La FIFA abre expediente a España por los cánticos racistas durante el partido amistoso ante Egipto

El organismo informó que los cánticos entonados desde la grada del RCDE Stadium serán objeto de investigación

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El delantero de España Dani Olmo y el centrocampista de Egipto Islam Eissa durante el partido amistoso entre España y Egipto (EFE/Alberto Estévez)
El delantero de España Dani Olmo y el centrocampista de Egipto Islam Eissa durante el partido amistoso entre España y Egipto (EFE/Alberto Estévez)

La FIFA ha abierto un procedimiento disciplinario contra la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) tras los incidentes registrados durante el partido amistoso que enfrentó a las selecciones de España y Egipto en el RCDE Stadium. Según confirmó el organismo internacional a través de un comunicado, los cánticos entonados desde la grada, especialmente el repetido “Musulmán el que no bote”, serán objeto de investigación.

La jornada empezó con un ambiente animado en las gradas, donde la afición española mostró entusiasmo en la previa del encuentro. Sin embargo, el desarrollo del partido quedó marcado desde el minuto diez, cuando un sector del público comenzó a corear el cántico “Musulmán el que no bote es”. El grito fue aumentando en intensidad y se repitió en varios momentos de la primera parte. Pese a que la mayoría de los asistentes mantuvo una actitud festiva, el cántico discriminatorio se extendió rápidamente, generando preocupación entre los organizadores y las autoridades futbolísticas.

Junto a este episodio, también se escucharon otros cánticos polémicos. Parte del público dedicó gritos de “Vinicius, balón de playa” al jugador brasileño, en referencia a episodios previos de insultos racistas en los estadios españoles. Además, durante los prolegómenos del partido, algunos aficionados silbaron el himno nacional de Egipto. Desde otro sector de la grada se lanzaron insultos hacia el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aunque estos no alcanzaron la misma repercusión que los cánticos discriminatorios.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino (EFE/ Andre Borges)
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino (EFE/ Andre Borges)

Ante la gravedad de los hechos, la organización del evento tomó medidas inmediatas. Durante el descanso, el videomarcador del estadio mostró un mensaje recordando que “la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohíbe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos o racistas”. Simultáneamente, el sistema de megafonía solicitó al público que se abstuviera de realizar cánticos irrespetuosos o de carácter xenófobo.

Los esfuerzos por frenar las expresiones discriminatorias no lograron erradicar el problema. Al inicio de la segunda parte, el cántico volvió a escucharse en el estadio, aunque en esta ocasión una parte significativa de la afición respondió con pitos y desaprobaciones. Nuevamente, la organización recurrió a la megafonía para reiterar la advertencia lanzada en el descanso, insistiendo en la importancia de mantener el respeto en las gradas.

La Real Federación Española de Fútbol reaccionó públicamente tras el encuentro y difundió en sus redes sociales el siguiente mensaje: “La RFEF se suma al mensaje de nuestro fútbol contra el racismo y condena cualquier acto de violencia en los estadios”. El organismo reafirmó su rechazo a cualquier conducta discriminatoria y su compromiso con la lucha contra el racismo y la violencia en el deporte.

El público de Cornellà coreó "musulmán el que no bote" en repetidas ocasiones durante el España-Egipto.

La decisión de la FIFA

La FIFA, por su parte, dejó claro en su comunicado que los incidentes serán analizados en detalle y que el procedimiento disciplinario determinará si corresponde la imposición de sanciones a la Federación Española de Fútbol. La entidad recordó que la prevención de la violencia y la discriminación forma parte de sus prioridades y que vigilará el desarrollo de los acontecimientos tras lo sucedido en el RCDE Stadium.

Este episodio reabre el debate sobre la persistencia de cánticos y comportamientos intolerantes en los estadios españoles y la necesidad de reforzar las medidas para erradicar cualquier forma de discriminación en el fútbol profesional. El procedimiento disciplinario iniciado por la FIFA marcará los próximos pasos y podría desembocar en nuevas sanciones o recomendaciones para el fútbol español.