0-2. Doblete de Neto, victoria del Chelsea y evacuación en camilla de Dibu Martínez

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Iñaki Dufour

Redacción deportes, 17 oct (EFE).- Dos goles de Pedro Neto, el primero a los 44 segundos del inicio de la segunda parte, sellaron el triunfo del Chelsea, a servicio en el 0-1 de Morgen Rogers, que rozó la expulsión en el tramo final del primer tiempo, en un duelo marcado por el choque tremendo sufrido en el minuto 66 por Dibu Martínez, evacuado consciente y en camilla.

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Sobrepasada la hora del encuentro, todo se paró de repente, por el golpe del guardameta internacional argentino con Jarrad Brantwhaite en el área (el defensa iba al remate y el portero salió al despeje), que causó preocupación en todo el estadio.

El central se restableció, tras ser supervisado sobre el mismo césped. El campeón del mundo argentino, consciente, quedó tendido en el suelo, asistido durante ocho minutos sobre el terreno. Fue evacuado en camilla, inmovilizado completamente, rumbo al vestuario, conmocionado, sin poder continuar en el encuentro, a la espera de las pruebas que determinen el alcance de la conmoción.

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Ya ganaba por 0-1 el Chelsea, al que no le bastó antes con la posesión. Le faltó claridad, profundidad y contundencia. En niveles tan altos de manejo del balón, con tanto tiempo con la pelota en su poder en la primera parte (por momentos por el 73 por ciento, al descanso en el 63 por ciento), le faltó un caudal más potente en los últimos metros, pero, aún más, se quedó sin pegada durante todo el primer acto.

El bloque de Xabi Alonso sí dispuso de hasta tres ocasiones, pero todo más lejano o a balón parado. A lo segundo correspondió la tremenda volea de Moisés Caicedo que reventó la cruceta o el cabezazo que sacó bajo palos Armstrong, todo ya en el tramo final de la primera parte, como el disparo lejano de Pedro Neto que palmeó Pickford en el aire.

Hubo méritos para el gol en esas tres acciones, también los tuvo el Everton en dos ocasiones de Barry, al que le faltó también acierto. No es nuevo. Más evidente fue en un cabezazo sobrepasado el cuarto de hora, cuando el Everton visibilizó sus intenciones más allá de su medio campo, dominado hasta entonces –y después- por su oponente.

También jugó con fuego el Chelsea. En concreto, Morgan Rogers, amonestado en un conflicto con Tarkwoski primero y demasiado imprudente después en una entrada a ras de suelo por un balón dividido con Garner. El golpe final, con los tacos sobre la rodilla de su adversario, puso en discusión si era la segunda amarilla. Lo pareció. Pero no la vio.

Un momento de tensión superado por el Chelsea, Xabi Alonso y Morgan Rogers. El futbolista por el que pagó 138 millones de euros este verano fue decisivo después, en el comienzo de la segunda parte, técnico, potente e imparable en su incursión por el extremo izquierdo para agitarlo todo. Su pase atrás lo remachó Pedro Neto. El 0-1 en apenas 44 segundos desde la vuelta del vestuario. Un impulso para un triunfo crucial.

No fue más allá porque Garner se cruzó providencial en una jugada entre ambos, pero al revés. El centro fue de Neto desde la línea de fondo tras su incursión por la derecha. El remate fue de Rogers, interceptado por el centrocampista rival cuando su único destino era el gol, con Pickford aparentemente batido. No hubo respuesta ofensiva del Everton, que recibió el segundo gol ya en el 90 por medio de nuevo de Neto.

Ficha técnica:

0 - Everton: Pickford; Maitland-Niles (George, min. 55), Tarkowski, Banthwaite, Mykolenko; Garner, Armstrong (Norgaard, min. 85); Röhl, Dewsbury-Hall, Grealish (Brennan Johnson, min. 85); Barry.

2 - Chelsea: Dibu Martínez (Mike Penders, min. 75); Acheampong, Lacroix, Colwill; Neto (Welbeck, min. 92), Hernderson, Caicedo (Lavia, min. 92), Hato (Palestra, min. 92); Palmer, Rogers; Joao Pedro.

Goles: 0-1, min. 46: Neto. 0-2, min. 91: Neto.

Árbitro: Paul Tierney. Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Armstrong (min. 23) y Tarkowski (min. 34) y a los visitantes Pedro Neto (min. 25), Rogers (min. 34) y Palmer (min. 65).

Incidencias: partido correspondiente a la séptima jornada de la Premier League, disputado en el estadio Hill Dickinson ante unos 52.000 espectadores. EFE

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