Pedri y Ferran Torres revelan las cifras de las multas de Flick por llegar tarde: “Mejor no aparezcas”

El vestuario azulgrana adopta un sistema de sanciones económicas para reforzar el compromiso grupal

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Pedri y Ferrán Torres durante
Pedri y Ferrán Torres durante el calentamiento de un partido de Champions (REUTERS/Sarah Meyssonnier)

La disciplina ligada a la puntualidad en el vestuario del Fútbol Club Barcelona ha sido uno de los asuntos más comentados tras la reciente visita de Pedri González y Ferran Torres al programa El Hormiguero de Antena 3.

Los dos futbolistas han detallado en televisión los estrictos controles que aplica el actual entrenador azulgrana, Hansi Flick, respecto a la hora de llegada y la gravedad de las consecuencias de incumplir esta norma. La expectación ha girado en torno a la cuantía de las sanciones económicas, un elemento novedoso respecto a temporadas precedentes.

Durante su intervención en el programa que presenta Pablo Motos, ambos jugadores han revelado que desde la llegada de Hansi Flick la política disciplinaria del vestuario ha experimentado una modificación relevante, ya que antes el castigo pasaba por no contar con minutos en el encuentro correspondiente.

El dinero establecido

Llegar tarde ya no implica automáticamente quedarse en el banquillo, sino abonar una sanción económica que puede alcanzar los 40.000 euros. “Ahora hay que soltar, que duele más, también te digo”, ha comentado Ferran Torres sobre la nueva medida. Pedri, por su parte, ha señalado que “así nadie llega tarde”. Estas cifras, que los jugadores han preferido no concretar con exactitud, subrayan la importancia que Flick atribuye a la puntualidad y el respeto al grupo durante los días de partido.

Pedri González ha explicado ante el público televisivo que el sistema anterior, en el que los jugadores que llegaban tarde se quedaban fuera del once inicial, ha sido sustituido tras una propuesta promovida por los capitanes del equipo.

En campañas pasadas, jugadores como Jules Koundé vieron cómo la tardanza les relegaba directamente al banquillo, como sucedió en el encuentro frente al Alavés. En la actualidad, si algún futbolista incumple la hora establecida, debe hacer frente a una multa económica que, en palabras de Ferran Torres, ronda los 40.000 euros.

Flick en rueda de prensa
Flick en rueda de prensa (Europa Press)

En su conversación con Pablo Motos, Ferran ha explicado en tono distendido que ni siquiera es necesario especificar el motivo de la llegada tardía: “Mejor no aparezcas. Envía una foto de un ibuprofeno”, ha bromeado el delantero. Según lo declarado por ambos en el plató, la estricta política de Flick sobre los horarios se aplica con igual severidad a toda la plantilla; llegar a las 11:00 y tres segundos, si el entrenamiento está fijado para las 11:00, ya es considerado un retraso.

Ni el nombre ni el estatus del jugador tienen influencia alguna a la hora de aplicar el régimen disciplinario, han insistido los futbolistas. La medida persigue un doble objetivo: evitar que el equipo tenga que esperar a quien se retrase y poner en valor la importancia del compromiso colectivo. “Si llegas tarde, pagas una multa”, confirmó Pedri, aclarando que la cuantía es suficientemente elevada para disuadir cualquier reincidencia.

Efectos en el vestuario y dinámica diaria

El impacto de estas sanciones ha sido inmediato. Según han comentado ambos jugadores a lo largo de su entrevista, la adaptación al nuevo régimen ha erradicado por completo los retrasos en el equipo. Ferran Torres ha apuntado que, gracias a la cuantía de las multas, nadie se arriesga ya a llegar tarde: “Por eso se pone esa, que ya nadie llega tarde”, ha afirmado.

En el plano personal, Pedri y Ferran han asegurado su puntualidad habitual. El futbolista tinerfeño ha confesado que prefiere llegar con amplia antelación para evitar el estrés de última hora: “Prefiero estar media hora antes que, cuando quedan diez minutos, ya voy con la gota ahí”, declaró Pedri. Ferran, por su parte, ha relatado en tono de humor que su compañero le hace de chófer en los trayectos previos a los partidos, detalle que ambos compartieron también durante su paso por El Hormiguero.

Más allá del rigor horario, Pedri y Ferran han puesto de relieve un aspecto positivo del entrenador alemán: su sentido del humor y la naturalidad con la que convive con el ambiente del vestuario. Según han expresado, Flick “no se mete” en los bailes ni en los Tiktoks que recrean los futbolistas, lo que ayuda a distender el clima en el grupo fuera de la exigencia de los entrenamientos.