
El choque en el Nou Estadi de Tarragona, donde el Málaga logró su ascenso a Segunda división con un gol en el minuto 124, se vio envuelto en una serie de incidentes postpartido que podrían tener serias repercusiones para el Nástic de Tarragona. Los insultos, empujones y amenazas contra los árbitros en el túnel de vestuarios mancharon el encuentro y el ascenso de los andaluces.
De acuerdo con el informe arbitral del colegiado Eder Mallo, se registraron varios eventos deplorables donde el equipo arbitral fue protagonista. Uno de los episodios más alarmantes indicó una agresión física que pudo haber tenido graves consecuencias: “Al finalizar el partido, mientras nos dirigíamos a los vestuarios, un miembro del cuerpo técnico del club local, identificado por su vestimenta pero sin poder ser individualizado ya que salió corriendo, empujó a mi asistente número 1 por las escaleras del túnel de vestuarios, no resultando lesionado”.
La escalada de tensión continuó dentro del vestuario, donde el colegiado y sus ayudantes fueron objeto de insultos y amenazas persistentes. “Una vez en los vestuarios, a los cuales logramos acceder gracias al apoyo de la fuerza pública, se produjeron numerosos incidentes en la puerta de nuestro vestuario. Detallamos a continuación:
- Golpearon nuestra puerta de manera agresiva hasta en 24 ocasiones.
- Nos increparon abriendo la puerta y gritando amenazas como: ‘Vais a morir’, ‘Sinvergüenzas’, ‘Tu hijo va a morir’, ‘Ojalá os matéis’, ‘Hijos de puta’, ‘Que muera vuestra puta familia’, ‘Cobardes hijos de puta’ (acompañado de ‘dar la cara hijos de puta que os vais a enterar’ hasta en 25 veces), ‘No tienes huevos’, ‘Tu puta madre’, ‘Te voy a recibir hasta el final, si tienes huevos baja’ (en cuatro ocasiones).”
El colegiado describe en el acta el miedo que sintieron: “Temimos por nuestra integridad física al ver cómo abrían la puerta y nos increpaban”. Añade también que “la seguridad presente nos indicó que era imposible retirar y controlar a estas personas, ya que según nos comentaron ‘son varios directivos y propietarios del club’”.
Los insultos del jugador del Nàstic
El informe no pasó por alto la reacción del jugador del Nástic, David Concha Salas, quien intentó agredir a uno de los asistentes del árbitro con una botella de agua: “En el minuto 120 el jugador (23) David Concha Salas fue expulsado por el siguiente motivo: por salir del área técnica gritando y gesticulando, protestando una de mis decisiones. Dirigiéndose a mi asistente número 1 en los siguientes términos: ‘Sois unos sinvergüenzas, hijos de puta’. Se negó a retirarse a vestuarios. Previamente, vació una botella de agua de 33cl sobre su cuerpo”.
Estos graves incidentes no quedarán sin sanciones. El próximo miércoles se celebrará la reunión del órgano disciplinario de la Primera RFEF, y se espera que el club catalán enfrente consecuencias significativas debido a las acciones de sus directivos, cuerpo técnico y jugadores. Lo que debería haber sido un motivo de celebración deportiva ha quedado manchado por estos actos. Con la expectativa de las sanciones que podrían afectar al Nástic, las autoridades deportivas buscan enviar un mensaje sin ambigüedades: la violencia y las amenazas no serán toleradas, y aquellos que perpetren estas conductas deberán enfrentar serias consecuencias.
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