Alimentos 3D y estimulación neuromuscular para combatir la disfagia que dejan los ictus

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Valladolid, 29 oct (EFE).- La impresión de alimentos 3D, la estimulación eléctrica neuromuscular y la intervención logopédica articulan el proyecto Nutricia 3D, una iniciativa pionera de ASPAYM Castilla y León ante una de la secuelas que pueden dejar los ictus: la dificultad para tragar alimentos y líquidos conocida como disfagia.

Este proyecto piloto permite ofrecer comidas seguras, nutritivas y con una apariencia atractiva, mejorando así la rehabilitación de la deglución, según ha detallado este jueves ASPAYM en un comunicado con motivo de la celebración del Día Mundial del Ictus.

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Nutricia 3D conecta la innovación tecnológica con una necesidad concreta de la rehabilitación neurológica para favorecer una alimentación más segura y una experiencia satisfactoria para quienes encuentran dificultades al tragar.

ASPAYM ha incidido en que la impresión 3D permite trabajar con ingredientes habituales, preparados hasta alcanzar una consistencia adecuada para su procesamiento, y darles formas reconocibles y cuidadas.

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Esa posibilidad abre nuevas vías para mejorar el aspecto visual de los alimentos adaptados y favorecer una experiencia más agradable, respetando las preferencias y la dignidad de quienes los consumen.

Los datos recogidos en el test realizado en el marco de ese proyecto muestran una tendencia favorable a la impresión 3D frente a la alimentación tradicional, especialmente en los aspectos visuales, motivacionales y de satisfacción.

Y respaldan su potencial para ofrecer una experiencia alimentaria más atractiva y satisfactoria a las personas con disfagia.

Además, Nutrictia 3D dispone de una plataforma digital con 20 video recetas y recetarios descargables para facilitar el acceso a propuestas de alimentación adaptada.

El proyecto cuenta con equipamiento en Burgos, León y la Unidad de Rehabilitación Neurológica de ASPAYM Castilla y León en Simancas (Valladolid), en él participan ocho profesionales, y dispone de una plataforma digital con 20 video recetas y recetarios descargables para facilitar el acceso a propuestas de alimentación adaptada.

ASPAYM Castilla y León, que cada año atiende a un millar de pacientes con daño cerebral en sus centros de Valladolid, Ávila, León, Burgos y Palencia, ha puesto el foco este Día Mundial del Ictus en la importancia de la rehabilitación especializada y en las necesidades que pueden surgir tras un daño cerebral adquirido, entre ellas las dificultades para tragar alimentos y líquidos.

En España se producen alrededor de 90.000 nuevos casos de ictus al año, según la Sociedad Española de Neurología, son más de 435.400 las personas que viven con daño cerebral adquirido en nuestro país.

La magnitud del problema también se refleja en los datos de mortalidad, ya que el Instituto Nacional de Estadística contabilizó 22.341 fallecimientos por enfermedades cerebrovasculares en España en 2025.EFE

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