El acusado de acabar con la vida de su vecino en Beniel (Murcia) en 2025 pide perdón y dice que actuó así por "miedo"

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El acusado de acabar con la vida de su vecino de 63 años en la Vereda de la Basca, en Beniel (Murcia), el 24 de enero de 2025, ha expresado este lunes, durante la última sesión del juicio celebrado en la Audiencia Provincial, su arrepentimiento por lo sucedido y ha afirmado que actuó así por "miedo".

"Quiero decir que me arrepiento mucho de lo que hice aquel día", ha afirmado durante el trámite de interrogatorio, en el que solo ha respondido a las preguntas de su letrado.

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El procesado, en prisión provisional desde el día de los hechos, ha expresado que se siente "fatal", ha pedido perdón a la familia de la víctima y ha añadido que la conciencia no le va a dejar tranquilo "nunca" por todo lo ocurrido.

En relación con el inicio de la agresión, el acusado ha explicado que el incidente se produjo cuando recriminó a la víctima que estuviera "gesticular mucho" ante dos ancianos de la pedanía, a los que creía que iba a hacer daño.

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De acuerdo con su testimonio, tras pedirle que se marchara, el agredido avanzó hacia su posición y él le volvió a gritar que se fuera del lugar. Ante esa advertencia, según la versión del encausado, la víctima se abalanzó y él reaccionó asestándole un golpe con un palo de madera.

Respecto a la secuencia posterior del ataque, el hombre ha sostenido haber sufrido una pérdida de memoria sobre los impactos continuados. "Le di un golpe en la cara y ahora lo siguiente no me acuerdo", ha enfatizado, tras lo que ha señalado que su siguiente recuerdo fue ver al agredido en el suelo: "Yo pensaba que lo dejé inconsciente".

El joven ha alegado padecer una discapacidad del 82% asociada a miopía magna e hipoacusia bilateral congénita, que se vio agravada durante la jornada de los hechos porque el audífono "se había estropeado unas cuantas semanas" y oía "muy mal" a la gente.

Asimismo, la defensa del joven ha consignado diagnósticos mentales de trastorno límite de la personalidad.

Sobre la consignación judicial de 90.000 euros destinada a indemnizar a los herederos del fallecido, el acusado ha precisado que reunió la suma a través de préstamos concedidos por su entorno familiar directo. "Yo todos los meses le tengo que estar dando a cada una el dinero hasta que se lo devuelva", ha sostenido.

Tras la declaración, las partes han formulado sus conclusiones definitivas ante el jurado popular en la Audiencia Provincial de Murcia.

El Ministerio Fiscal ha modificado su escrito inicial para aplicar la atenuante de reparación del daño tras la consignación de la indemnización, solicitando finalmente 11 años de prisión por un delito de homicidio en el marco de una discusión previa y descartando la alevosía y el ensañamiento.

Por su parte, la acusación particular ha mantenido su petición de condena por un delito de asesinato al argumentar la concurrencia de alevosía, ensañamiento y especial vulnerabilidad de la víctima, y ha interesado medidas accesorias de prohibición de residencia en Alquerías y Beniel por un plazo de entre 10 y 15 años, prohibición de acercamiento por 15 años y 5 años de libertad vigilada.

En último lugar, la representación defensora del procesado ha solicitado que los hechos sean tipificados como un delito de homicidio con una condena de 5 años de prisión, al fundamentar su escrito en la atenuante ordinaria de anomalía psíquica y sensorial en concurso con las atenuantes muy cualificadas de reparación del daño y de confesión tardía con colaboración eficaz con las fuerzas de seguridad.

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