La paradisiaca playa donde disfrutan de sus vacaciones los príncipes de Gales: un paisaje virgen con dunas en una reserva natural

Este arenal está considerado uno de los más impresionantes de Gran Bretaña y su larga extensión permite disfrutarlo de una forma tranquila y relajada

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Playa de Holkham, en Reino
Playa de Holkham, en Reino Unido (Adobe Stock / Montaje: Infobae).

Durante los meses de verano, la costa de Gran Bretaña pasa desapercibida en comparación con países como Italia, España o Grecia. Sin embargo, este litoral cuenta con algunos rincones que sorprenden al viajero con su paisaje y belleza única. Desde las extensiones doradas de Cornualles hasta los fiordos de Escocia, pasando por las playas escondidas de Gales o los horizontes planos de Norfolk, las costas británicas ofrecen un verano distinto donde la tranquilidad reina a cada paso. Aquí, el mar no solo invita al baño, sino a los largos paseos, al pícnic con manta y a observar un paraje virgen repleto de dunas.

En este sentido, la playa de Holkham, en la costa norte de Norfolk, es uno de los arenales más impresionantes y evocadores de Reino Unido. Alejada de las multitudes y del turismo masivo, esta franja dorada de tierra abierta al mar del Norte ha sido durante décadas un refugio silencioso para caminantes, naturalistas, cineastas y, sobre todo, para la Familia Real británica. De hecho, es este destino el elegido por el Príncipe Guillermo y Kate Middleton para disfrutar de unos días de vacaciones juntos sus hijos, George, Charlotte y Louis.

Un paraje donde reina el silencio

Playa de Holkham, en Reino
Playa de Holkham, en Reino Unido (Adobe Stock).

Holkham no es una playa al uso. No hay sombrillas, ni hamacas, ni bares de playa. Lo que hay es espacio: kilómetros de arena fina que se ensanchan aún más con la bajamar, un sistema de dunas que parece esculpido por el viento y un bosque de pinos que protege la línea costera. La experiencia aquí es más contemplativa que lúdica. Caminar por Holkham es atravesar un paisaje que cambia de luz a cada hora, donde el viento deja huellas nuevas sobre la arena y el mar aparece y desaparece como un telón de fondo móvil.

Forma parte de la finca privada de Holkham Hall, que abarca más de 25.000 acres, incluyendo una Reserva Natural Nacional. Este enclave ofrece una biodiversidad única y rutas de senderismo que atraviesan marismas, bosques y dunas. Es, además, una playa apta para caballos —algo poco común en el país— y en verano el Regimiento de Caballería Montada de la Casa Real realiza allí sus entrenamientos, en una escena que mezcla tradición y espectacularidad. Pero esta playa no es solo el lugar de vacaciones de la familia real británica, sino que también de producciones cinematográficas de alcance internacional.

En su playa se rodó el final de Shakespeare in Love, con Gwyneth Paltrow caminando sola hacia el horizonte. También aparece en Aniquilación, la película de ciencia ficción protagonizada por Natalie Portman. Su estética natural, casi onírica, la ha convertido en un plató privilegiado. A su vez, en marzo de 2024, se inauguró un nuevo paseo marítimo que conecta el aparcamiento con una plataforma de observación sobre las dunas. Fue construido con madera y una estructura base hecha de botellas de plástico recicladas. Diseñado para durar 75 años, el paseo es ahora más accesible para personas con movilidad reducida y familias con carritos.

Kate Middleton reaparece para confirmar que ha terminado la quimioterapia.

Un lugar de gran valor para la monarquía británica

Holkham no es solo una playa; es un escenario emocional para los Windsor. Fue allí donde se grabó el vídeo familiar en el que Kate Middleton anunció que ponía fin a su tratamiento contra el cáncer, y donde los Príncipes de Gales han sido vistos recientemente construyendo castillos de arena y saltando dunas con sus hijos. En una imagen que recorrió el mundo, el Príncipe Guillermo aparecía riendo, de la mano de George, en plena carrera por las arenas doradas. La playa está ubicada a apenas 36 minutos de Sandringham, donde se encuentra Anmer Hall, la residencia rural de la pareja.

Pero esta conexión no es reciente. La Reina Isabel II quedó cautivada por las dunas de Holkham, tanto que solía pasear a sus corgis por el litoral y guardaba una bandeja con conchas recolectadas allí bajo la escalera del Castillo de Mey. Igualmente, el actual monarca, Carlos III, y su hermana, la Princesa Ana, pasaron veranos enteros en Holkham durante su infancia.