Zerocalcare: "Era más fácil que me acuchillaran cuando solo me conocían los nazis"

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Barcelona, 22 sep (EFE).- El historietista italiano Zerocalcare, reconocido a nivel mundial por la serie animada de Netflix 'Cortar por la línea de puntos', ha asegurado durante la presentación de su nueva novela gráfica 'En el nido de las serpientes' que era más fácil que lo acuchillaran cuando solo lo conocían los nazis.

En esta nueva entrega, Michele Rech (Arezzo, Italia, 1983), conocido como Zerocalcare, recoge la historia que hay detrás del juicio de la activista antifascista italiana Ilaria Salis, detenida en Hungría en 2023 acusada de haber causado "lesiones que podrían poner en peligro la vida" de tres militantes neonazis húngaros durante el Día del Honor.

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El Día del Honor es un homenaje a los soldados alemanes y húngaros muertos durante el asedio de Budapest por parte del Ejército Rojo, en el que se reúnen neonazis de toda Europa.

El dibujante, que no justifica la violencia, sí que remarca que hace más de dos décadas que suspendió su juicio sobre ella, ya que, o bien abandonaba su militancia, o bien se enfrentaba a la extrema derecha.

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"Tuve mi crisis de conciencia en mi relación con la violencia, una crisis mucho antes de este libro. En 2003 fui víctima de agresiones por parte de personas de extrema derecha y estuve casi un año con amnesia. Todo pasaba entre la impunidad y el rechazo de las fuerzas de seguridad, que se negaban a entrar en el asunto, por lo que tuvimos que decidir si dejábamos de reunirnos o los enfrentábamos", recuerda Zerocalcare.

Pese a esto, Rech ha abogado siempre por el diálogo. "Ahora nos hemos acostumbrado a que todo el mundo crea tener el derecho de decir esas cosas. Decirle a un compañero de trabajo que lo que está diciendo da asco igual traería más humanidad", analiza el dibujante, que ve 'En el nido de las serpientes' (Reservoir Gráfica) "una contribución en esa dirección".

"Este libro tiene una función muy práctica, ya que el dinero servirá para contribuir a los gastos de los juicios de estas personas, aunque no sé hasta qué punto cambiará las cosas desde lo cultural", matiza el historietista, que agrega que "es importante que las personas que vienen de mi mundo se comprometan a mantener la línea firme".

En cuanto a su relación a día de hoy con la extrema derecha, Zerocalcare confiesa que recibe amenazas desde mucho antes de saltar a la fama, ya que hace "25 años" que él y los "fascistas" se conocen.

"En este momento, ser un personaje público me pone en una situación de mayor seguridad, porque era más fácil que me acuchillaran cuando solo me conocían los nazis. Ahora las amenazas son por internet y es difícil que en la vida real alguien asuma la responsabilidad de cometer un acto que se convertiría en algo muy grande desde el punto de vista mediático", observa Rech.

Sobre las redes sociales, el autor indica que son un "desastre" que han creado "cámaras de eco" y han distorsionado la "visión de participación", ya que "creemos que al compartir un contenido o escribir un hashtag ya hemos luchado y nos sentimos bien con nosotros mismos".

"Hay muchísimas personas que antes habrían buscado en la vida real a alguien como ellos y que ahora se sienten activistas porque hablan de cosas en internet. Además, hasta hace unos pocos años existía la idea de que las redes sociales estaban en manos de hippies iluminados de Silicon Valley, pero en los últimos años hemos visto cómo han cambiado y se han alineado con uno de los peores gobiernos del mundo. Les hemos entregado las herramientas de participación al enemigo", detalla Zerocalcare.

Es por esto que el dibujante admite que su parte pesimista "diría que es demasiado tarde, que hay un desequilibrio de fuerzas muy grande", pero que debido a la responsabilidad que le otorga su voz pública, aboga por "cultivar el compromiso para seguir luchando". "A veces en la vida me he topado con partidos que parecían perdidos y que al final se ganaron", sentencia Rech. EFE

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