
Antes de hacer la maleta, es clave consultar las restricciones de equipaje de mano establecidas por la aerolínea con la que se va a volar. Las compañías imponen límites concretos en cuanto al tamaño y el peso de las maletas de cabina, y el incumplimiento de estas normas puede conllevar cargos adicionales o la obligación de facturar el equipaje en la bodega del avión. Cada aerolínea define sus propias condiciones, por lo que no existe un estándar obligatorio. Esta variabilidad hace imprescindible verificar la información específica en la web oficial de la compañía.
En caso de exceder los límites establecidos, la tarifa extra suele ser elevada, especialmente si se aplica en la misma puerta de embarque. Cumplir con las dimensiones y el peso permitidos no solo evita costes inesperados, sino que también permite preparar el equipaje de forma más eficiente y práctica. Tener claridad sobre estas normas ayuda a prevenir imprevistos y contribuye a un tránsito más fluido por el aeropuerto.
¿Qué se puede llevar en el equipaje de mano?
Además del tamaño y el peso, es fundamental tener en cuenta qué objetos pueden incluirse en la maleta de cabina. Las restricciones de seguridad limitan el transporte de determinados artículos, como líquidos en envases de más de 100 ml, objetos punzantes o aerosoles inflamables. Por otro lado, algunas tarifas aéreas low cost permiten únicamente una pieza de equipaje, mientras que las tarifas más flexibles ofrecen condiciones más generosas. En estos casos, es frecuente que se autorice llevar una maleta de cabina junto a un accesorio personal, como un bolso pequeño o una mochila.
Medidas recomendadas por IATA

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) recomienda un tamaño estándar para el equipaje de mano: 55 x 35 x 20 centímetros, incluyendo ruedas, asas y bolsillos. Esta recomendación no es obligatoria, por lo que cada aerolínea puede fijar sus propios límites.
En cuanto al peso, el máximo habitual en muchas compañías se sitúa en torno a los ocho kilogramos. Esta cifra es considerada escasa por numerosos pasajeros, ya que una maleta vacía puede pesar cerca de tres kilos, reduciendo considerablemente el margen para añadir ropa y otros enseres. Las aerolíneas suelen aplicar estas restricciones, especialmente en tarifas económicas, mientras que los pasajeros con billetes de clase superior disponen de mayores franquicias de equipaje.
El caso de Air Europa

En Air Europa, las condiciones de equipaje varían según la clase de billete. Los pasajeros que viajan en clase Turista pueden llevar una maleta de mano de hasta 10 kilogramos sin coste adicional. En clase Business, se permite subir a bordo dos piezas que, en conjunto, no superen los 14 kilos.
Las dimensiones máximas autorizadas para las maletas de mano en cualquier clase son de 55 x 35 x 25 centímetros. Además, todos los pasajeros pueden llevar un accesorio personal adicional, como un bolso o una mochila pequeña, de hasta 40 x 30 x 15 centímetros. Este artículo debe colocarse bajo el asiento delantero, salvo en los asientos situados junto a las salidas de emergencia, donde se debe guardar en el compartimento superior.
Desde la aerolínea advierten que, si el equipaje excede las medidas o el peso permitidos, se deberá registrar como equipaje facturado y se aplicará un recargo. Asimismo, aunque la maleta cumpla con los requisitos establecidos, en vuelos muy concurridos puede solicitarse que sea trasladada a la bodega por motivos de espacio. En estos casos, el traslado no tiene coste adicional.
Consejos para evitar imprevistos
Verificar con antelación las condiciones del equipaje, evitar sobrepasar los límites y preparar la maleta con organización son prácticas que facilitan el viaje y previenen contratiempos. También es recomendable llevar en el equipaje de mano lo esencial y mantener los objetos de valor siempre cerca. Conocer y respetar las normas ayuda a disfrutar de un embarque más fluido y una experiencia de vuelo más cómoda.
Últimas Noticias
El bonito pueblo de León considerado la ‘cuna del mudéjar hispánico’ y que es una parada clave en el Camino de Santiago
Esta localidad sorprende al viajero gracias a su legado, sus monumentos y su Semana Santa declarada Bien de Interés Turístico Nacional

La desconocida iglesia de Galicia que está excavada en la roca y tiene una misteriosa leyenda
Este templo es uno de los más curiosos de la región y su interior se encuentra dentro de la propia colina

El castillo de Cataluña que es Patrimonio Cultural y que quemaron los vecinos para acabar con los abusos en el siglo XIX
La fortaleza se erige como un símbolo de lucha entre la clase obrera y el poder

La mayor cúpula de España reabre tras su restauración y ya puede visitarse gratis en Madrid
El templo madrileño, declarado Monumento Nacional, cuenta con 70 metros de altura

El pueblo a 30 minutos de Barcelona que es una joya modernista: baños termales y paseos entre villas históricas
Refugio de tranquilidad con arquitectura singular y paisajes a los pies del Montseny




