Los centros tecnológicos muestran cómo sobrevivir en entornos extremos como el espacio

Guardar

Madrid, 15 oct (EFE).- Los centros tecnológicos españoles muestran hoy en Madrid algunos de los desafíos que van a marcar el futuro de la innovación, y entre ellos algunas de las tecnologías que podrían ayudar a las personas a sobrevivir en entornos extremos, como el espacio.

Tecnologías para producir alimentos en una instalación aislada, con recursos energéticos y agua limitados; máquinas capaces de orientarse sin un sistema de navegación como el GPS; estructuras textiles resistentes y ultraligeras inspiradas en nidos de abeja; un generador eólico diseñado para aprovechar el movimiento del viento en condiciones como las de Marte; o chips que reproducen determinados comportamientos de tejidos humanos en condiciones como la microgravedad.

PUBLICIDAD

Son algunas de las innovaciones tecnológicos que se exhiben en 'MeetechSpain 2026', un evento organizado por la Federación Española de Centros Tecnológicos (Fedit) que reúne en Madrid a representantes de estos centros, de grandes empresas, de organismos y administraciones públicas, y cientos de científicos y tecnólogos para debatir sobre algunos de los principales retos de la innovación.

El evento anual de la Fedit, convocado con el lema 'Hecho en España; apto para otros mundos', ha puesto el foco en las innovaciones que serán necesarias para asegurar la habitabilidad fuera de la Tierra, y en el esfuerzo que están haciendo muchos centros tecnológicos españoles para desarrollar nuevas fuentes de energía, lograr materiales más resistentes y ligeros, producir con recursos limitados, automatizar operaciones complejas o reforzar la autonomía tecnológica europea.

PUBLICIDAD

"Lo interesante de plantear un desafío tan ambicioso como vivir fuera de la Tierra es que nos obliga a buscar soluciones que también necesitamos aquí", ha subrayado el director general de la Fedit, Áureo Díaz-Carrasco, durante una visita guiada a la exposición en la que se proponen algunas de esas soluciones.

Los responsables de varios de esos centros han mostrado cómo dar una segunda vida muchos de los materiales procedentes del sector aeronáutico para reducir la necesidad de usar materias primas vírgenes; soluciones para realizar un procesamiento inteligente de datos a bordo de los propios satélites que los captan; sistemas de inteligencia artificial capaces de detectar drones no autorizados; o tecnología capaz de capturar y reparar un satélite en órbita.

Los datos facilitados hoy por la Fedit apuntan que cada año sus sesenta centros colaboran con unas 30.000 empresas, desarrollan más de 22.000 proyectos de innovación y cuentan con más de 11.000 profesionales, de los que casi 9.000 son investigadores; o que su contribución a la economía española alcanza los 7.702 millones de euros de PIB (en 2024).

En el acto inaugural, la secretaria general de Innovación del Ministerio de Ciencia, Teresa Riesgo, ha subrayado el papel esencial que desempeñan estos centros en el ecosistema innovador español y se ha referido a la trascendencia del momento actual, ya que se está debatiendo en el seno de la UE el marco financiero plurianual (2028-2034) y algunas partes están defendiendo una reducción del programa Horizonte Europa para la investigación y la innovación.

El director de la Agencia Espacial Española, Juan Carlos Cortés Pulido, quien ha pronunciado la conferencia inaugural del evento, ha valorado también el papel "clave" de los centros tecnológicos y la fortaleza y competitividad del sector aeroespacial español, que le llevará el próximo año a sumarse al 'club' de países -sólo diez- que tienen capacidad de poner en órbita cohetes con carga útil (el 'Miura 5' de la empresa PLD).

Cortés Pulido ha radiografiado durante su intervención el actual panorama espacial, marcado por la irrupción de gigantescas empresas estadounidenses, por la hegemonía estadounidense y la competencia china, o por la emergente 'economía lunar' , y ha incidido en que Europa y España no pueden quedar fuera de esa carrera y en que el problema no es tecnológico ni de capacidades (que ya han demostrado, ha dicho, en numerosas misiones espaciales) sino de inversión. EFE

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD