Marchando 200 platos de lentejas: un colectivo gastronómico cocina para la acampada de Sol

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Mercedes Ortuño Lizarán

Madrid, 29 sep (EFE).- Pablo remueve el sofrito mientras Nacho sigue pelando verduras y hortalizas. Cuatro amigas más los ayudan para lograr su objetivo de este martes: repartir unas doscientas raciones de comida caliente entre los acampados por la vivienda en la Puerta del Sol. Hoy tocan lentejas.

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Estos dos jóvenes, Pablo Ibáñez y Nacho Vivo, forman el colectivo gastronómico Mange Quoi. Normalmente se dedican a preparar 'caterings', montar restaurantes temporales o hacer intervenciones artísticas en torno a la comida, pero esta vez no querían dejar pasar la oportunidad de apoyar a su manera el movimiento ciudadano surgido en la emblemática plaza después de la gran manifestación del pasado sábado por el acceso a la vivienda y contra el desahucio de Maricarmen.

"Lo nuestro es la cocina, y creemos que llevar comida caliente a las compañeras que están acampadas en Sol era la manera que teníamos de poner nuestro granito de arena para hacer que esta situación cambie de una vez. Es una realidad que nos atraviesa a todos y tenemos que hacer algo por que cambie", explica a EFE Nacho, "muy emocionado de participar en la protesta".

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Este es el segundo día que Mange Quoi reparte comida en la acampada. El lunes ya pudieron preparar alrededor de cien raciones que tuvieron una recepción estupenda en la plaza: "Fue superemocionante y la gente fue superagradecida. Nos decían que estaban un poco hartos de la tortilla y la empanada de Mercadona. Algo calentito te da muchas fuerzas".

Este martes pueden doblar la cantidad de raciones porque han pasado de cocinar en casa de una de sus amigas a hacerlo en el local de la cooperativa Veguiterráneo, cuyos miembros se enteraron de la iniciativa por redes sociales y no dudaron en ceder el espacio para la causa.

Mientras cocinan, comentan todavía impresionados la generosidad y solidaridad de la gente que está colaborando económicamente: "Ha sido abrumador. Hemos tenido un montón de bizums, donaciones anónimas de 50, 100, 300 euros... Tenemos un buen fondo para seguir adelante con esto los días que hagan falta", agradece Nacho.

También señala que es una opción para que las personas que quieran colaborar con la protesta y no puedan estar allí físicamente por los motivos que sean tengan otra forma de hacerlo.

El plato de hoy son lentejas con calabacín, zanahoria, patata, un poquito de arroz y un toque de vinagre de chimichurri con piparras por encima.

Un "menú popular", sin gluten, sin lactosa y vegano, que esté "dentro de todas las restricciones y preferencias alimentarias de la gente" para que pueda comerlas todo el mundo. "Nos gusta el reto", añade el cofundador de Mange Quoi.

De cara a los próximos días ya tienen en mente otros guisos como un potaje con espinacas.

"Para nosotros la comida es un lenguaje de cariño y de amor, y de esta forma les entregamos todo lo que les debemos a quienes están allí. Ayer llovió un montón y un guiso calentito les vino genial", apunta Nacho.

Como en la propia acampada, hay que organizarse en el trabajo o los estudios para poder participar.

Entre las amigas que ayudan este martes a Pablo y Nacho, algunas se han pedido el día libre y otras, como Sarah, están pendientes del ordenador y de alguna que otra reunión.

"Nosotros también tenemos una actividad de trabajo detrás y tenemos nuestras vidas y a lo mejor no vamos a poder estar al cien por cien todos los días. La idea que tenemos en mente es hacer una cartera de voluntarios", comenta Nacho, quien celebra que, como este martes, tienen "miles de amigos dispuestos a ayudar siempre en este tipo de causas".

Con su apoyo, confía en aguantar el tiempo que dure la acampada, que la Comunidad de Madrid ha pedido desalojar pero cada noche cuenta con más tiendas de campaña: "Hasta el último día, comida caliente para las que ponen el cuerpo por nosotras". EFE

(Foto) (Vídeo) (Audio)

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