Hallan más pistas del pecio italiano hundido frente a la costa de Marbella en 1887

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Málaga, 25 oct (EFE).- Arqueólogos subacuáticos han descubierto nuevas pistas para identificar un pecio hundido frente a la costa de Marbella en 1887 como el barco italiano 'Garigliano', tras documentar 34 metros visibles de restos que posiblemente correspondan al buque, que iba de Marsella a Buenos Aires.

Esta bricbarca (buque de tres o más palos) naufragó cargado de materiales constructivos en un temporal y ahora el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), a través de su Centro de Arqueología Subacuática (CAS), ha finalizado la intervención arqueológica en el pecio, localizado en la zona marbellí de Cabopino.

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La campaña de esta unidad científica de la Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte de la Junta de Andalucía se ha prolongado durante quince días y está previsto que en 2027 lleve a cabo más inmersiones para profundizar en la investigación, aún no concluida, de restos del barco.

La consejera de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte, Patricia del Pozo, ha destacado la labor del equipo científico de ese centro de arqueología por "aportar nuevos datos al conocimiento de nuestro pasado común, mediante la investigación de vestigios históricos que se encuentran en fondos marinos de las costas andaluzas".

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Este tipo de embarcaciones podía alcanzar aproximadamente 45 metros de eslora y, por el momento se han documentado 34 metros visibles de la estructura.

El estudio de distintos sectores de la arquitectura naval sigue confirmando que el pecio corresponde con un buque mercante de transporte transoceánico durante el último tercio del siglo XIX, que viajaba en el marco de las redes comerciales que conectaban Europa y América.

La campaña ha ofrecido datos de la posición en la que quedó el barco tras el naufragio, en el que embarrancó con la proa orientada hacia la playa con una acusada escora hacia babor, y todo parece indicar que ambas bandas terminaron abriéndose y cayendo hacia el exterior, posiblemente, como consecuencia del peso ejercido por el cargamento una vez perdida la estabilidad de la embarcación.

Durante la intervención, en la que también ha participado la Universidad de Granada, se han realizado dos sondeos arqueológicos: uno en la zona de proa, en el entorno de la carlinga del 'trinquete' (elemento estructural relacionado con el apoyo y encaje del mástil), y otro en la zona central de la embarcación, junto a uno de los 'mamparos' o tabiques conservados.

Ha sido así con el objetivo de obtener información sobre la compartimentación interna del buque y su relación con espacios destinados al almacenamiento de la carga.

También se han efectuado dos actuaciones de limpieza arqueológica: una centrada en la banda de estribor, para documentar mejor los elementos constructivos conservados, y otra sobre una zona del cargamento, donde se ha podido observar que el barco llevaba distintos niveles de estiba o carga.

Se han identificado hasta el momento cuatro producciones diferentes de baldosas entre el cargamento que llevaba el barco, tres de ellas presentan marcas relacionadas con fabricantes conocidos del sur de Francia (Pierre Lançon, Roux B. Martin y A. Remuzat), todos ellos vinculados a importantes centros productores del área de Marsella y Aubagne durante el siglo XIX.

Han documentado además una producción de tejas fabricadas por Pierre Sacoman, en Saint-Henri de Marsella, lo que contribuye a precisar la procedencia de parte del material transportado.

Especial interés presenta la localización de 26 barriles, ya que la documentación histórica analizada señala que entre las mercancías transportadas se encontraba cemento romano, por lo que una de las líneas de investigación será contrastar esta información con los restos conservados.

Algunos de los barriles parecen conservar todavía parte de su contenido y se han tomado muestras para determinar su naturaleza.

Durante la campaña se han tomado también otras muestras de diferentes elementos de la embarcación: las de madera permitirán identificar especies empleadas en la construcción del barco, mientras que las del forro de cobre del casco contribuirán al estudio tecnológico del buque. EFE

(foto)

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