La caída a los infiernos de Robinho, futbolista que pasó por el Real Madrid y el AC Milan y ahora está en la cárcel por agresión sexual

El exjugador brasileño se encuentra en prisión violar a una joven albanesa en una discoteca de Milán

Guardar
El exjugador del AC Milán
El exjugador del AC Milán Robinho (REUTERS/Alessandro Garofalo)

En Madrid y Brasil brilló. Su llegada a Milán fue apoteósica, pero allí, en la ciudad italiana, comenzó su caída a los infiernos. Robinho, durante unos años, uno de los mejores jugadores del momento. El joga bonito, ese algo que tienen tan solo los futbolistas de la canarinha; corre por sus venas y se evidencia en sus botas. Sin embargo, fue acusado de violar a una joven albanesa junto a un grupo de amigos en una discoteca de Milán en enero de 2013. Nueve años después fue condenado por violación grupal a la joven albanesa. Ahora, cumple condena en la Penitenciaría Dr. José Augusto Salgado, en la ciudad de Tremembé, situada en el interior de São Paulo.

Robinho dio sus primeros pasos en el mundo del fútbol en las categorías inferiores del Santos cuando tenía tan solo 12 años. Su habilidad con el balón no pasó desapercibida y pronto se ganó el apodo del Nuevo Pelé. De hecho, el propio Pelé le señaló como su sucesor. En el 2002, firmó su primer contrato profesional y esa misma temporada marcó 10 goles en 30 partidos. En el club brasileño consiguió llevarse la competición doméstica brasileña y el delantero se desmarcó como mejor jugador, asegurando su titularidad. Una actuación que trascendió el Atlántico y muchos de los clubes europeos pusieron su foco en él.

Tal fue la situación que la selección brasileña le convocó por primera vez en 2003 para disputar la Copa de Oro, con Ricardo Gomes como seleccionador. Allí, la canarinha quedó subcampeona del torneo tras perder en la final contra México. Con 24 goles en su saca personal, en 28 partidos que disputó con el Santos; fueron suficientes para que el Real Madrid llamara a su puerta y pusiera sobre la mesa una oferta que ni el delantero ni el club brasileño podía rechazar. Su debut ante el Cádiz no dejó lugar a dudas. Florentino Pérez no se equivocó al ficharle. Los 24,5 millones de euros que había costado parecían, al menos en ese momento, que estaban justificados.

Robinho cuando era jugador del
Robinho cuando era jugador del Real Madrid

Su aventura en Chamartín comenzó a truncarse cuando los blancos comenzaron a soñar con fichar a Cristiano Ronaldo. Unos acercamientos que no gustaron demasiado al delantero brasileño y, tras comenzar a generar problemas, decidió convocar una rueda de prensa para anunciar que quería dejar el Real Madrid. Robinho había llegado a la capital española para ser la gran estrella blanca, pero nunca llegó a alcanzar dicho rol y la directiva decidió abrirle las puertas de par en par para facilitar su marcha. Después de tres años con la camiseta blanca, decidió cambiarla por la del Manchester City y en 2008 se hizo oficial su fichaje.

Al poco de llegar al club inglés, la policía le investigó por una presunta violación en un club nocturno de Leeds en el año 2009. Sin embargo, el delantero fue puesto en libertad bajo fianza. Tras ello llegó una sanción por viajar sin permiso a Brasil. Ello, sumado a su mala adaptación al City desembocó en una cesión al Santos por un plazo de seis meses. Al igual que le pasó en el Real Madrid, llegó para ser la estrella del club y se marchó por la puerta de atrás.

Su llegada a Milán y una denuncia por violación

Después de dejar a los citizens, la idea de volver a Brasil ganaba cada vez más fuerza, pero entonces el AC Milan le tendió la mano. Allí, en la ciudad italiana, su caída a los infiernos terminó por certificarse. En el año 2013, junto a un grupo de amigos, violó a una joven albanesa de 22 años en una discoteca de Milán. El informe judicial recogía: “Abusaron de las condiciones de inferioridad psíquica y física de la persona atacada, que había ingerido sustancias alcohólicas, de manera insidiosa y fraudulenta, consistente en ofrecerle de beber hasta el punto de dejarla inconsciente e incapaz de oponerse”.

Robinho cuando era jugador del
Robinho cuando era jugador del AC Milan (EFE/Matteo Bazzi)

No fue hasta 2017, cuando los hechos salieron a la luz. Fue entonces cuando comenzó el proceso judicial que concluyó con un tribunal italiano condenándole por violación grupal. En medio de esta acusación, Robinho dejó el club italiano por el Evergrande de China. En enero de 2022, recibió la condena firme de nueve años de prisión. Sin embargo, un tribunal de Brasil se hizo cargo del caso en 2023, por entonces el delantero ya había colgado las botas. El tribunal brasileño se pronunció después de recibir un audio obtenido por las autoridades italianas, donde se oía a Robinho decir: “Vamos a golpearle la cara. Tú la golpearás en su cara y le dirás; ¿Qué te hice yo?”. Fue entonces cuando dictaminaron nueve años de prisión.

La entrada en prisión de Robinho

En marzo de 2024, a sus 40 años de edad, finalmente se entregó a la policía. Desde entonces, Robinho se encuentra cumpliendo condena en la Penitenciaría Dr. José Augusto Salgado, en la ciudad de Tremembé, situada en el interior de Sao Paulo. En un primer momento, estuvo varios días en aislamiento para su adaptación al centro. Tras ello fue instalado en una celda de unos ocho metros cuadrados que comparte con otro preso. Su tiempo libre lo dedica a hacer cursos de electrónica donde aprende a arreglar electrodomésticos, según relató su abogado, quien también aseguró que el exjugador estaba apuntado como voluntario en un programa de lectura.