El Círculo de Bellas Artes celebra su centenario con una gran exposición: la historia detrás de uno de los edificios más emblemáticos de Madrid

El ilustre centro acoge este repaso de su propia historia con motivo del aniversario de su construcción

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Imagen del Círculo de Bellas
Imagen del Círculo de Bellas Artes, inaugurado en 1926 y donde ahora se celebra una exposición que conmemora su centenario.

Sobre la mesa, una pila de planos y dibujos inéditos. Al fondo, la luz de la Gran Vía recorta la silueta monumental del Círculo de Bellas Artes. La exposición La Casa de las Artes. Abierta desde 1926 desvela la batalla de ideas, ambiciones y polémicas que marcó la construcción de un edificio destinado a cambiar el perfil de Madrid para siempre.

No fue un proceso lineal ni pacífico. Antonio Palacios, arquitecto visionario, había presentado su proyecto al concurso de 1919, pero el jurado lo descalificó por un detalle reglamentario: su propuesta superaba la altura máxima permitida. Otros diseños que también excedían el límite no sufrieron la misma suerte. El escándalo recorrió los pasillos y los socios exigieron una segunda votación. La decisión final recayó en quienes usarían la casa. Palacios, inicialmente apartado, regresó como favorito de la mayoría. En mayo de 1920 asumió el reto, rodeado aún de controversia.

La sala Goya reconstruye ahora ese proceso, desde el concurso hasta la inauguración de 1926. Se muestran planos originales, dibujos preparatorios y fotografías de época, junto a piezas inéditas que revelan la complejidad técnica y la ambición artística del proyecto. El edificio fue pensado desde el principio como una declaración de modernidad. Las bases del concurso lo exigían: “El carácter eminentemente artístico y moderno que ha de ostentar el edificio que se destina a casa social del Círculo de Bellas Artes”. Participaron quince arquitectos, pero la elección quedó desierta: ningún finalista alcanzó la mayoría necesaria. El veredicto popular trajo de vuelta a Palacios. Su propuesta, rechazada en los despachos, triunfó en la votación de los socios.

Inauguración de la exposición 'La
Inauguración de la exposición 'La Casa de las Artes. Abierta desde 1926'. (Ricardo Rubio/Europa Press)

Un símbolo metropolitano

La obra de Palacios se alzó en la Gran Vía como un manifiesto de vocación urbana, cosmopolita y metropolitana. En su memoria de proyecto, el arquitecto describió con detalle la distribución, los materiales y la ornamentación del edificio. La exposición permite rastrear esa evolución: desde las primeras rectificaciones y cambios en el diseño, hasta las intervenciones de artesanos como Mario Maragliano en los mosaicos y Ángel García en las esculturas. Carpinteros, marmolistas, cerrajeros y pintores dejaron su huella en la construcción, reflejada en minutas y contratos aún conservados.

El 8 de noviembre de 1926, el edificio abrió sus puertas al ritmo de una exposición de Ignacio Zuloaga, bajo la mirada de Alfonso XIII y las principales autoridades del país. Las críticas iniciales no impidieron que, desde el primer día, el Círculo de Bellas Artes se convirtiera en un centro de exposiciones, tertulias, conciertos y fiestas, abierto a la vida moderna y sus tensiones. Palacios, ese mismo año, ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su intervención en la ciudad continuó con el Banco Mercantil e Industrial en la calle de Alcalá, pero el Círculo quedó como su obra definitiva en Madrid.

Inauguración de la exposición 'La
Inauguración de la exposición 'La Casa de las Artes. Abierta desde 1926'. (Europa Press)

Cien años de cultura viva

Un siglo después, el edificio sigue siendo un icono de la vida cultural madrileña. La exposición no solo muestra el patrimonio arquitectónico, sino que revive el pulso de los salones, talleres y espacios de encuentro donde generaciones de artistas, escritores y públicos diversos han encontrado su lugar. El catálogo editado para la ocasión recopila los documentos y análisis de especialistas como Juan Miguel Hernández León, Carlos Sambricio, Álvaro Bonet, Helena Pérez Gallardo e Iñaki Ábalos, quienes diseccionan la historia y los gestos que hicieron del Círculo un símbolo de modernidad.

La programación del centenario incluye Eclosión. El Círculo de Bellas Artes en los años 80 y 90, que analiza la renovación de la institución en esas décadas, y La lechuza de Minerva, una mirada crítica sobre la transformación del espacio en campo de debate político y artístico. El 9 de mayo, coincidiendo con el Día de Europa, el Círculo abrirá sus puertas para una gran jornada de celebración. Música, artes plásticas, performances y juegos tomarán el edificio, invitando a la ciudadanía a recorrer y habitar este lugar emblemático. En la programación destaca el concierto extraordinario de Lise Davidsen y James Baillieu el 24 de mayo, con un repertorio de Schubert que une poesía y drama musical.

Declaraciones del presidente de Sociedad General de Autores y Editores, Antonio Onetti, quien ha explicado que la exposición 'La Movida, juventud y libertad. 1977-1986' recoge "todo lo que fue señero en La Movida". Así, ha explicado que la muestra es "una representación de todos los grupos que participaron en la movida desde sus distintas etapas, pero no solo en el terreno de la música, sino también en la fotografía, en el figurinismo, en el cine y en todas las disciplinas que participaron en lo que era un movimiento cultural".

La memoria del Círculo se expandirá también a través del nuevo Portal de Archivo, un proyecto digital que permitirá consultar miles de documentos inéditos sobre la historia de la institución, desde finales del siglo XIX hasta hoy. El centenario del Círculo de Bellas Artes no es un cierre, sino la apertura de un nuevo ciclo. Un recordatorio de que la cultura, como el edificio de Palacios, sigue viva en el corazón de Madrid.