La película que habla sobre los robos de piezas de arte en clave de comedia: cómo tener un Caravaggio en casa se convierte en símbolo de poder cuestionable

Presentamos un clip en exclusiva de ‘Cada día nace un listo’, en el que Arantxa Echevarria habla sobre el privilegio a través de la posesión de objetos de incalculable valor

Guardar
Google icon
Fragmento de la película 'Cada día nace un listo' dirigida por Arantxa Echevarria.

La directora Arantxa Echevarria, tras el éxito que supuso La infiltrada (la historia de una joven que ayudó desde dentro a desarticular el comando Donosti de la banda terrorista ETA), necesitaba cambiar de registro y soltarse un poco la melena.

El resultado es Cada día nace un listo, una comedia coral encabezada por Hugo Silva en la que interpreta a Toni Lomas, un buscavidas cuyo mayor logro en la vida fue haber quedado tercero en un concurso de talentos. Ahora malvive haciendo trapicheos y cantando en bolos infames.

PUBLICIDAD

Un día, un rico heredero, Junior (Jaime Olías) cuyo padre acaba de suicidarse por el peso de un escándalo económico, le pedirá que robe un cuadro de su propia casa que, según él tiene una importancia emocional para su familia, antes de que su madre (Belén Rueda) desmantele el domicilio y se haga cargo de él.

Tener en casa un auténtico Caravaggio

El cuadro en cuestión, no es otro que un auténtico Caravaggio, al que aquí se le denomina El muchacho del caldero bruñido, y que, aunque sea un lienzo inventado para la película, podría remitir a Chico mordido por una lagartija.

PUBLICIDAD

En cualquier caso, la película aborda cómo las obras de arte que deberían estar en un museo, se pueden convertir tanto en objetos de estatus dentro del ámbito privado de las clases privilegiadas, como en materia de contrabando dentro del mercado negro. Un tema muy candente después de los robos que se han producido en las más importantes pinacotecas del mundo.

Entrevista a la directora de 'Cada día nace un listo', Arantxa Echevarría
Entrevista a la directora de 'Cada día nace un listo', Arantxa Echevarría

“Es algo que siempre me ha preocupado, que la gente rica pueda tener en sus casas obras de arte que deberían estar en las pinacotecas para que las viera todo el mundo. Y de pronto, entran en el Louvre y se llevan cualquier cosa para venderlas al mejor postor en el mercado negro, solo para el privilegio de algún loco exquisito. Entonces, un tipo poderoso, ¿puede tener en el salón de su casa un Caravaggio sin más para fardar con los demás poderosos? Porque yo creo que hay un momento que el dinero ya no es el poder, sino el poseer algo único", contaba Arantxa Echevarria en la entrevista que le hicimos en Infobae.

Una sátira sobre los privilegios

Cada día nace un listo es una sátira en torno a cómo los ricos quieren privilegiar sus derechos por encima de los demás a toda costa, y cómo los pobres, hacen lo que sea para salir adelante. En la película, ningún bando hará precisamente cosas legales, pero nos encontramos en el terreno de la picaresca, en una especie de Ocean’s Eleven vasco con personajes que se salen de los estereotipos, como los que interpretan Susi Sánchez o Diego Anido, que se convertirán en una pareja cómica que también intentará por sus medios hacerse con la preciada pieza de arte.

Hugo Silva en la película 'Cada día nace un listo', de Arantxa Echevarria
Hugo Silva en la película 'Cada día nace un listo', de Arantxa Echevarria

La película, entronca así con trabajos recientes que han abordado el tema, como el documental de Álvaro Longoria, The Sleeper. El Caravaggio perdido, o la película francesa El cuadro robado, de Pascal Bonitzer.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD