Se publica en formato cómic una de las grandes obras maestras de la literatura tras diez años de la muerte de su autor

El gran artista italiano Milo Manara se ha encargado de poner en viñetas este clásico del que ahora se publica el segundo volumen

Guardar
Se publica el segundo volumen
Se publica el segundo volumen de 'El nombre de la rosa', de Umberto Eco, dibujado por Milo Manara (Lumen) (.)

Acaba de publicarse el segundo volumen de la novela gráfica de El nombre de la rosa (Lumen) culminando así la ‘reinterpretación’ visual de la célebre novela de Umberto Eco llevada a cabo por el artista Milo Manara.

Este nuevo tomo, anticipado como “una obra cumbre de la narrativa gráfica”, continúa explorando el misterioso universo de la abadía medieval en la que transcurren los acontecimientos ideados por Eco.

El argumento retoma la figura de Guillermo de Baskerville, quien ha intensificado su búsqueda de la verdad en un escenario donde el temor se apodera progresivamente de los habitantes del monasterio. Los indicios descubiertos por el investigador le conducen invariablemente a la biblioteca, una construcción laberíntica que resguarda secretos cuyo alcance puede ser devastador.

Tráiler de 'El nombre de la rosa', basada en la novela de Umberto Eco y dirigida por Jean-Jacques Annaud

Paralelamente, Adso de Melk, joven novicio, se ve obligado a enfrentarse a dilemas existenciales guiados por la duda, el deseo y situaciones de violencia que determinarán su propio devenir.

La potente alianza entre Eco y Manara se materializa así en un relato gráfico que entrelaza literatura y cómic en una única pulsación narrativa, poniendo en pie un thriller donde el poder, la herejía y el amor a los libros se combinan para dotar de vigencia y actualidad a una historia que mantiene su capacidad de interpelar a lectores de cualquier generación y procedencia.

El inicio del proyecto de adaptar la novela a cómic

El reconocido dibujante italiano aseguró desde el principio que nunca se hubiera atrevido abordar un proyecto así por iniciativa propia. Sin embargo, gracias a la insistencia conjunta de varias casas editoriales, así como el estímulo de Stefano Eco (hijo del célebre escritor), terminó por aceptar el reto. Según relató Manara, Stefano Eco le transmitió que su padre sentía una profunda admiración por su trayectoria profesional, un gesto que terminó de convencerle.

El propio Manara ha explicado que, al enfrentarse a la adaptación, partió como referencia única del libro original de Eco, alejándose conscientemente del enfoque cinematográfico de Jean-Jacques Annaud, para evitar replicar la visión del realizador francés. “Annaud pudo trabajar con Eco; yo, por desgracia, no tuve esa oportunidad. Mi Umberto Eco es el autor del libro, y lo he seguido al pie de la letra”.

Umberto Eco con el primer
Umberto Eco con el primer volumen de 'En el nombre De la Rosa' en formato novela gráfica (Lumen)

En relación con los personajes, Manara cree que, tanto para él como para Eco, el auténtico protagonista de la novela no es Guillermo de Baskerville, sino el joven Adso. Para configurar la figura de Guillermo, el dibujante ha recurrido a las descripciones del propio Eco, quien había llegado a realizar bocetos. Si Annaud asoció el personaje a Sean Connery, Manara le ha otorgado un rostro igual de impactante, el de Marlon Brando.

El dibujante ha apostado por emplear tres estilos gráficos diferenciados para reflejar la complejidad de la obra: un trazo realista para la dimensión histórica, otro más delicado para plasmar el descubrimiento de la sensualidad de Adso y una técnica próxima a las miniaturas medievales para reproducir las decoraciones, arquitecturas y libros del monasterio.

Décimo aniversario del fallecimiento de Umberto Eco

La publicación de este volumen coincide con la celebración de los ochenta años de Manara y precede a una serie de homenajes previstos en torno al décimo aniversario de la muerte de Umberto Eco.

Eco había dejado instrucciones precisas para evitar conmemoraciones antes de que transcurrieran diez años desde su fallecimiento, de modo que fuera posible evaluar con distancia qué aspectos de su legado merecen sobrevivir y cuáles deben ser olvidados.