La Universidad de Vigo lidera un proyecto que usa IA y 'big data' para prevenir accidentes

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Vigo, 2 nov (EFE).- El grupo GeoTech de la Universidad de Vigo lidera un consorcio de 18 socios de 12 países que apuestan por el análisis masivo de información para, con una combinación de inteligencia artificial y 'big data', dar con nuevas vías para la prevención de accidentes y la mejora de la gestión de las infraestructuras.

El proyecto se llama 'Road4Safe' y su objetivo es mejorar la seguridad vial mediante la predicción y prevención de accidentes antes de que se produzcan, para lo que se desarrollará un ‘gemelo digital’ (DT) del tráfico rodado y de las infraestructuras basado en IA, que integrará datos procedentes de múltiples fuentes (vehículos conectados, sensores de infraestructura, datos ambientales e históricos) para generar predicciones de riesgo en tiempo real.

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Según informa la UVigo, se llevarán a cabo dos proyectos piloto complementarios: uno en Austria, en el que se pondrán a prueba escenarios críticos en túneles y rampas de entrada y salida, y otro en el Corredor de Vizcaya (España), que evaluará la predicción de riesgos a escala de red.

Al finalizar el proyecto, las tecnologías ofrecerán una solución integral para la gestión proactiva de la seguridad, en consonancia con el objetivo ‘Visión Cero’ de la UE.

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El investigador principal del proyecto, el catedrático Pedro Arias, señala que su hilo conductor es la prevención: anticiparse al accidente.

“Damos prioridad a las carreteras secundarias y a los tramos de transición, como los accesos y salidas de autovías o túneles, donde las diferencias de velocidad y unos estándares de diseño más bajos aumentan la gravedad de los accidentes”, explica antes de recordar que el 56% de las 25.600 personas que fallecieron en la UE en 2023 lo hicieron en vías secundarias.

El proyecto se centrará en la gestión del tráfico en tiempo real, con el objetivo de anticipar retenciones, detectar conducciones erráticas, emitir avisos de colisión y recomendar velocidades seguras para cada tramo, pero también en las infraestructuras, con la identificación de los tramos en los que el riesgo se debe a las propias características de la carretera y la propuesta de medidas a largo plazo.

También se simulará cómo afectan a la seguridad el deterioro de las infraestructuras y las distintas estrategias de mantenimiento.

Asimismo, se trabajará en el ámbito de la movilidad conectada, en lo relativo a la comunicación entre vehículos e infraestructuras para hacer llegar los avisos a los conductores, y en el diseño de interfaces que permitan transmitir esos mensajes de forma clara y comprensible.

La UVigo coordina un total de 18 socios de 12 países, de los que cinco participan como asociados (dos entidades australianas, dos estadounidenses y otra de Singapur).

Entre los 13 beneficiarios (socios con presupuesto) figuran las universidades de A Coruña, Chemnitz, Delft y Queensland, así como empresas destacadas en el ámbito de las tecnologías avanzadas aplicadas al transporte, tanto en el caso de los vehículos, como la británica HAAS Alert y la húngara Commsignia, como en el de las infraestructuras, entre ellas las españolas Cemosa y Xouba Ingeniería.

El consorcio se completa con otros agentes, como la corporación pública de autopistas de Austria, Asfinag; la Federación Internacional de Carreteras (IRF), o la Fundación Tecnalia.

El proyecto arrancó oficialmente la semana pasada con una reunión en Vigo y está financiado por el programa Horizonte Europa de la Comisión Europea, tiene una duración de 42 meses y un presupuesto superior a los cinco millones de euros. EFE

rmb/am/jlp

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