El Rayo Vallecano-Athletic ha sido suspendido este sábado en Vallecas, el día en el que el club volvía a jugar en su casa, 146 días después, tras una protesta de la afición local contra el presidente del club, Martín Presa.
El partido quedó interrumpido en el minuto 13, con el marcador 0-0, después de que los seguidores del Rayo arrojaran aviones de papel y pequeñas pelotas de plástico. Tras una reanudación breve y una nueva interrupción, el colegiado José María Sánchez Martínez habló con los capitanes y los entrenadores antes de tomar la decisión final.
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El ambiente de rechazo se percibió desde antes del inicio. La grada recibió al equipo entre silbidos y cánticos dirigidos contra el máximo responsable de la entidad. Los aficionados corearon “Presa, vete ya”, “Martín Presa, fuera de Vallecas” y “Cobarde, Presa es un cobarde”. La protesta había sido anunciada para el minuto 13 y coincidió con el lanzamiento de objetos sobre el terreno de juego. La primera detención obligó a los operarios a retirar los aviones de papel y las pelotas que habían caído en el área. Mientras tanto, los futbolistas de ambos equipos intentaron mantenerse activos a la espera de una resolución; los del Rayo incluso colaboraron en la retirada de los objetos.
El lanzamiento incluyó miles de canicas, aviones de papel y pequeñas pelotas que podían afectar la integridad física de los jugadores, por lo que se interrumpió el encuentro. Los aviones de papel llevaban el mensaje “Salvemos al Rayo”. Dentro de algunos de ellos había pelotas de plástico que terminaron sobre el campo. Los capitanes del Rayo se acercaron a la zona de la grada desde la que se desarrollaba la protesta. Isi Palazón y Óscar Valentín dialogaron con los aficionados mientras continuaba la limpieza del campo.
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La megafonía advirtió de que una repetición de los lanzamientos conduciría a la suspensión definitiva. El encuentro volvió a ponerse en marcha después de una interrupción de unos 12 minutos. El balón volvió a rodar, pero la situación no se estabilizó. Pocos segundos después, Sánchez Martínez tuvo que detener otra vez el juego cerca del área defendida por Augusto Batalla. Parte de la grada continuó con los lanzamientos y el árbitro se desplazó hasta ese sector para comprobar la situación.

Sánchez Martínez suspendió el encuentro tras hablar con los equipos
El partido no continuó después de la segunda interrupción. Los jugadores se retiraron hacia los vestuarios mientras el árbitro evaluaba la situación con los representantes de los clubes.
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Los futbolistas del Athletic Club recibieron aplausos de parte de la afición local al abandonar el campo. Desde las gradas también se escuchó el cántico “Athletic, Athletic”. Los jugadores del Rayo se acercaron luego al fondo para agradecer el respaldo de su público. La protesta, que había comenzado con una pitada, terminó con la suspensión del encuentro de la octava jornada.

El rechazo hacia la directiva se produce después de un inicio de temporada marcado por la imposibilidad de jugar en Vallecas. La Comunidad de Madrid suspendió cautelarmente la concesión del estadio tras una auditoría que detectó deficiencias de seguridad, mantenimiento y salubridad. Esa situación obligó al Rayo a disputar varios partidos como local en Butarque, el estadio del Leganés. La medida generó malestar entre los seguidores rayistas.
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La reapertura de Vallecas se ha producido 146 días después del último partido del Rayo en su estadio. El regreso a casa, que debía cerrar ese período, terminó convertido en una protesta que impidió la continuidad del fútbol.

Otros casos similares
El suceso no tiene precedentes porque ha sido causado por la propia afición local en una protesta contra su propio equipo. Pero sí hay antecedentes similares por peleas entre aficiones o violencia contra los jugadores rivales.
- Rayo Vallecano vs Albacete (Segunda División, 2019): El antecedente más directo ocurrió en el propio Estadio de Vallecas. El partido fue suspendido en el descanso tras los cánticos e insultos de la afición vallecana contra el jugador Roman Zozulya. Fue la primera vez en la historia del fútbol profesional español que se suspendió un choque por cánticos desde la grada.
- Atlético de Madrid vs Real Madrid (LaLiga, 2024): El derbi en el Metropolitano estuvo detenido durante más de 15 minutos por el lanzamiento continuado de mecheros y botellas desde el fondo ultra hacia el portero Thibaut Courtois.
- Real Betis vs Sevilla (Copa del Rey, 2022): Interrumpido y posteriormente suspendido tras el impacto de un palo de PVC lanzado desde la grada del Benito Villamarín a la cabeza del sevillista Joan Jordán.
- Granada vs Mallorca (2011) o Betis vs Athletic (2008): Partidos suspendidos de forma fulminante por el impacto de objetos a miembros del cuerpo arbitral (un paraguas a un linier en Granada) o a jugadores (una botella al portero Armando en el Villamarín).
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