episodios de la historia cordobesa, adquiriendo con cada generación nuevos elementos y ampliaciones. Así, lo que más impresiona al visitante de Belalcázar es, sin duda, su torre del homenaje. Situada en la zona sureste del conjunto, sus 47 metros de altura la convierten en la más alta del país y en el epicentro visual de la fortaleza. La torre, de planta cuadrada y muros macizos, fue concebida no solo como elemento defensivo, sino también como símbolo de prestigio y dominio sobre la comarca.

Pero el castillo sorprende por más motivos. Su planta trapezoidal y el patio central, rodeado de estancias, aljibe y ocho torres, lo distinguen de otras fortalezas peninsulares. El recinto amurallado exterior, que en su día contó con 21 torres, rodea al castillo dejando un espacio intermedio poco habitual en este tipo de edificaciones. Aunque hoy solo se conservan algunas de estas torres, el conjunto mantiene su imponente presencia.

Un recorrido monumental por Belalcázar

Belalcázar, en Córdoba (Shutterstock).
Belalcázar, en Córdoba (Shutterstock).

La visita al castillo se puede realizar a través de visitas guiadas organizadas periódicamente por la Junta de Andalucía, propietaria actual de la fortaleza. Es necesario reservar previamente en la web habilitada para tal fin, ya que el recinto es Bien de Interés Cultural y su acceso está regulado para garantizar la conservación.

Pero Belalcázar no es solo su castillo. El municipio alberga otros monumentos de gran valor, como el Convento de Santa Clara de la Columna, fundado en 1476 por Elvira de Zúñiga. Este edificio, de origen masculino, es conocido hoy por su comunidad de monjas clarisas y por la variedad de dulces artesanales que elaboran, atrayendo a viajeros y devotos de toda España. Las calles del pueblo son un museo al aire libre: casas solariegas con escudos nobiliarios, el Hospital de San Antonio de Padua, la iglesia parroquial de Santiago el Mayor, un antiguo puente romano y el pósito son paradas obligadas para quienes desean sumergirse en la historia local.

Igualmente, el entorno de Belalcázar invita a explorar más allá de sus murallas. A poca distancia, se encuentran los restos del balneario romano de Santa María de la Selva (en propiedad privada) y varias ermitas, como la de Nuestra Señora de Gracia de Alcantarilla, del siglo XV, situada en un cerro salpicado de vestigios prerromanos y romanos. Cada primavera y otoño, la ermita es destino de animadas romerías que mantienen vivas las tradiciones de la comarca.

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Cómo llegar

Desde Córdoba, el viaje es de alrededor de 1 hora y 20 minutos por las carreteras N-432 y A-422. Por su parte, desde Almadén el trayecto tiene una duración estimada de 50 minutos por las vías N-502 y CO-9402.