Marco Polope corta una oreja en Algemesí (Valencia) y confirma su buena evolución

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Andrés Verdeguer

Algemesí (Valencia), 25 sep (EFE).- Marco Polope ha cortado este viernes un trofeo de peso en Algemesí (Valencia) y ha confirmado su evolución ante las ásperas embestidas de los novillos de Mariano y Carmen Arroyo.

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El valenciano de Torrent pisó terrenos de compromiso e imprimió proverbial temple con gran lucidez y aplomo. Por su parte, el gaditano Gonzalo Capdevila también cortó una oreja, pero del novillo más fácil, flojo y cómodo de la tarde.

El primero de la tarde, de Mariano y Carmen Arroyo (a partir de ahora los Arroyo) se llamó 'Partidario', pero no se casó con nadie.

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Desmontó al piquero Juan Melgar y se quedó sin que le metieran las cuerdas; al banderillero David Merino le rajó la taleguilla cuando lo cogió como para herirle en el primer par y se libró; y por último fue a su matador, Gonzalo Capdevila, al que le levantó los pies del suelo, cuando ya lo tenía confiado, entre los pitones, y le lanzó un derrote seco. Todo lo grande que es, Capdevila cayó a plomo contra la arena.

Y es que la lidia no tuvo orden. La cuadrilla atacó con los palos por el lado estrecho en vez de por el ancho. El de los Arroyo no fluyó, muy bruto, siempre sujetado de atrás con el freno de mano echado, midiendo y con poca entrega, pero con poder. Muy tapado estuvo el novillo ante un Capdevila tan voluntarioso como nublado.

El segundo, también castaño y con romana, pero algo más recortado, fue recibido con ovación. Bastorro, embistió a oleadas. Raúl Martí se trabajó una brega costosa.

Marco Polope, muy seguro y mandón, no le dudó en el inicio, marcando el rumbo por abajo. Afligido al sentirse obligado, la embestida del novillo se quedó mirona y a media altura. Capaz, resolutivo, la faena del valenciano fue sin artificios. Temple, alturas, distancias. Meritorio al natural, muy tapado, y el muletazo con principio y remate. La estocada, contraria y fulminante. Oreja de peso para Polope reafirma las buenas sensaciones de torero que desprende.

El cuarto fue otra papeleta. Con las manos por delante atropellaba más que embestía. La cuadrilla cien por cien valenciana de Marco Polope, compuesta por César Fernández, Raúl Martí y Juanfran Marín, pasó con aprietos el tercio de banderillas, pero con orden lidiador.

El de Torrent volvió plasmar con torera actitud, sin aspavientos y firmeza la madurez lograda ante un novillo áspero y seco, pero con al que por momentos le impuso la magia del temple y le extrajo muletazos por abajo llegando con la muleta hasta el mismo hocico y pasándose aquello por la faja. Brillante, de uno en uno, muy agarrado al piso y cada vez más asentado sobre los riñones, vertical y los muletazos limpios, largos, profundos, buenos de verdad. La media estocada en buen sitio fue de efecto lento. Ovación.

El gaditano Capdevila estuvo fácil con el tercero de la tarde, escaso de trapío y flojo en los primeros tercios, en la muleta se mantuvo y, sobre todo, se dejó mucho el novillo. Faena larga, encimista, amontonada y muy para la galería. Tras estocada tendida, una oreja.

Otro dato. El palco. Parece que les cueste dinero sacar el pañuelo para cambiar el tercio, dar un trofeo o señalar el aviso. El presidente de hoy sólo asomaba la puntita y luego lo que se recreaba plegándolo y desplegándolo. Ni que lo tuviese que planchar él. Resulta ridículo tanto envaramiento y postureo. Y parecía que el cartel generado por IA iba a ser lo peor de esta semana taurina.

Cuarto novillos de Mariano y Carmen Arroyo bastos, salvo el flojo tercero, abecerrado sin trapío. Mansos y desrazados.

Gonzalo Capdevila, de grana y oro: pinchazo estocada tendida y descabello (silencio tras dos avisos); estocada tendida (oreja tras aviso).

Marco Polope, de rosa palo y oro: estocada contraria (oreja); pinchazo hondo y dos descabellos (ovación tras aviso).

 Séptima de abono de la Semana Taurina de Algemesí. Lleno (unos 4.500 espectadores).

av/jlp

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