Autorizan prueba de ADN a un aristócrata fallecido en 1931 para determinar la herencia

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Sevilla, 21 sep (EFE).- Un juez de Sevilla ha autorizado que se realice una prueba de ADN a los restos de un aristócrata fallecido en 1931 para determinar si es bisabuelo de un sevillano que reclama oficialmente el parentesco, y, posteriormente, acceder a la parte de la herencia que le correspondería y que fue repartida hace casi 100 años, según han informado a EFE fuentes judiciales

El juicio por este asunto se ha iniciado este lunes en Sevilla, aunque se trata de un proceso judicial que se inició hace 11 años y que comenzó con la denuncia de un presunto nieto del fallecido, que, a su vez murió durante la tramitación, sin llegar a ir a juicio.

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Uno de sus hijos decidió seguir adelante con la tramitación, de modo que la justicia tendrá que aclarar si es bisnieto legítimo, para posteriormente acceder a su herencia.

Inicialmente no se pudo obtener ADN de los restos del aristócrata fallecido, porque casi 100 años después estaban muy deteriorados, pero la defensa ha recurrido a unas pruebas pioneras que podrían determinar la filiación parental con fiabilidad.

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Estas pruebas han sido autorizadas para que se realicen en un laboratorio de Zaragoza, una vez se extraigan vestigios de los restos mortales y del demandante, y son totalmente fiables, ya que un bisnieto comparte en promedio un 12,5 % de su ADN autosómico con cada uno de sus bisabuelos.

Para autorizarlo, se han presentado distintas pruebas en el juicio, como testimonios de testigos, cartas, fotos, escrituras, testamentos e incluso se ha tenido en cuenta el parecido físico entre el demandante y su presunto bisabuelo.

Una vez se realice, si el resultado es positivo, el hijo de la persona que presentó la denuncia hace 11 años podría ser declarado bisnieto oficialmente, para iniciar entonces un nuevo proceso destinado a dirimir el reparto de la herencia. EFE

fcs/fs/jlp

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